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Reino Unido sigue adelante con su plan de expulsión de inmigrantes a Ruanda

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Por Reuters
Britain "completely serious" about N. Ireland legislation - Truss
Britain "completely serious" about N. Ireland legislation - Truss   -   Derechos de autor  Thomson Reuters 2022

LONDRES, 14 jun -El primer vuelo programado de Reino Unido para llevar a los solicitantes de asilo a Ruanda debía salir el martes, y el Gobierno advirtió que todos los que lo eviten por medio de recursos legales de última hora serán puestos en un vuelo posterior, a pesar de las protestas de los detractores de la medida.

Reino Unido ha llegado a un acuerdo de 120 millones de libras (148 millones de dólares) con Ruanda para enviar a algunos inmigrantes, que habían llegado ilegalmente cruzando el Canal de la Mancha en pequeñas embarcaciones desde Europa, de vuelta a vivir en este país africano sin litoral.

El plan ha horrorizado a los opositores políticos, a las organizaciones benéficas y a los líderes religiosos, que dicen que es inhumano. El jefe de refugiados de las Naciones Unidas lo calificó de “catastrófico”, toda la cúpula de la Iglesia de Inglaterra lo ha denunciado como una “política inmoral que avergüenza a Reino Unido” y los medios de comunicación han dicho que el príncipe Carlos ha calificado en privado el plan de “espantoso”.

El Gobierno afirma que la estrategia de deportación es necesaria para frenar el flujo de inmigrantes que arriesgan sus vidas en las travesías del Canal de la Mancha y acabar con las redes de tráfico de personas.

Un responsable del Gobierno, que pidió no ser nombrado, dijo que existe la posibilidad de que las impugnaciones legales individuales hagan que el avión privado que el Gobierno ha fletado salga el martes por la noche sin solicitantes de asilo en él.

Los tribunales han desestimado los últimos intentos de grupos de derechos humanos y activistas por detener el vuelo, pero el Tribunal Superior de Londres está estudiando otros casos antes de que salga.

El primer ministro, Boris Johnson, dijo que las demandas judiciales estaban socavando los intentos del Gobierno de apoyar rutas seguras y legales para llegar a Reino Unido.

“No vamos a dejarnos amilanar por algunas de las críticas que se han dirigido a esta normativa, algunas de ellas procedentes de sectores un tanto inesperados, vamos a seguir cumpliendo”, dijo a sus ministros del gabinete.

PRÓXIMOVUELO

Según las cifras del Gobierno, el año pasado se detectó la llegada de más de 28.500 personas a Reino Unido en pateras. El martes por la mañana llegaron decenas más, entre ellas mujeres y niños pequeños, según un testigo de Reuters en el puerto de Dover, en el Canal de la Mancha.

Más de 130 personas han recibido avisos de deportación, y 37 de ellas debían ser expulsadas el martes. Las organizaciones benéficas han dicho que entre ellas había personas que huían de Afganistán y Siria, así como de Irán e Irak.

Sin embargo, una serie de impugnaciones legales que han tenido éxito ha reducido ese número a siete, según la organización benéfica Care4Calais. Al menos tres recursos de apelación ante el Tribunal Superior debían ser atendidos el martes.

El primer caso se refería a un ciudadano iraní con problemas de salud mental y que corría el riesgo de suicidarse si era deportado a Ruanda, según dijo su abogado al tribunal.

“Habrá personas en este vuelo y, si no están en este vuelo, estarán en el siguiente, porque estamos decididos a acabar con el modelo de los terribles traficantes de personas”, declaró la ministra de Asuntos Exteriores, Liz Truss, a Sky News. “Lo realmente importante es que establezcamos el principio”.

Los grupos de derechos humanos afirman que esta medida política pondrá en peligro a los inmigrantes. El ACNUR ha afirmado que Ruanda, cuyo historial de derechos humanos está en tela de juicio, no tiene capacidad para tramitar las solicitudes, y que existe el riesgo de que algunos migrantes sean devueltos a los países de los que han huido.

En julio se celebrará una vista completa para determinar la legalidad de la normativa en su conjunto.