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Mascarillas: ¿Pueden ser un riesgo para la salud?

Una mujer con mascarilla espera junto a una parada de autobús en el Reino Unido
Una mujer con mascarilla espera junto a una parada de autobús en el Reino Unido   -   Derechos de autor  Kirsty Wigglesworth/Copyright 2020 The Associated Press. All rights reserved
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El debate sobre cuándo y dónde debe ser obligatoria la mascarilla sigue sobre la mesa, pero los argumentos a favor de su uso parecen ganar por goleada. En España te pueden multar con hasta 100 euros por no usarla en gran parte de las comunidades autónomas, una medida que Francia ha empezado ahora a aplicar en algunas ciudades. Aunque sí existen estudios que demuestran la eficiencia de la mascarilla en lugares cerrados, no está tan clara su utilidad en espacios abiertos. Pero, ¿Puede suponer un riesgo para nuestra salud el llevar mascarilla?

Para el doctor Alberto Torres, catedrático de medicina preventiva de la Universidad de Murcia, está claro: "El principal problema de la mascarilla es no llevarla". Torres mantiene que, muchas veces, llevamos mascarilla en el exterior pero nos descuidamos en ambientes familiares o espacios cerrados, donde es más importante su uso. Es precisamente el exceso de confianza lo que muchos han criticado del uso obligatorio de este complemento que se nos ha hecho tan familiar.

  • El “efecto Peltzman”

El primer argumento para los detractores es el llamado efecto Peltzman. Según este, el uso generalizado de mascarilla puede hacer que, quien la lleve, descuide otras medidas de seguridad como el distanciamiento social.

Un trabajo reciente realizado en la universidad Humbolt de Berlín hizo un estudio para comprobar si la imposición de mascarilla hacía que se redujese esa distancia de seguridad. La publicación determinó que “los sujetos que usan mascarilla no mantienen menos distancia de seguridad y la obligación de llevarla no cambió eso”. Los autores hicieron cerca de 500 mediciones en las colas de espera de las tiendas antes y después de la imposición de la mascarilla, en ambos casos, la distancia de seguridad se mantenía. Aunque no es determinante, el estudio sí es orientativo para desmentir ese posible aumento de conductas de riesgo. Con todo, la Organización Mundial de la Salud advierte de una posible "falsa sensación de seguridad que puede propiciar una observancia menos rigurosa de otras medidas preventivas esenciales, como el distanciamiento físico y la higiene de las manos".

  • “Maskne”

Un problema que sí se ha observado tras muchas horas de mascarilla o el uso de la misma en días de calor, es la dermatitis por fricción. Tanto es así que incluso en las redes sociales ya se habla de “Maskne” (del inglés “mask” y “acné”) para referirse a este problema cutáneo, que, aunque en este caso se deba a las máscaras, no siempre es así y no es nada nuevo. Sin embargo, la OMS advierte de este tipo de problemas en un informe publicado en el mes de junio: “la posible aparición de lesiones cutáneas de la cara, dermatitis irritativa o empeoramiento del acné cuando las mascarillas se usan por muchas horas”.

La doctora Paloma Borregón, dermatóloga miembro de la Academia Española de Dermatología y Venereología, explica que pueden “aparecer granitos por la oclusión mantenida y humedad constante en la zona”. Borregón afirma que es posible que surjan heridas por el roce o “eccemas en pacientes con piel atópica”. La dermatóloga asegura que lo más frecuente es el acné, que “debe tratarse como un acné normal lavando la cara 2 veces al día, es decir con buena higiene, y aplicando cremas específicas”. La doctora asegura que puede prevenirse este tipo de acné con cremas hidratantes sin aceites y cambiando la mascarilla frecuentemente en caso de que sudemos mucho para evitar que se humedezca. Además, explica Borregón, como con el acné normal, es importante consultar a tiempo para evitar que deje cicatrices.

  • Uso indebido

El el mismo informe de la OMS se advierte de las consecuencias que puede tener el uso indebido de las mascarillas, como la "contaminación por el propio usuario derivada de la manipulación con las manos contaminadas", o "la posibilidad de contaminación que puede surgir si el usuario no cambia una mascarilla que se ha humedecido, ensuciado o deteriorado". La transmisión por contacto es, sin embargo, poco probable para el doctor Torres, que considera que “la via de transmisión por contacto no es una via de gran relevancia”. "Veo poco probable que nos contaminemos por tocar la mascarilla, concluye el catedrático.