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Europa afronta temperaturas extremas este fin de semana, ¿qué ciudad aguanta más?

Una mujer se abanica en Madrid, España, el diez de julio de 2023.
Una mujer se abanica en Madrid, España, el diez de julio de 2023. Derechos de autor  Copyright 2023 The Associated Press. All rights reserved.
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Por Liam Gilliver
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Los expertos advierten de que las ciudades europeas siguen «calibradas para el viejo calendario» y tienen dificultades para adaptarse al intenso calor de mayo.

Amplias zonas de Europa se preparan para sufrir altas temperaturas sofocantes este fin de semana, mientras los expertos advierten de que el calor intenso en primavera se está convirtiendo en la "nueva normalidad".

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La agencia meteorológica nacional de España, AMET, señala que se espera que la península ibérica atraviese un periodo de "temperaturas excepcionalmente altas para esta época del año" durante el festivo de Pentecostés.

Para el fin de semana se prevén temperaturas máximas generales de 34ºC en los principales valles, mientras que en los del Guadiana y el Guadalquivir los termómetros escalarán hasta unos abrasadores 38ºC.

En X (antes Twitter), AMET apunta que también se esperan máximas de 30ºC a lo largo de la costa cantábrica, con valores más altos, de 34ºC, en el interior.

Las noches tropicales, en las que la temperatura no baja de 20ºC, afectarán en los próximos días a los valles del Guadiana y el Guadalquivir, así como a los del Tajo, el Ebro y el bajo Duero.

Para hablar oficialmente de ola de calor sería necesario que estas temperaturas elevadas se prolongasen más tiempo. Aun así, las temperaturas diurnas y nocturnas previstas son propias de pleno verano, no de finales de mayo, recuerda AMET.

La agencia meteorológica británica Met Office también ha anunciado que las temperaturas subirán en Inglaterra a lo largo del fin de semana, sobre todo en el sur, donde es probable que se alcancen 30ºC el sábado (23 de mayo) y 32ºC el domingo (24 de mayo).

Se prevé que las temperaturas alcancen su pico el lunes (25 de mayo), cuando el sur de Inglaterra y Midlands podrían registrar unos inusuales 33ºC.

"Es probable que durante el fin de semana festivo se batan los récords de temperatura de mayo y de primavera en el Reino Unido, con valores previstos que superan el récord actual de 32,8ºC", afirma Steve Kocher, del Met Office. "Además de calor, habrá mucho tiempo seco y soleado en buena parte del país".

En Alemania, los meteorólogos esperan temperaturas de 30ºC durante el fin de semana, con el día más caluroso en el Lunes de Pentecostés.

"Se barajan máximas generalizadas de entre 22 y 28ºC", explica el experto en meteorología Dominik Jung. "A lo largo del Alto Rin, en la región Rin-Meno y en zonas hacia Brandeburgo, incluso son posibles valores punta de hasta 31ºC".

El pronóstico actual del Met Office para París prevé máximas de 33ºC este fin de semana, que continuarían la próxima semana, mientras que Roma se quedará en una media algo más fresca, de 31ºC. En Lisboa, las temperaturas alcanzarán hoy los 31ºC, seguidos de 28ºC el sábado y 27ºC el domingo.

¿Son las temperaturas primaverales disparadas la "nueva normalidad"?

Los modelos climáticos estiman que las olas de calor de junio en Europa son hoy unas diez veces más probables que en condiciones preindustriales, y esa misma tendencia empieza a ser visible ya en mayo.

"Alemania es un buen ejemplo: un día de 30ºC en torno a Pentecostés, antes considerado una rareza, ha pasado de ser algo poco habitual en los años ochenta a algo que el país experimenta con regularidad", explica a Euronews Earth Ionna Vergini, fundadora del servicio mundial de previsión meteorológica WFY24 (fuente en inglés).

"Ese tipo de cambio en la distribución de base es lo que realmente significa 'nueva normalidad'. No se trata de un episodio extremo aislado, es la propia curva de temperaturas la que se desplaza".

Vergini advierte de que las infraestructuras, la agricultura y los sistemas de salud pública siguen "ajustados al viejo calendario", lo que significa que los países no están preparados para temperaturas tan altas tan pronto en el año.

"Un día de 38ºC en el sur de España a mediados de mayo llega cuando los sistemas turístico, energético y hospitalario del país aún no están en modo verano".

La cuenca mediterránea (Italia, Grecia, Portugal, España y el sur de Francia) sigue siendo el epicentro de este problema. El año pasado, estos países afrontaron una sucesión de olas de calor mortales, sequías e incendios forestales que arrasaron el continente.

Sin embargo, el aumento de episodios de calor extremo también ha afectado a los países habitualmente frescos, cuyas viviendas, redes de transporte y hospitales nunca se concibieron para soportar altas temperaturas.

"Una tarde de 32ºC en Helsinki altera más la vida diaria que una tarde de 40ºC en Sevilla", señala Vergini.

"El Reino Unido encaja en el mismo patrón. Temperaturas de mayo en torno a los 30 grados se sitúan muy por encima de las medias históricas para esta fase de la primavera, y el parque de viviendas y la red ferroviaria del país siguen resintiéndose cada vez que ocurre".

Un importante informe publicado el 20 de mayo por el Comité sobre el Cambio Climático (CCC) del Reino Unido advirtió de que el aire acondicionado pronto será "inevitable" para proteger a muchos ciudadanos del calor veraniego insoportable, sobre todo en residencias de mayores, hospitales y colegios.

¿Cómo se prepara Europa para un calor más intenso?

Las temperaturas abrasadoras en Europa son cada vez más difíciles de ignorar, y algunos expertos describen ya el calor extremo como el "peligro ambiental más mortífero" de nuestro tiempo.

Investigadores del Imperial College de Londres y de la London School of Hygiene & Tropical Medicine analizaron 854 ciudades europeas y concluyeron que el cambio climático fue responsable del 68 por ciento de las 24.400 muertes por calor calculadas el verano pasado, al haber elevado las temperaturas hasta 3,6ºC.

Las actividades humanas son el principal motor del calentamiento global, sobre todo la quema de combustibles fósiles como el carbón, el petróleo y el gas.

Los países más afectados por una sola ola de calor fueron Rumanía, Bulgaria, Grecia y Chipre, donde entre el 21 y el 27 de julio se habrían producido unas 950 muertes por calor con temperaturas hasta 6ºC por encima de la media. Esto equivale a unas 11 muertes diarias por millón de habitantes.

Con temperaturas más altas aumenta también el riesgo de inundaciones. Por cada aumento de un grado en la temperatura del aire, la atmósfera puede contener alrededor de un siete por ciento más de humedad, lo que puede provocar lluvias más intensas y abundantes.

El calor mortal del año pasado ha avivado el debate sobre cómo puede Europa gestionar mejor el cambio climático y sus consecuencias.

"Los países que mejor saldrán parados en la próxima década no serán los que tengan más dinero, sino los que traten el calor como una emergencia de salud pública y no solo como una noticia meteorológica", sostiene Vergini.

"Atenas, Barcelona y Sevilla se han movido en esa dirección. La mayor parte del resto de Europa aún no ha empezado".

Los refugios climáticos se extienden en las ciudades españolas abrasadas por el calor

Los refugios climáticos se han convertido cada vez más en "componentes esenciales" de las estrategias urbanas, a medida que las muertes relacionadas con el calor siguen aumentando en Europa.

"A medida que se incrementan los episodios de calor extremo, las medidas de adaptación en los entornos urbanos se vuelven

cada vez más necesarias", explica a Euronews Earth Elvira Jiménez Navarro, doctoranda en el Centro de Investigación en Transformación Digital y Gobernanza de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC-DIGIT (fuente en inglés)).

"Los gobiernos municipales pueden disponer de recursos limitados para garantizar un acceso equitativo y cercano a los refugios climáticos, por lo que la gobernanza participativa y la inclusión de espacios privados, garantizando siempre un acceso gratuito e inclusivo, resultan fundamentales".

España va en cabeza con una de las redes de refugios climáticos más avanzadas del mundo. Tras el verano récord del año pasado, en el que una ola de calor de 16 días disparó las temperaturas hasta unos mortales 45ºC, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, anunció que una serie de edificios públicos también se utilizarán para ofrecer refugio frente al calor intenso a la ciudadanía.

La red nacional se apoya en programas ya puestos en marcha por gobiernos regionales, como en Cataluña, el País Vasco o Murcia. En Barcelona, por ejemplo, ya hay 400 refugios climáticos disponibles en edificios públicos como bibliotecas, museos, polideportivos y centros comerciales.

Estos espacios, que suelen contar con aire acondicionado, asientos y agua gratuita, están pensados para proteger a quienes no disponen en casa de recursos para afrontar las altas temperaturas, como personas mayores, bebés o quienes ya padecen problemas de salud.

Se trata de una iniciativa que salva vidas y que avanza poco a poco. El mes pasado, por ejemplo, el Consejo General de Bucarest, en Rumanía, aprobó la creación de una red de refugios climáticos para proteger a la población de las olas de calor y las temperaturas disparadas.

La responsable jefe para el calor de Atenas coordina los esfuerzos de protección frente al calor en la capital griega

Las ciudades ya son más cálidas que las zonas circundantes debido al efecto de isla de calor urbana, causado sobre todo por materiales artificiales como el asfalto y el hormigón, que absorben y retienen el calor del sol.

De aquí a 2050, las olas de calor afectarán a más de 3.500 millones de personas en todo el mundo, la mitad de ellas en centros urbanos. Para afrontar este peligro, el Climate Resilience Centre, con sede en Estados Unidos, creó y pilotó las primeras figuras de Chief Heat Officer (CHO) del mundo.

Estos responsables se encargan de "unificar la respuesta de sus ayuntamientos al calor extremo" y se centran en acelerar las medidas de protección ya existentes y en poner en marcha nuevas actuaciones para reducir el riesgo para la población.

Atenas fue la primera ciudad europea en nombrar una CHO, cargo que ofreció a Elissavet Bargianni en 2021, siguiendo los pasos del condado de Miami Dade, en Florida, Estados Unidos.

Bargianni, que también dirige el Departamento de Resiliencia y Sostenibilidad de Atenas, trabaja en la actualización del Plan de Acción Climática de la ciudad (2022) y participa en el programa Natural Capital Financing Facility (NCFF) del Banco Europeo de Inversiones (BEI) para la creación de cuatro grandes proyectos urbanos de infraestructuras verdes y azules.

Hasta ahora, Bargianni ha llevado a cabo estudios de viabilidad y de paisaje en distintos espacios públicos de Atenas, ha introducido una metodología para nuevas avenidas arboladas y ha puesto en marcha la cartografía SIG y el inventario de árboles del Jardín Nacional y de la ciudad.

"Una responsabilidad clara y concentrada en una sola figura para la planificación frente al calor está demostrando ser más eficaz que repartirla entre media docena de departamentos municipales", afirma Vergini.

Una prueba de estrés por calor prepara a París para un futuro de 50ºC

Aunque la idea de temperaturas de 50ºC pueda parecer distópica, Europa ya ha registrado unos abrasadores 48,8ºC en Sicilia en 2021.

En 2023, la ciudad de París organizó el simulacro de crisis 'París a 50ºC' en dos distritos de la capital para preparar la ciudad ante posibles olas de calor extremas.

La iniciativa reunió a urbanistas, expertos en salud, científicos y autoridades públicas para evaluar vulnerabilidades en sectores clave como la vivienda, la sanidad, la energía y el espacio público.

Como parte del ejercicio, unos 70 niños se adentraron en un túnel fresco y oscuro que mantiene de forma constante unos agradables 18ºC. Una vez bajo tierra, se pidió a los menores que representaran los efectos de temperaturas extremas que pronto podrían convertirse en parte habitual de la vida cotidiana.

Según las crónicas (fuente en inglés), algunos fingieron haber sufrido una intoxicación alimentaria por comida estropeada durante un corte de luz, mientras otros simularon los efectos del monóxido de carbono filtrándose desde un generador defectuoso.

Después, los trabajadores de Cruz Roja escenificaron a quién enviarían primero a los hospitales, mientras bomberos, responsables municipales y docentes simulaban el caos al que podría obligarles a enfrentarse una ola de calor de "duración sin precedentes".

Un informe sobre el ejercicio 'París a 50ºC' concluyó que el calor extremo supone una grave amenaza para la salud pública, especialmente para los colectivos vulnerables, como personas mayores, niños, trabajadores al aire libre y personas con rentas bajas. Infraestructuras como el metro y las líneas ferroviarias también podrían sufrir graves interrupciones por el calor intenso.

El informe propone convertir París en una "ciudad oasis" aumentando la vegetación, creando espacios públicos sombreados, reduciendo las superficies que acumulan calor, desarrollando islas de frescor y adaptando colegios e instalaciones públicas a condiciones de calor extremo.

La Comisión de Riesgo por Calor busca salvar vidas en el Reino Unido ante el repunte de las temperaturas

En abril, el Reino Unido presentó una nueva Comisión Nacional de Riesgo por Calor (fuente en inglés) para estudiar cómo mejorar en todo el país la respuesta a los "impactos de amplio alcance" de las altas temperaturas.

Con sede en el Grantham Research Institute on Climate Change and the Environment de la London School of Economics and Political Science, la comisión será independiente del Gobierno, aunque formulará recomendaciones sobre cómo las autoridades, a escala nacional y local, pueden reducir la amenaza que suponen las temperaturas al alza para la población británica.

"Esta Comisión proporcionará la hoja de ruta para garantizar que el Reino Unido sea resiliente frente a las altas temperaturas sin comprometer nuestros objetivos económicos ni climáticos", afirma Emma Howard Boyd, presidenta de la Comisión de Riesgo por Calor y profesora asociada en el Grantham Research Institute on Climate Change and the Environment.

"El Gobierno debe hacer de la adaptación al calor extremo una prioridad o se perderán más vidas".

Además de recomendar que los responsables políticos den prioridad al aire acondicionado y a otras tecnologías de refrigeración en colegios y hospitales, el informe del Comité sobre el Cambio Climático (CCC) titulado 'A Well-Adapted UK' pide introducir límites máximos de temperatura en el trabajo, al advertir de que el país "se construyó para un clima que hoy ya no existe".

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