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La Conferencia sobre Libia confirma el alto el fuego y acuerda un embargo de armas

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La Conferencia sobre Libia confirma el alto el fuego y acuerda un embargo de armas
Derechos de autor  Axel Schmidt/Pool Photo via AP
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Alto el fuego y embargo de armas. Esos fueron, a grandes rasgos, los acuerdos alcanzados este domingo por todas las partes en la Conferencia de paz de Libia celebrada en Berlín.

La canciller Angela Merkel fue la encargada de anunciar el resultado de una cumbre en la que, a pesar de los muchos mandatarios presentes, el protagonismo recayó sobre el presidente del Gobierno de Acuerdo Nacional de Libia, Fayed al Serraj, y el jefe del Ejército Nacional Libio, Jalifa Hafter.

"Hemos obtenido el compromiso de todos los participantes de que no prestarán más apoyo a las distintas partes libias, así como la detención de sus operaciones mientras dure el alto el fuego", informaba a la prensa la canciller una vez concluida la reunión.

Lee: Las fuerzas del mariscal Hafter anuncian un alto el fuego en Libia.

La Conferencia contó también con la presencia de los respectivos aliados internacionales de Al Serraj y Hafter, a saber, Recep Tayip Erdogan y Vladimir Putin. En la reunión también estuvieron presentes Emmanuel Macron, Giuseppe Conte, Boris Johnson, el secretario de Estado estadounidense Mike Pompeo o el presidente egipcio Abdelfatah al Sisi, entre otros.

Según lo sellado, todos estos países deberán respetar no solo el alto el fuego iniciado hace una semana en el país africano sino también el embargo de armas decretado por la ONU y hasta ahora violado en reiteradas ocasiones.

Los actores implicados también aceptan que la solución, siempre política, deberá ser llevada a cabo por los propios libios, buscando siempre la unidad territorial y la soberanía nacional de este país. Objetivos complicados, como ha reconocido la propia Merkel, pero del todo necesarios para lograr poner fin a una guerra civil sobre papel pero internacional en la práctica.

Un conflicto y muchos protagonistas

Tanto Al Serraj y como Jalifa Hafter cuentan con importantes apoyos fuera de sus fronteras en este complejo conflicto que dura ya seis años. El mariscal cuenta con el respaldo de Putin, Arabia Saudí, Egipto y Emiratos Árabes Unidos, así como como con el apoyo político de Francia y Estados Unidos.

El GNA, por su parte, tiene de su parte tanto a la ONU, que lo reconoce como Gobierno oficial en Libia, como el apoyo militar de Turquía y el político de Italia y Catar.

En el centro de toda la cuestión, fundamentalmente, el petróleo libio. Pero también la importante posición geopolítica del país, importante punto de acceso de miles de migrantes africanos en su desesperado viaje a las costas europeas.

Tras la muerte de Mouammar Kadhafi en 2011 Libia se sumergió en una espiral de violencia por el control del país que desembocó en el estallido de una guerra civil en 2014. Desde entonces, dos grandes bloques se disputan el poder. 2019 ha sido el año en que ha rebrotado con fuerza un conflicto sin fin que se ha cobrado la vida de más de 5000 personas y el desplazamiento de medio millón.