Un nuevo estudio a largo plazo da la vuelta a las recomendaciones dietéticas habituales: aunque la carne suele considerarse poco saludable, podría ofrecer una protección crucial contra el deterioro mental a casi una cuarta parte de la población mundial.
Durante quince años, investigadores del Instituto Karolinska de Estocolmo (Suecia) siguieron a más de 2.100 adultos mayores de 60 años que inicialmente no mostraban síntomas de demencia.
El estudio se centró en el gen de la apolipoproteína E (APOE). Alrededor de una cuarta parte de las personas tienen una variante de este gen, que aumenta considerablemente el riesgo de desarrollar demencia.
Los científicos han descubierto que los portadores de esta variante genética podrían beneficiarse de un consumo elevado de carne. Para ellos, el consumo regular de carne se asocia a un declive más lento de las capacidades mentales.
El riesgo de que los "aficionados a la carne" desarrollen demencia es un 55% menor que el de los portadores del gen que comen poca carne. En las personas que no tienen esta variante genética, la cantidad de carne consumida no tuvo una influencia estadísticamente significativa en la salud mental.
Calidad sobre cantidad: lo no procesado gana a lo procesado
No obstante, los investigadores hacen una importante advertencia: el tipo de carne importa. Los efectos positivos se asocian a la carne roja y de ave no procesada. Sin embargo, los científicos identificaron la carne procesada, como la salchicha o el jamón, como un factor de riesgo. En todos los grupos genéticos, las personas que comían mucha carne procesada tenían un mayor riesgo de demencia.
Los investigadores sospechan que podría haber un componente evolutivo detrás de los resultados. La combinación genética en la que disminuye el riesgo de demencia con un consumo elevado de carne podría ser una forma genética original surgida hace varios millones de años.
La importancia de estos hallazgos para la salud pública es enorme. Hasta ahora, a menudo se aconsejaba a la gente que redujera su consumo de carne. Sin embargo, para algunas personas podría ser exactamente lo contrario.