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La extrema derecha se infiltra en la policía alemana

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Coche de policía alemana.
Coche de policía alemana.   -   Derechos de autor  Pixabay
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Alemania castiga los coqueteos con su pasado más oscuro. Veintinueve policías han sido suspendidos por compartir fotos de Adolf Hitler y propaganda neonazi en sus teléfonos. Los agentes también se habrían unido a salas de chat de extrema derecha.

"Había fotos de Hitler, de cruces esvásticas, de la vieja bandera imperial alemana proscrita y aún más repugnantes de una representación ficticia de un refugiado en una cámara de gas", ha detallado Herbert Reul, ministro del Interior de Renania del Norte-Westfalia

Este no es el primer caso en el que las fuerzas de seguridad del país se ven contaminadas por la extrema derecha. Anteriormente se habían descubierto cinco grupos de chat sospechosos en la policía de Alemania occidental.

En el estado central de Hesse, los investigadores de una campaña de odio contra políticos y figuras públicas hallaron un grupo de chat utilizado para intercambiar contenidos "extremistas". También se descubrió un grupo similar en el estado de Baviera el año pasado, en el que se vejaba a musulmunes.

"Lo he pensado durante mucho tiempo, esperaba, que estos fueron sólo incidentes aislados. Pero no son casos aislados. Primero Hamm, luego Aquisgrán, ahora Muehlheim. Esto es demasiado. Esto es demasiado en mi opinión", ha lamentado Reul.

La policía y los servicios de seguridad de Alemania se han enfrentado durante mucho tiempo a acusaciones por no hacer lo suficiente para erradicar a los extremistas de sus filas. Este nuevo incidente ha provocado el nombramiento de un comisario especial.

El jefe del Departamento Federal de la Policía alemana (BKA), Holger Münch, ha instado a un esclarecimiento a escala de todo el país de las tendencias ultraderechistas en el cuerpo, tras desmantelarse una red de chats neonazis entre agentes.

"La totalidad de la Policía de Alemania, hasta la última comisaría, debe hacer todo lo posible para recuperar la confianza y actuar consecuentemente contra estas tendencias", afirmó Münch, en declaraciones a la plataforma "Redaktionsnetzwerk Deutschland".

Los implicados en estas tramas deben ser "castigados con todos los medios previstos", añade Münch, ya que solo así se conseguirá "restablecer la confianza en la Policía".

La reacción del jefe del BKA sigue a la investigación abierta en el estado federado de Renania del Norte-Westfalia (oeste), donde 29 policías fueron ayer suspendidos de servicio por participar en hasta cinco grupos de chat ultraderechistas e intercambiar fotos, entre otros, de Adolf Hitler y de un refugiado ficticio en una cámara de gas.

Münch considera que este tipo de situaciones no pueden tratarse como hechos aislados y recuerda que en los últimos tres años se han revelado al menos seis casos de tendencias ultraderechistas en el cuerpo policial y en distintos estados federados.

En cinco de estos casos se apartó a los implicados de sus puestos, mientras que en otro se interpusieron "medidas de orden laboral" contra ellos.

Las revelaciones en torno a la red de chats neonazis han desatado estupor en la política alemana. Desde hace cierto tiempo viene pidiéndose desde la oposición e incluso desde el cogubernamental Partido Socialdemócrata (SPD) un análisis sobre el racismo entre la policía alemana.

Hasta ahora el titular del Interior, el conservador Horst Seehofer, se ha negado a ello con el argumento de que ello podría menoscabar la credibilidad del cuerpo.

El ministro aduce que la policía está de por sí sobresaturada de funciones en estos momentos, en parte por las nuevas situaciones de creadas por la pandemia. Los ataques y actitudes hostiles hacia los agentes han ido en aumento, sea en manifestaciones de los contrarios a las restricciones impuestas por la COVID-19 o entre la izquierda radical y otros grupos políticos.

La mayoría de los policías investigados -25- en relación con los chats son del departamento de la ciudad de Essen. Todos han quedado temporalmente suspendidos de servicio y 14 de ellos han sido apartados de forma definitiva del cuerpo policial.

El responsable de Interior del estado federado, Herbert Zeul, avanzó ya ayer que la red no puede investigarse como una "cuestión aislada" y calificó lo ocurrido de "vergüenza para la policía".

Entre los contenidos compartidos en los chats se encontraron 126 fotos de contenido claramente ultraderechista, como las mencionadas con imágenes de Hitler y el refugiado, así como simbología nazi, cruces gamadas y banderas militares del Reich.

La mitad de los policías suspendidos de servicio participaban activamente en los chats, colgando imágenes y comentarios, mientras que el resto accedía o leía los contenidos. Entre los implicados hay algunos agentes de origen inmigrante, explicó Zeul.

Uno de los grupos fue creado en 2013 y el otro en 2015, año álgido en la crisis migratoria derivada del conflicto sirio, en que Alemania recibió alrededor de un millón de refugiados.

Amenazas desde ordenadores policiales y otros casos "aislados"

El caso de Renania del Norte-Westfalia sigue al revuelo causado por otro caso reciente de amenazas contra políticos izquierdistas y otras personas de la vida pública lanzadas desde ordenadores policiales en el estado de Hesse. Iban firmados con la sigla "NSU 2.0", alusivas al grupúsculo neonazi Clandestinidad Nacionalsocialista (NSU), autor de los asesinatos de nueve inmigrantes y una agente de la policía.

En Baviera (sur) se localizó asimismo un grupo de chats policiales que propagaban consignas islamófobas, mientras que en el vecino estado de Baden-Württemberg se abrieron diligencias contra siete policías que asimismo intercambiaban mensajes ultraderechistas en un chat.