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Lucha por los derechos humanos y por la privacidad en el aborto en italia

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White crosses delimiting the areas for new burials are scattered at the Maggiore cemetery in Milan, Italy, Friday, May 8, 2020.
White crosses delimiting the areas for new burials are scattered at the Maggiore cemetery in Milan, Italy, Friday, May 8, 2020.   -   Derechos de autor  Luca Bruno/Copyright 2020 The Associated Press. All rights reserved
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Derecho al anonimato en Italia. En algunos cementerios, los nombres que aparecen en varias cruces pertenecen a personas que todavía están vivas. Todos son de mujeres que no sabían a qué se enfrentaban cuando decidieron abortar en el segundo trimestre de embarazo. Todas afirman que no eran conscientes de que, al no declarar que no querían hacerse cargo del entierro de los fetos, sus nombres quedarían escritos en las cruces. Una práctica que pudo comenzar hace más de 10 años y hoy sale a la luz.

"La mayoría de estas cruces datan del período comprendido entre 2017 y 2020. Pero algunas mujeres aseguran que llevan más tiempo instaladas. La asociación que representa a estas mujeres planea implicar a otras organizaciones en todo el país. Considera que se trata de un tema nacional ya que, esta práctica, se ha repetido en otras zonas de Italia", declara Giorgia Orlandi, corresponsal de Euronews en Italia.

'Diferenza Donna' forma parte de una red de oenegés europeas que promueve los derechos humanos de las mujeres. Da voz a sus peticiones. En apenas unos días se ha hecho eco de alrededor de 100 historias similares y ha comenzado una acción judicial en nombre de las implicadas en el caso, que afirman que nunca se les pidió consentimiento para poner sus nombres en las cruces.

"Todas las mujeres nos dijeron que sentían que les habían faltado al respeto. Nos contaron que sentían que sus libertades y derechos habían sido violados. En particular, su libertad de elección y pensamiento. Pero, también, su libertad de culto. Algunas de las mujeres que contactaron con nosotros nos dijeron que son ateas o que tienen otras creencias religiosas", afirma Elisa Ercoli, presidenta de 'Differenza Donna'.

Los fiscales de Roma han abierto una investigación sobre la presunta violación de la protección de datos y de los derechos humanos para averiguar quién es el responsable. En el hospital San Camilo de Roma, la responsable del departamento de abortos, asegura que el personal que trabaja allí no está a cargo de los entierros.

"Cuando las pacientes llegan les pedimos que firmen varios papeles. Incluido uno relativo al entierro del feto. Somos parte del personal médico del hospital. No nos encargamos de los entierros. La empresa de recogida de residuos se ocupa de ese aspecto. Nosotros solamente somos responsables de procedimiento médico", señala Giovanna Scassellati, directora del departamento de abortos del hospital San Camilo.

Entretanto, la empresa de recogida de residuos emitió un comunicado en el que asegura que, hasta ahora, ha cumplido con la ley. Así, ha seguido las órdenes de los hospitales de proceder a los entierros, siempre que los pacientes no quieran ocuparse ede ello.

Mientras unos culpan a otros y viceversa, las autoridades italianas de protección de datos investigan el supuesto uso indebido de la identidad de estas mujeres para establecer el papel desempeñado por los organismos públicos implicados en el caso.