El Gobierno español ha puesto fin al mecanismo excepcional que desde 2018 permitió regularizar a unos 240.000 venezolanos. A partir de ahora, deberán seguir el procedimiento ordinario, aunque podrán acogerse a una regularización extraordinaria en curso.
España pondrá fin en junio a la vía rápida que durante años permitió a miles de venezolanos regularizar su situación casi automáticamente mediante permisos por razones humanitarias.
El mecanismo, creado en 2018 como respuesta a la crisis en Venezuela, ha permitido conceder en torno a 240.000 autorizaciones de residencia, convirtiéndose en uno de los principales canales de regularización en el país.
En la práctica, el sistema funcionaba como una alternativa al asilo: los solicitantes entraban en el circuito de protección internacional, pero en lugar de recibir estatuto de refugiado obtenían un permiso temporal de residencia y trabajo renovable que abría la puerta a una regularización más estable con el tiempo.
A partir de ahora, el Ejecutivo dejará de conceder de forma sistemática estas autorizaciones, lo que supone el fin de una vía que en algunos años llegó a concentrar más del 95% de todos los permisos humanitarios otorgados en España.
Un sistema tensionado por la demanda
La decisión responde, entre otros factores, a la presión acumulada sobre el sistema de asilo, que en los últimos años ha estado dominado por solicitudes de ciudadanos venezolanos.
Datos del Ministerio del Interior sitúan a Venezuela como la principal nacionalidad solicitante de asilo en España, concentrando una parte muy significativa de las peticiones en los últimos años. Entre enero y octubre de 2025, por ejemplo, se registraron más de 71.000 solicitudes de ciudadanos venezolanos sobre un total de casi 122.000.
Este mecanismo, concebido como una solución excepcional, terminó convirtiéndose en un canal estructural que tensionó el sistema administrativo, desde la gestión de citas hasta la resolución de expedientes.
Cambio "de forma" con impacto real
El Gobierno presenta la medida como un ajuste del procedimiento. La ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz, afirmó en una entrevista en 'RNE' que se trata de "una cuestión no de fondo, sino de formas".
Sobre la noticia, adelantada este miércoles por 'El País', dijo que "tiene que leerse sabiendo que está encima de la mesa y que está a punto de comenzar un importantísimo proceso de regularización extraordinaria al que efectivamente van a poder acogerse también muchos ciudadanos y ciudadanas venezolanas".
Fuera de este mecanismo, las autorizaciones por razones humanitarias son limitadas y se conceden en casos específicos, como razones médicas, lo que dificulta el acceso a la residencia para nuevos solicitantes, que deberán seguir trámites más largos y menos previsibles.
La medida responde a la adaptación al nuevo pacto migratorio europeo y a la estrategia del Gobierno para reducir el uso del asilo como vía de entrada al país.