En un mensaje publicado el domingo en redes sociales, Donald Trump afirmó que su objetivo es despejar de minas el estrecho de Ormuz y reabrirlo al tráfico marítimo, aunque advirtió de que no se debe permitir que Irán se beneficie del control de esta ruta comercial clave.
Un bloqueo naval estadounidense contra los puertos de Irán ha comenzado este lunes, con el presidente de EE.UU., Donald Trump, advirtiendo que cualquier embarcación que intente romperlo será "destruida".
"La Armada de Irán yace en el fondo del mar, completamente destruida: 158 barcos. Lo que no hemos atacado es su reducido número de lo que ellos llaman 'embarcaciones de ataque rápido', porque no las consideramos una gran amenaza", escribió Trump en un mensaje en su plataforma Truth Social.
"Advertencia: si alguna de estas embarcaciones se acerca a nuestro bloqueo, será destruida inmediatamente, utilizando el mismo sistema que empleamos contra los narcotraficantes en el mar".
El Mando Central de EE.UU. (CENTCOM) anunció el inicio del bloqueo de todos los puertos y zonas costeras iraníes en el Golfo, mientras que la Oficina de Operaciones de Comercio Marítimo del Reino Unido (UKMTO) indicó que la medida se aplica a todo el tráfico marítimo, independientemente de su bandera.
Trump también anunció en redes sociales que bloquearía la estratégica ruta del estrecho de Ormuz, después de haber exigido previamente a Teherán su reapertura total. La decisión llega tras el fracaso de las negociaciones de paz mantenidas durante el fin de semana en Islamabad, de las que se retiró el vicepresidente estadounidense, JD Vance, sin alcanzar un acuerdo.
"El objetivo de Trump parece ser privar a Irán de ingresos por exportaciones y presionar a sus principales compradores de petróleo, especialmente China, para que fuercen a Teherán a levantar el bloqueo del estrecho", señaló el centro de análisis The Soufan Center.
A pesar de la escalada de tensión, no hay indicios de una reanudación inmediata de la guerra, que se frenó tras el alto el fuego en vigor desde la semana pasada, después de semanas de violencia en la región. Los precios del petróleo, que habían caído tras la tregua, subieron alrededor de un 8% este lunes, con el crudo WTI y Brent superando los 100 dólares por barril.
El fracaso de las conversaciones ha frustrado las esperanzas de un acuerdo rápido para poner fin al conflicto, que ha causado miles de muertos y ha sumido a la economía mundial en una profunda incertidumbre desde su inicio a finales de febrero.
El tráfico a través del estrecho de Ormuz, una ruta clave para el transporte mundial de petróleo y gas, se ha visto gravemente afectado desde el inicio de la guerra, ya que Irán solo permite el paso a determinados buques, principalmente vinculados a países aliados como China.
Reina la incertidumbre
El Mando Central de EE.UU. señaló que el bloqueo se aplicará de forma "imparcial" a los buques de todas las naciones que entren o salgan de puertos iraníes, incluidos los situados en el golfo Pérsico y el golfo de Omán, y precisó que la medida entró en vigor a las 15:00 CET del lunes.
No obstante, añadió que las fuerzas estadounidenses no impedirán el tránsito por el estrecho de Ormuz hacia puertos no iraníes. En una publicación en redes sociales el domingo, Trump afirmó que su objetivo es limpiar el estrecho de minas y reabrirlo completamente a la navegación, aunque insistió en que no se debe permitir que Irán se beneficie de su control sobre esta vía estratégica.
Nicole Grajewski, investigadora del Centro de Investigación Internacional de Sciences Po, advirtió de que un bloqueo estadounidense "no es una señal coercitiva menor", sino que podría interpretarse como una reanudación efectiva del conflicto. Por su parte, el mando militar iraní calificó el bloqueo como un acto criminal de piratería.
"Si la seguridad de los puertos de la República Islámica de Irán en el golfo Pérsico y el mar Arábigo se ve amenazada, ningún puerto de estas regiones estará a salvo", advirtió en un comunicado. China, principal importador de petróleo iraní y rival estratégico de Washington, también criticó la medida.
"El estrecho de Ormuz es una ruta comercial internacional clave para bienes y energía. Mantener su seguridad y un flujo sin interrupciones es de interés para toda la comunidad internacional", declaró el portavoz del Ministerio de Exteriores chino, Guo Jiakun, instando a ambas partes a evitar una nueva escalada.
Entre los aliados de Washington en la OTAN, la ministra española de Defensa, Margarita Robles, afirmó que el bloqueo naval "no tiene sentido". "Es un episodio más en esta espiral de escalada", señaló. En una entrevista con la 'BBC', el primer ministro británico, Keir Starmer, aseguró que el Reino Unido no participará en el bloqueo y recalcó que su país "no se dejará arrastrar" al conflicto.
Por su parte, el presidente francés, Emmanuel Macron, anunció que Francia y Reino Unido trabajan en la organización de una conferencia con países dispuestos a participar en una misión multinacional para garantizar la seguridad del estrecho, que sería "estrictamente defensiva" y se desplegaría cuando las condiciones lo permitan.