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Los georgianos ven con preocupación el avance ruso en Ucrania como un reflejo de su historia

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Por Leo Sikharulidze  con EFE
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Los georgianos ven con preocupación el avance ruso en Ucrania como un reflejo de su historia
Derechos de autor  Shakh Aivazov/Copyright 2022 The Associated Press. All rights reserved

Los ciudadanos de Georgia no pueden evitar establecer similitudes entre lo que está ocurriendo ahora en Ucrania y lo que ha sucedido en su país.

En 2008, Moscú reconoció la independencia de las regiones separatistas norteñas de Abjasia y Osetia del Sur. Ahora, la población local sigue con gran interés los acontecimientos en Ucrania.

"Quiero paz y amor en todas partes, nada más." "Si Putin invade Ucrania, significa que su próximo objetivo será Georgia", dicen algunas voces en las calles de la capital.

Una mujer cuenta: "soy desplazada interna de Abjasia y esta situación es bastante sensible para mí. Tengo la sensación de que Putin no puede evaluar adecuadamente los acontecimientos. Esta crisis no sólo afectará a Georgia, sino a todo el mundo".

"Somos un país pequeño, no podemos hacer nada al respecto. El pueblo ucraniano, al igual que el resto de las antiguas repúblicas de la Unión Soviética, son nuestros amigos", asegura otra ciudadana.

Y un joven recuerda que "Rusia ha hecho lo mismo en un pasado no muy lejano en Georgia. Soy joven, pero el dolor de la generación anterior es también mi dolor. El dolor de Ucrania es ahora el dolor de la nación georgiana".

En aquel episodio, que se produjo cuando Georgia había mostrado ya su deseo de adherirse a la OTAN, se produjo un breve y cruento enfrentamiento entre las tropas rusas, que se unieron a las fuerzas surosetias, y el Ejército georgiano, después de que este atacara Ossetia del Sur con el propósito de recuperar la soberanía sobre su territorio.

Georgia es, junto con Ucrania, los dos países a los que Rusia pretende impedir la entrada en la Alianza Atlántica y aduce para ello motivos de seguridad.

Al llegar en 2004 al poder en Georgia, Mijaíl Saakashvili se marcó como objetivo recuperar la soberanía sobre los territorios separatistas y promover el ingreso de su país en la OTAN. En 2008 convocó un referéndum sobre la adhesión del país a la organización militar, en el que el 72.5 % de los votantes se pronunciaron a favor.

En la noche del 7 al 8 de agosto de 2008 tropas georgianas atacaron Tsjinval, capital de Osetia del Sur, y otras localidades. Sin embargo, la intervención de fuerzas militares rusas en apoyo de las milicias surosetas obligó a retirarse a los georgianos, en un conflicto que se prolongó durante cinco días y que causó más de 600 muertos. Dos semanas después Rusia reconoció la independencia de Osetia del Sur y Abjasia.

Durante la guerra ruso-georgiana de 2008, Salomé Samadashvili fue embajadora de Georgia ante la UE. Actualmente es diputada de la oposición en el parlamento georgiano, y recuerda cómo empezó todo, y cree que los dos escenarios son muy parecidos.

"En 2008, cuando era jefa de la misión de Georgia ante la Unión Europea, fue extremadamente difícil convencer a nuestros amigos y aliados occidentales, a pesar de la importante ayuda que sin duda prestaron a Georgia en aquel difícil momento, fue muy difícil convencerles de que Putin no iba a detenerse. Lamentablemente, nadie en Occidente en ese momento podía imaginar que Putin llegaría tan lejos como lo hizo. Y lo hizo en 2014", dice Samadashvili.

El presidente del parlamento georgiano afirma que los retos de seguridad a los que se enfrentan Ucrania y Georgia son muy similares.

Shalva Papuashvili ha instado a la comunidad internacional a "que se mantenga firme y clara a la hora de tomar decisiones, ya que la seguridad del estado y del pueblo georgiano está estrechamente relacionada con los acontecimientos que tienen lugar en Ucrania".

A los georgianos les preocupa que la crisis entorno a Ucrania pueda causar un conflicto abierto y amplio en el Mar Negro, e incluso les recuerda lo que ocurrió en Georgia en 2008. Los ciudadanos de Georgia, junto con el resto del mundo, siguen de cerca el desarrollo de los acontecimientos en Ucrania, pensando en el futuro de Ucrania, pero también en el suyo.

Fuentes adicionales • Tornike Shubitidze, cámara