Euronews ya no es accesible en Internet Explorer. Microsoft no actualiza este navegador y no admite las últimas mejoras técnicas. Le recomendamos que utilice otro navegador, como Edge, Safari, Google Chrome o Mozilla Firefox.
Última hora

El Supremo de Brasil tipifica la homofobia como delito penal similar al racismo

El Supremo de Brasil tipifica la homofobia como delito penal similar al racismo
Derechos de autor
REUTERS/Adriano Machado
Euronews logo
Tamaño de texto Aa Aa

La homofobia será considerada un delito equivalente al racismo en Brasil desde este viernes, así lo ha decidido el Tribunal Supremo del país a la espera de que el Congreso, de mayoría conservadora y bajo la influencia de la Iglesia evangélica, legisle sobre esta cuestión de la que jamás se ha pronunciado.

De hecho, el Frente Parlamentario Evangelista, integrado por cientos de diputados y senadores que profesan esa religión, había pedido al Supremo que postergara el juicio y diera más tiempo al Parlamento para pronunciarse sobre el asunto.

"Ha tenido más de treinta años, desde la promulgación de la Constitución de 1988, y aún no ha decidido", respondió el presidente del tribunal, magistrado José Antonio Dias Toffoli, cuando comenzó el juicio a finales del año pasado.

La sentencia fue dictada en la sexta sesión que el Supremo le ha dedicado al asunto desde fines del año pasado y era esperada por los colectivos LGBTI+, que la consideraron "histórica" para un país en el que al menos una persona es asesinada cada día por los prejuicios que persisten sobre la orientación sexual.

Esta decisión llega bajo la presidencia del ultraderechista Jair Bolsonaro, conocido por sus comentarios homófobos. De su boca han salido frases como que "sería incapaz de amar a un hijo homosexual” y que "no podemos dejar que Brasil sea un paraíso para el turismo gay".

Fin a la "omisión del Parlamento"

El tema fue tratado a pedido del Partido Socialista Brasileño (PSB), que denunció una "omisión del Parlamento" en un asunto vinculado a los derechos humanos que se mantenía hasta ahora, pese a haber diversos proyectos de ley en ese sentido, todos trabados por las presiones de los sectores más conservadores de la sociedad.

Las únicas divergencias entre los once ministros fueron planteadas precisamente por Dias Toffoli y el magistrado Ricardo Lewandowski, quienes coincidieron en que el Supremo no puede, por un mandato constitucional, "legislar" sobre ningún asunto.

En la sentencia se aclaró que será permitido a los practicantes de todas las religiones manifestar su oposición a las relaciones homosexuales, siempre y cuando sea "de acuerdo con sus libros y códigos sagrados" y no se incurra en la discriminación, que podrá ser castigada, como el racismo, con hasta cinco años de cárcel.

Los once miembros de la corte en cada uno de sus pronunciamientos hicieron alusión al sufrimiento al que son sometidos en Brasil los colectivos homosexuales.

La magistrada Carmen Lucia Antunes, en un emocionado discurso, dijo que "todos los seres humanos nacen libres e iguales y deben ser tratados con el mismo espíritu de fraternidad" y apuntó que "lo que se busca dotar de una protección inmediata a aquellos que son discriminados y han sido marginados" hasta por las leyes.

Todo prejuicio es violencia. Toda discriminación es violencia. Toda discriminación es una forma de sufrimiento. Pero algunos de esos prejuicios causan más sufrimiento, porque castigan desde el hogar y por la sola circunstancia de intentar ser lo que se es.
Carmen Lucia Antunes
Magistrada de la Corte Suprema de Brasil

En ese mismo marco, Antunes planteó que "es siempre apropiado preguntar quién es diferente y quién dijo que es diferente", porque en "esta sociedad, la mujer es diferente, el negro es diferente y el homosexual es diferente, pero solo son diferentes de aquel que trazó el modelo".

Lee | ¿En qué países de América Latina es legal el matrimonio homosexual?