La primera ronda de negociaciones celebrada el pasado fin de semana fracasó sin lograr avances, mientras la Casa Blanca señala el programa nuclear de Irán como el principal obstáculo para alcanzar un acuerdo de paz.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que una segunda ronda de negociaciones con Irán podría celebrarse "en los próximos dos días" y señaló que tendría lugar nuevamente en Pakistán, según declaró al 'New York Post'.
El secretario general de la Organización de las Naciones Unidas, António Guterres, coincidió en que es "altamente probable" que se reanuden las conversaciones tras una reunión con el viceprimer ministro de Pakistán, Ishaq Dar. "No hay solución militar a esta crisis. Los acuerdos de paz requieren un compromiso persistente y voluntad política. Las negociaciones serias deben reanudarse", afirmó.
Una ronda inicial de conversaciones destinadas a poner fin al conflicto no logró alcanzar un acuerdo el pasado fin de semana. La Casa Blanca señaló que las ambiciones nucleares de Irán siguen siendo uno de los principales puntos de fricción.
Aunque el alto el fuego parecía mantenerse, las tensiones en torno al estrecho de Ormuz amenazan con reavivar las hostilidades y agravar las repercusiones económicas del conflicto en la región.
Pakistán propone una segunda ronda de conversaciones
Pakistán ha propuesto organizar un nuevo encuentro entre Estados Unidos e Irán. Dos funcionarios estadounidenses indicaron el lunes que las negociaciones continúan en curso.
Un diplomático de uno de los países mediadores afirmó que Teherán y Washington han aceptado retomar el diálogo. Tanto los funcionarios estadounidenses como el diplomático hablaron bajo condición de anonimato debido a la sensibilidad de las negociaciones.
El lugar, el calendario y la composición de las delegaciones aún no se han definido, aunque se barajan Islamabad y Ginebra como posibles sedes.
La guerra, que ha entrado en su séptima semana, ha sacudido los mercados y la economía mundial, afectando al transporte marítimo y provocando daños en infraestructuras militares y civiles en toda la región.
Los combates han causado miles de víctimas en varios países, con especial impacto en Irán y Líbano, además de Israel y otros Estados del golfo Pérsico. También han fallecido militares estadounidenses.
Los petroleros dan la vuelta tras la entrada en vigor del bloqueo
El Ejército estadounidense informó el martes de que logró impedir que varios buques zarparan de puertos iraníes durante las primeras 24 horas del bloqueo naval contra la República Islámica.
El Mando Central (CENTCOM), responsable de las fuerzas estadounidenses en Oriente Próximo, indicó que más de 10.000 soldados, junto con buques de guerra y aeronaves, participan en la operación.
"Durante las primeras 24 horas, ningún barco logró superar el bloqueo y varios buques mercantes acataron la orden de dar la vuelta y regresar a puertos iraníes del golfo de Omán", señaló el CENTCOM en un mensaje publicado en X.
"El bloqueo se aplica de forma imparcial a buques de todas las naciones que entran o salen de los puertos iraníes y sus zonas costeras", añadió. Sin embargo, pese a estas afirmaciones, datos de seguimiento marítimo indican que algunos buques lograron cruzar el estrecho de Ormuz el lunes.
Las fuerzas iraníes cerraron el estrecho tras el inicio de la campaña aérea estadounidense e israelí contra la República Islámica, y Estados Unidos anunció posteriormente su propio bloqueo tras el fracaso de las conversaciones de paz.
El estrecho de Ormuz es uno de los puntos clave del suministro energético mundial, por el que circula una parte significativa del comercio global de petróleo y gas natural licuado. Su cierre ha provocado fuertes tensiones en los mercados internacionales, con un notable aumento de los precios de la energía y un impacto directo en las economías dependientes de las importaciones.