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Macron y el Islam: ¿Qué ha dicho el presidente francés para atraerse las iras del mundo musulmán?

Estudiantes religiosos palestinos protestan contra el presidente francés en Gaza este lunes
Estudiantes religiosos palestinos protestan contra el presidente francés en Gaza este lunes   -   Derechos de autor  Adel Hana/Copyright 2020 The Associated Press. All rights reserved.
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El origen de la indignación en algunas partes del mundo musulmán por la postura del presidente francés hacia el Islam proviene de un discurso que dio a principios de este mes, antes de la decapitación del profesor Samuel Paty.

Los comentarios de Emmanuel Macron han provocado las iras del presidente turco Recep Tayyip Erdogan -que ha dicho que Macron tiene problemas mentales- y llamamientos al boicot de los productos franceses, así como protestas en todo el mundo musulmán desde Pakistán a Siria, Bangladesh a Gaza.

El semanario satírico Charlie Hebdo ha vuelto a echar leña al fuego publicando una caricatura de un Erdogan en camiseta, bebiendo cerveza y levantando las faldas a una mujer con velo. "En privado, es muy divertido" dice la portada.

Francia está conmocionada por las reacciones de Turquía, Pakistán e Irán a las caricaturas, porque los franceses están tan acostumbrados a su libertad. Turquía, Pakistán e Irán están conmocionados por las caricaturas porque están tan acostumbrados a las restricciones de la libertad... #CharlieHebdo

El 2 de octubre, ante una audiencia en suburbio del noroeste de París -a unos 20 kilómetros de donde el profesor fue posteriormente asesinado después de enseñar las caricaturas de Mahoma en su clase- Macron expuso un plan para combatir el "separatismo", centrándose en el Islam en particular.

"El Islam es una religión que está en crisis hoy en día, en todo el mundo", dijo en su discurso (en francés), citando las tensiones entre el fundamentalismo, los proyectos religiosos propiamente dichos, y los políticos.

Hay una necesidad de "liberar al Islam en Francia de las influencias extranjeras", continuó el presidente, esbozando planes para poner fin a un sistema que permite a los imanes formarse en el extranjero, reducir la educación en el hogar y retomar el control de la financiación religiosa. Las asociaciones tendrían que firmar un contrato que respetara "los valores de la República" para obtener subvenciones.

Las medidas, acompañadas de mejoras en los servicios educativos, culturales y deportivos, formarán parte de un proyecto de ley sobre "laicidad y libertad", que se espera para diciembre.

Es necesario construir un "Islam des Lumières" (Islam de las Luces), dijo el presidente.

Emmanuel Macron ya había hecho declaraciones en este sentido durante su mandato, y ha acusado al Gobierno de Erdogan por su papel en los conflictos de Siria y Nagorno-Karabaj.

Ludovic Marin/Copyright 2020 The Associated Press. All rights reserved
Emmanuel Macron durante su discurso sobre el separatismo del 2 de octubreLudovic Marin/Copyright 2020 The Associated Press. All rights reserved

Es un error 'estigmatizar a todos los musulmanes', dice Macron

Macron comenzó su discurso reafirmando que el principio francés de secularidad garantizaba la libertad de culto, rechazando la "trampa" tendida por los extremistas que trataría de "estigmatizar a todos los musulmanes".

Pero el presidente denunció la ideología del "separatismo islamista" que busca "crear un orden paralelo" a la República Francesa, afirmando sus propias leyes como superiores. La población debería rechazar un fenómeno que atrae a un número significativo de jóvenes, dijo.

"Nuestro desafío es luchar contra las derivas de algunos en nombre de la religión, asegurándonos de que aquellos que quieren creer en el Islam y son ciudadanos de pleno derecho de nuestra República no son su objetivo."

Macron también reconoció que Francia había fallado a sus comunidades de inmigrantes, creando "nuestro propio separatismo" con guetos de "miseria y penuria" donde la gente se agrupaba según sus orígenes y antecedentes sociales.

"Hemos creado así distritos donde la promesa de la República ya no se ha cumplido, y por lo tanto distritos donde la atracción de estos mensajes, donde estas formas más radicales eran fuentes de esperanza", añadió.

La decapitación del profesor Santy devuelve el foco a la seguridad

El discurso, pronunciado una semana después de un apuñalamiento en París en las inmediaciones de la antigua sede de la revista satírica Charlie Hebdo, fue bien recibido por los líderes musulmanes moderados. Se basó en un discurso que el presidente pronunció en febrero en el que también prometió luchar contra el "separatismo" islamista.

El Consejo Francés de la Fe Musulmana (CFCM), principal intermediario entre la religión y el gobierno, ha prometido desde entonces su propio plan de lucha contra la radicalización, que incluye un programa de formación para imanes.

Después del brutal asesinato de Samuel Paty, Emmanuel Macron defendió la libertad de expresión: "No renunciaremos a las caricaturas y los dibujos, aunque los demás se echen atrás", pidiendo que se ponga fin al odio y la violencia y que se respete a los demás.

En los días siguientes al asesinato del profesor se hizo hincapié en la seguridad y la lucha contra la radicalización, y el Estado francés tomó medidas contra los sospechosos de estar vinculados al extremismo.

"Nuestros ciudadanos están esperando que actuemos", dijo Macron. "Se han lanzado docenas de operaciones contra asociaciones, y también contra individuos que apoyan un plan de islamismo radical, en otras palabras, una ideología para destruir la República (francesa)".

Es probable que la cuestión del papel del Islam en Francia se plantee con fuerza en la campaña de las elecciones presidenciales francesas de 2022, donde se espera que la derecha política y especialmente la extrema derecha pongan de relieve la cuestión.

El discurso de Macron a principios de octubre fue criticado por los políticos de izquierda que acusaron a Macron de estigmatizar a los musulmanes, y por algunos de la derecha por no abordar la inmigración.

Todo esto ocurre en el contexto de los numerosos ataques terroristas islamistas que el país ha sufrido en los últimos años, antes del asesinato de Samuel Paty.

En el peor de ellos, 130 personas murieron en una serie de ataques a locales nocturnos de París, incluyendo la sala Bataclan en 2015, el mismo año que se produjo el asesinato a sangre fría de gran parte de la redacción del semanario Charlie Hebdo. Al año siguiente murieron 86 personas cuando un camión se estrelló contra las multitudes en Niza, el día de la Fiesta Nacional.