La UE registró 19.400 muertes en carretera en 2025, un 3% menos que el año anterior. La cifra supone un avance, pero la Comisión Europea advierte de que la mayoría de los países miembros no van a cumplir el objetivo de reducir a la mitad los fallecidos para 2030.
La cifra de 580 personas representa la mejoría en la cifra de muertes en las carreteras de la Unión Europea en 2025 respecto al año anterior, según los datos preliminares publicados este martes por la Comisión Europea. En total, confirman 19.400 fallecidos, lo que sitúa la tasa en 43 muertos por cada millón de habitantes, dos menos que en 2024.
La Comisión califica el resultado de "logro significativo", sobre todo teniendo en cuenta que el parque de vehículos y los kilómetros recorridos han aumentado. Pero la misma nota en la que celebra el avance incluye una advertencia que lo ensombrece: la mayoría de los Estados miembros no van por buen camino para cumplir el compromiso adquirido en 2018, que fija una reducción del 50% en muertes y lesiones graves antes de 2030.
Solo Bélgica, Bulgaria, Dinamarca, Polonia y Rumanía aparecen actualmente en la senda correcta para alcanzar ese objetivo. El resto tiene trabajo pendiente.
Las dos Europas de la seguridad vial
Los datos de 2025 muestran un mapa desigual. Estonia redujo sus muertes en carretera un 38% de un año a otro, y Grecia un 22%, los dos casos más destacados. En el otro extremo, Rumanía, Bulgaria y Croacia siguen registrando las tasas más altas del bloque, con 68, 71 y 67 muertes por millón de habitantes, respectivamente.
Suecia y Dinamarca vuelven a ser los países más seguros, con 20 y 23 fallecidos por millón de habitantes. España se mantuvo por debajo de la media europea, con 36 muertes por millón, una menos que en 2024.
El informe de mitad de período sobre el marco de política de seguridad vial de la UE, publicado en 2026, reconoce que se ha avanzado, pero concluye que el ritmo es insuficiente. A ese paso, la "Visión Cero", ninguna muerte en carretera para 2050, queda como una aspiración lejana.
Las vías rurales y los usuarios vulnerables, los puntos negros
Los datos de 2024, los más completos disponibles para el análisis por tipo de vía, revelan que el 53% de los fallecidos murió en carreteras rurales. Las autovías y autopistas acumularon el 8% de las muertes, pese a ser las vías por las que circula más tráfico y a mayor velocidad. Las ciudades concentraron el 38% restante.
Dentro de los entornos urbanos, el perfil del fallecido tiene nombre: peatón, ciclista o usuario de moto y patinete. Este grupo representa el 70% de las muertes dentro de las ciudades, en su mayoría en choques con coches y camiones.
Por cada persona que muere en un accidente de tráfico, otras cinco sufren lesiones graves. Eso supone unos 100.000 heridos graves al año en toda la Unión Europea.
Hombres, jóvenes y mayores: los grupos con más riesgo
El 77% de los fallecidos en accidente de tráfico son hombres. La Comisión señala además una preocupación creciente por la sobrerrepresentación de dos grupos de edad: los jóvenes de entre 18 y 24 años y las personas mayores de 65, especialmente entre peatones y ciclistas.
Por tipo de usuario, los conductores y pasajeros de turismos acumularon el 44% de las muertes. Los motoristas y usuarios de ciclomotores, el 21%. Los peatones, el 18%, y los ciclistas, el 9%. Los vehículos de movilidad personal, principalmente patinetes eléctricos, solo representan el 1% del total, pero el número de fallecidos en este segmento creció de forma notable entre 2021 y 2024.
"Debemos intensificar nuestra colaboración con los Estados miembros, la industria y los usuarios de la carretera para lograr carreteras más seguras", declaró el comisario de Transporte Sostenible, Apostolos Tzitzikostas. Los datos definitivos de 2025 se publicarán en otoño.