Durante 90 años se creyó que era una copa ceremonial, pero ha resultado ser un instrumento musical de más de 18.000 años.
Aunque no lo parezca, se trata de un instrumento. Hace 18.000 años, esta caracola no era un simple fósil, sino lo que hoy equivaldría a un instrumento musical de viento.
Philippe Walter, jefe de laboratorio en la Universidad Sorbona de París, explica que el poder del sonido producido por esta caracola es "increíble". "Produce un sonido superior a los 100 decibelios. Imagínate este tipo de música dentro de una cueva pequeña, imagínate las sensaciones que se pueden llegar a tener cuando se toca música con esta caracola en un lugar así", aclara Walter.
Hace 90 años se descubrió este fósil en la cueva de Marsoulas, al suroeste de Francia, y desde entonces se ha creído que era una copa ceremonial. Pero, durante un control de inventario, los arqueólogos vieron unos pequeños agujeros inusuales para una caracola de estas características. Fue entonces cuando se dieron cuenta de que, lo que en un principio parecían los restos mortales de un animal, en realidad habían servido como una 'trompeta' miles de años atrás.