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La cloroquina e hidroxicloroquina contra el COVID-19 ¿Una esperanza?

El nuevo coronavirus al microscopio
El nuevo coronavirus al microscopio   -   Derechos de autor  NIAID-RML via AP
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Europa ha comenzado a realizar ensayos clínicos experimentales con medicamentos ya existentes para tratar la COVID-19 en miles de pacientes, incluido un medicamento antipalúdico del que se habla mucho: la cloroquina y la hidroxicloroquina.

Algunos líderes mundiales como Donald Trump la han presentado como "un regalo del cielo" si finalmente funciona.

El alcalde de Niza (Francia) Christian Estrosi dice que "se siente curado" en su sexto día de tratamiento. Pero muchos expertos llaman a la prudencia, empezando por la Organización Mundial de la Salud.

Un estadounidense ha muerto después de ingerir fosfato de cloroquina, un compuesto químico utilizado para limpiar piscinas.

Interrogada por NBC News, su esposa, que también está hospitalizada, explicó que la idea se les ocurrió después de ver al presidente ensalzando las virtudes de la cloroquina en una rueda de prensa. "No dejaban de decir que estaba aprobado para otras cosas. Trump dijo que era casi como una cura", explicó. La pareja había tomado demasiado fosfato de cloroquina: una cucharadita cada uno, dijo.

Los rumores de que puede ser eficaz y la inquietud mundial por la falta de tratamientos para el COVID-19 están provocando pedidos masivos de estos fármacos y dificultando el acceso a quienes los necesitan para la atritis reumatoide, el lupus o por supuesto, el paludismo.

En Europa, se está probando con 3.200 pacientes en los Países Bajos, Bélgica, Luxemburgo, el Reino Unido, Francia y España. Habrá 800 pacientes en Francia, donde se iniciaron los ensayos clínicos el pasado fin de semana.

Las pruebas de medicamentos incluyen los antivirales Remdesivir (usado para tratar el Ébola), Lopinavir/Ritonavir (usado para tratar el VIH/SIDA) e hidroxicloroquina (usada para tratar la malaria). En ocasiones también se incluyen antibióticos con efectos antivirales.

"La lista de estos posibles fármacos también se basa en la lista de tratamientos experimentales clasificados como prioritarios por la Organización Mundial de la Salud", dice a euronews la especialista en enfermedades infecciosas Florence Ader, del departamento de enfermedades infecciosas y tropicales del hospital Croix-Rousse de Lyon.

Ader está liderando los ensayos en Francia. Asegura que será flexible, lo que significa que "los tratamientos experimentales ineficaces pueden en ser abandonados y reemplazados por [otros] que surjan de la investigación".

Se multiplican los tests con cloroquina e hidrocloroquina

Las pruebas clínicas incluyen el uso de hidroxicloroquina, un fármaco que no deja de citarse en los medios de comunicación y algunos especialistas por su potencial eficacia en el tratamiento de COVID-19.

Es una versión menos tóxica de la droga antipalúdica cloroquina que existe desde los años 40 y dejó de utilizarse

"He autorizado varios ensayos clínicos en Francia, incluyendo una prueba de cloroquina para cientos de pacientes enfermos que están hospitalizados. Comunicaré cualquier resultado positivo o negativo", dijo el ministro de Sanidad francés Olivier Véran durante el fin de semana.

El fármaco se ha utilizado para tratar a 24 personas en Marsella con COVID-19 en un instituto hospitalario universitario y los resultados preliminares de ese ensayo se publicaron el 20 de marzo en el International Journal of Antimicrobial Agents.

En el estudio se llegó a la conclusión de que, a pesar del pequeño tamaño de la muestra, el tratamiento con un tipo de cloroquina (hidroxicloroquina) y un antibiótico mostraba una "reducción/ desaparición" del virus en varios pacientes.

"Después de seis días, había una diferencia muy significativa entre los que habían sido tratados y los que no lo habían sido", dijo el experto en enfermedades infecciosas Didier Raoult, que dirige el instituto de Marsella, donde se llevó a cabo el pequeño ensayo. Dijo que el 75% de los pacientes mejoraron con el tratamiento.

Raoult asegura que algunos pacientes también mostraron una mejora significativa en 48 horas. El instituto del hospital universitario dice ahora que tratará a todos los pacientes que reciba con esta combinación de fármacos.

Donald Trump añadió a estas expectativas citando el estudio de Raoult y tuiteando la hidroxicloroquina más un antibiótico podría ser "uno de los mayores cambios en la historia de la medicina" y que "debería ponerse en uso inmediatamente".

Dudas y precauciones de otros científicos

Pero muchos expertos han dicho que es demasiado pronto para saber si el medicamento es efectivo.

"Esta no es la primera epidemia de un virus en la que tenemos [una señal de] esperanza sobre un tratamiento y resulta que [no funciona] después de todo". La esperanza me basta hoy para hacer todo lo posible para verificar si funciona o no", dijo el ministro de Salud de Francia, Véran.

Sin embargo el lunes, después del veredicto del Consejo Superior de Salud Pública Véran precisó que se puede administrar cloroquina a los pacientes que padecen "formas graves" de Covid-19, pero no se debe utilizar para las formas "menos graves".

Los científicos recuerdan que, aunque la cloroquina ha demostrado su efectividad en pruebas 'in vitro' nunca ha dado resultado en ensayos clínicos. Además hay otros tratamientos prometedores, incluso con mejores perspectivas.

La cloroquina impide al virus penetrar en las células al crear un ambiente demasiado ácido. Se estima que podría ayudar como sistema de profilaxis, en zonas de riesgo como residencias de ancianos o para profesionales expuestos al virus.

En general es bien tolerada, pero puede tener efectos secundarios como dolor estomacal, náuseas, vómitos y dolor de cabeza. Por lo general, estos efectos secundarios pueden disminuirse al tomar la cloroquina con alimentos. Está recomendada por la OMS como tratamiento y prevención contra la malaria para niños e incluso mujeres embarazadas.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) advirtió a los países el lunes contra los "tratamientos no probados".

"Actualmente no hay ningún tratamiento que haya demostrado ser efectivo contra COVID-19", dijo el director general de la OMS, el Dr. Tedros Adhanom Ghebreyesus, al tiempo que elogió la energía puesta en los tratamientos clínicos.

"El uso de medicamentos no probados sin las pruebas adecuadas podría suscitar falsas esperanzas", continuó advirtiendo que podría dar lugar a una escasez de medicamentos necesarios para otras enfermedades.

"Nadie en el mundo médico dice que el profesor Raoult se equivoca al pensar que la cloroquina puede ser un tratamiento eficaz contra el coronavirus, pero la medicina no se practica a través de publicaciones [en los medios de comunicación], no se practica en base a un ensayo con 24 pacientes", dijo Michel Cymes, cirujano de cabeza y cuello y comentarista médico francés en una entrevista con RTL.

Los investigadores franceses dicen que a pesar de las dudas no pueden quedarse con los brazos cruzados.

"Existe una necesidad urgente de un tratamiento eficaz para tratar a los pacientes sintomáticos, pero también para disminuir la duración del transporte del virus con el fin de limitar la transmisión en la comunidad", escribieron los médicos de Marsella.

De hecho, la droga había sido estudiada previamente en laboratorios de China y actualmente es objeto de un estudio aleatorio de la Universidad de Minnesota con 1.500 participantes para averiguar si es eficaz. También se ha puesto en marcha un ensayo en Nueva York.

Pero la mayoría dice que se necesita más investigación sobre el tema.

Teorías de la conspiración

Hasta hace poco muchos internautas se preguntaban por la falta de información oficial en torno a la cloroquina e hidrocloroquina, comentando que quizás se debía a intereses ocultos de la industria farmacéutica, ya que se trata de una solución barata y disponible inmediatamente, aunque no está exento de riesgos.

Ahora que han comenzado los ensayos clínicos, e incluso el presidente Trump habla de ello, otros muchos se preguntan si no es una estrategia del gigante farmacéutico francés Sanofi, que asegura que puede poner a disposición millones de dosis rápidamente si las autoridades sanitarias lo piden.

Desde que comenzaron los rumores mucha gente ha acudido a las farmacias a comprarlo, a pesar de que el tratamiento lleva combinado un antibiótico específico.

En Perú corrió el rumor de que el fármaco se hacía a partir del árbol de la quina, algo totalmente falso.

Marruecos ha decidido generalizar su uso y ha pedido a la filial marroquí de Sanofi todo su stock de Nivaquine y Plaquenil, medicamentos que contienen cloroquina. Incluso el ministro de Transportes Abdelkader Amara ha admitido utilizarlo. Contrajo el COVID-19 después de un viaje a Europa.