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Un plan de Recuperación inédito que los frugales quieren condicionar

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Un plan de Recuperación inédito que los frugales quieren condicionar
Derechos de autor  POOL Council/ EU
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Las negociaciones para sacar adelante el Plan de Recuperación están siendo muy difíciles. Pero no es sorprendente, ya que se trata de una propuesta totalmente inédita. Por primera vez la Unión Europea emitiría deuda común.

Ya es un gran logro que Alemania lo propusiera y que el resto de Estados miembro lo aceptaran. Pero en algunos países no está siendo fácil de entender.

"No se trata de dinero holandés que pasa a los bolsillos italianos o españoles. No se trata de una transferencia nacional de un país a otro. Y esto es lo que hace que este instrumento sea diferente a los anteriores", explica Pol Morillas, director del centro de análisis político CIDOB.

La condicionalidad

Para los llamados países frugales es fundamental mantener algún tipo de control sobre el dinero que recibirán los países del sur.

"La idea es dar el dinero primero, de este modo se consigue un efecto positivo a nivel de recuperación de la economía y las reformas pueden venir después. Esta es la idea que hay detrás de las subvenciones", dice Morillas. "En cuanto a los préstamos, llegarían con una serie de condiciones. La idea es que primero se deben emprender las reformas."

El primer ministro holandés, Mark Rutte, se ha erigido en el adalid de la condicionalidad y en el principal escollo para alcanzar un acuerdo. Exige que los planes de recuperación nacionales sean aprobado por unanimidad. Algo inaceptable para España.

Subvenciones y préstamos

El Plan de Recuperación cuenta con una dotación de 750.000 millones de euros. Una cifra que de momento nadie cuestiona. Pero el debate gira en torno a la propuesta de entregar una parte del dinero, 500.000 millones de euros en subvenciones, y otra parte, 250.000 millones en préstamos.

Ahora, la nueva propuesta que hay sobre la mesa de negociaciones rebaja en 50.000 millones los subsidios a fondo perdido. Además sacrifica el capítulo destinado a la recapitalización de empresas en dificultades.

En clave interna

Las negociaciones de Bruselas también se están viendo condicionadas por la política nacional.

"Hay elecciones en Holada a principios de 2021. Y hay una presión creciente a nivel interno en muchos Estados miembro, pero particularmente en Países Bajos, para que sean duros con las condiciones. El populismo se basa en esto, en el euroescepticismo", concluye Morillas.

Los países más afectados por la pandemia, Italia y España, necesitan alcanzar un acuerdo lo antes posible. Los países frugales disponen en cambio de tiempo y se pueden permitir alargar las negociaciones.