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Exámen de fiebre antes del exámen académico, por el COVID-19, en Budapest

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Examinarse en tiempos de pandemia. Es lo que está ocurriendo en el Colegio Körösi Csoma Sándor de Budapest en Hungría, un colegio bilingüe de la Iglesia Baptista.

El primer exámen que los alumnos deben superar , nada más entrar, es médico, se les toma la temperatura, y antes de acceder a las aulas, un nuevo uniforme es obligatorio: mascarilla y guantes, distribuidos por el personal.

Los estudiantes tienen que respetar, asímismo, una distancia de dos metros entre ellos, y su nombre ha sido previamente escrito en la silla que les corresponde. Unas medidas de precaución para evitar todo contagio frente al coronavirus.

El Director del Colegio, Zsolt Berczelédi, detalla a euronews las condiciones previas para examinarse. "Antes de llegar, recibieron un correo electrónico con las condiciones que deben respetar y en que aula tiene lugar el exámen, así pueden ir lo más rapido posible sin tener que recorrer todo el colegio. Los profesores también están equipados con material de protección y mascarillas FFP2."

Los estudiantes han preparado el examen en casa, por internet, y muchos hechan de menos la enseñanza tradicional, como reconoce esta alumna,

" Para mí, fue muy duro trabajar sola en casa, sin poder asistir a clases físicamente. Con las clases por internet, la información no llegaba de manera adecuada".

La distancia de dos metros también es obligatoria para todos los alumnos en las aulas, que además de haber sido desinfectadas están ventiladas de forma natural; se ha puesto fín al aire acondicionado. El colegio también ha pedido a los estudiantes que acudan con rompa limpia y el pelo lavado cada día.

Pero la organización modélica de este colegio de la capital hungára no refleja la situación que se vive en el resto del país como resalta el corresponsal de euronews Zoltán Siposhegy.

"Aquí en este colegio semi-privado, los 80 estudiantes que se examinan han podido ser separados; una separación mucho más complicada de llevar a cabo para los 80.000 estudiantes y los 12.000 profesores que los tienen que examinar en toda Hungría."