La Policía ha detenido a cinco personas por liderar una secta que ejercía control psicológico sobre sus adeptos mediante rituales, engaños y consumo de sustancias peligrosas.
La Policía Nacional ha desarticulado en Tenerife una secta destructiva que utilizaba rituales de santería para ejercer un control psicológico absoluto sobre sus adeptos, a los que manipulaba mediante el engaño, la inculcación de miedos y supuestas amenazas de tipo espiritual.
En la operación han sido detenidas cinco personas, cuatro en Tenerife y una en Las Palmas de Gran Canaria, como presuntas responsables de delitos de asociación ilícita, maltrato animal, estafa, lesiones, delitos contra la salud pública y falsedad documental, según ha informado la Policía Nacional en un comunicado.
De acuerdo con la investigación, los arrestados lideraban un grupo que, bajo una apariencia de espiritualidad, ofrecía rituales esotéricos a cambio de importantes sumas de dinero, prometiendo beneficios personales, protección espiritual o la supuesta curación de enfermedades. Las víctimas eran personas en situación de vulnerabilidad, sometidas a un intenso control psicológico.
Durante las ceremonias, los miembros del grupo realizaban sacrificios de animales domésticos y consumían sustancias peligrosas para la salud, como estramonio, 'popper', cocaína y otros alucinógenos. La Policía subraya que el consumo de estas sustancias suponía un grave riesgo para los participantes.
El grado de manipulación ejercido por el líder de la secta era tal que varios exadeptos han necesitado tratamiento psiquiátrico tras abandonar el grupo, según la Policía. Los detenidos fueron puestos a disposición judicial el pasado jueves. El juez ha decretado prisión provisional para el líder del grupo, mientras que el resto de arrestados ha quedado en libertad con medidas cautelares.
La Policía Nacional advierte del peligro que entrañan este tipo de organizaciones, que operan bajo una apariencia espiritual para cometer delitos y obtener beneficios económicos, y recuerda que mantiene habilitado el correo electrónico sectasdestructivas@policia.es para que cualquier ciudadano pueda denunciar de forma anónima y confidencial prácticas similares.