EventsEventosPodcasts
Loader
Encuéntranos
PUBLICIDAD

El creador de la primera mascarilla orgánica: "Vimos que iba a haber un problema ambiental grave"

Laboratorio que desarrolla las mascarillas compostables.
Laboratorio que desarrolla las mascarillas compostables. Derechos de autor José María Lagarón
Derechos de autor José María Lagarón
Por Mario Selma Vicent
Publicado Ultima actualización
Compartir esta noticiaComentarios
Compartir esta noticiaClose Button
Copia/pega el link embed del vídeo de abajo:Copy to clipboardCopied

El CSIC y una empresa española desarrollan la primera mascarilla biodegradable del mercado. Su precio será inferior a los 2€ la unidad.

PUBLICIDAD

Una empresa de Valencia, España, y el CSIC desarrollan la primera mascarilla biodegradable del mercado. Su material consiste en la misma tecnología de nanofibras que las mascarillas actuales, pero se degrada con mayor facilidad y sin perjudicar al medioambiente. Sus creadores aseguran que se puede tirar al cubo orgánico y que es totalmente compostable.

José María Lagarón, investigador del CSIC explica que "biodegrada en el medioambiente, pero en menor tiempo que la versión quirúrgica".

Estas mascarillas saldrán a la venta por menos de dos euros la unidad y mantienen las mismas características que las convencionales, con una filtración de aerosoles superior al 98% y mayor comodidad. Los investigadores detrás del proyecto aseguran que todo nace por una creciente preocupación por el medioambiente.

"Al ser esto un producto de uso masivo nos dimos cuenta de que iba a haber un problema medioambiental grave en un tiempo corto", confiesa Lagarón.

Según las Naciones Unidas, cada año se vierten al mar alrededor de 13 millones de toneladas de plástico y el uso de mascarillas supone un riesgo para el medioambiente. Si no se desechan adecuadamente, su tiempo medio de degradación natural puede oscilar entre los 300 y los 400 años.

Compartir esta noticiaComentarios

Noticias relacionadas

Desarollan la primera mascarilla biodegradable del mercado

Las mascarillas agravan la contaminación en el Reino Unido

El buen negocio de fabricar mascarillas FFP2 en Europa