El último gran episodio de El Niño encadenó varios récords de calor, y los científicos temen que el aumento de la temperatura del mar anuncie fenómenos meteorológicos más extremos en el futuro.
Este mes de abril ha sido uno de los más calurosos de los que se tiene registro tanto en tierra como en el mar. Con los océanos del planeta volviendo a calentarse, los científicos advierten de que un fuerte El Niño podría empujar aún más las temperaturas globales en los próximos meses.
En abril de 2026 se registraron las segundas temperaturas más altas de la superficie del mar jamás medidas en los océanos extrapolares, según el Servicio de Cambio Climático de Copernicus (fuente en inglés) de la UE.
A escala mundial, abril fue también, empatado, el tercer abril más cálido del que se tiene constancia, con temperaturas medias 1,43ºC por encima de los niveles preindustriales, peligrosamente cerca del umbral de 1,5ºC fijado en 2015 en el Acuerdo de París.
Los resultados alimentan la preocupación creciente ante la posibilidad de que se avecine un nuevo periodo de calor extremo a escala mundial, con unos océanos inusualmente cálidos que siguen alimentando fenómenos climáticos extremos.
Por qué vuelven a subir las temperaturas del mar
Las temperaturas de la superficie del mar son uno de los indicadores más claros de la cantidad de calor extra que está absorbiendo el planeta.
Los datos de Copernicus muestran que en abril la temperatura media de la superficie marina en buena parte de los océanos del mundo alcanzó los 21ºC, el segundo valor más alto jamás registrado para ese mes. Solo abril de 2024, durante el último gran episodio de El Niño, fue más cálido.
Algunas zonas del Pacífico tropical estuvieron especialmente cálidas, con récords de temperatura que se extendieron desde el Pacífico central hasta las costas occidentales de Estados Unidos y México. Los científicos describieron allí las condiciones como fuertes olas de calor marinas, una señal de alarma del creciente exceso de calor que se acumula en los océanos del planeta, en gran medida debido al cambio climático provocado por la actividad humana.
Según el Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático, los océanos del mundo han absorbido más del 90 por ciento del exceso de calor atrapado por las emisiones de gases de efecto invernadero desde 1970. Unos océanos más calientes pueden intensificar las tormentas, dañar los ecosistemas marinos y alterar los patrones meteorológicos en todo el planeta.
Samantha Burgess, responsable de estrategia climática en el Centro Europeo de Previsiones Meteorológicas a Plazo Medio (ECMWF (fuente en inglés)), señaló que los datos de abril muestran "una señal clara de un calor global persistente".
En su comunicado afirmó: "La temperatura de la superficie del mar se mantuvo cerca de niveles récord, con extensas olas de calor marinas, el hielo marino del Ártico siguió muy por debajo de la media y Europa registró fuertes contrastes de temperatura y precipitaciones".
"Todo ello, rasgos característicos de un clima cada vez más marcado por los extremos".
Qué es un super El Niño
Los científicos siguen de cerca la posible llegada, a finales de este año, de un "super El Niño" potencialmente devastador.
El Niño (en español, "el niño") es un patrón natural del clima que se desencadena por unas temperaturas de la superficie del mar inusualmente altas en el océano Pacífico. Suele empujar al alza las temperaturas globales y puede influir en el tiempo en todo el mundo, provocando sequías en unas regiones e inundaciones en otras.
Las previsiones del ECMWF apuntan a que, de aquí al otoño, la temperatura del océano en el Pacífico central cerca del ecuador podría situarse hasta 3ºC por encima de la media. Si ocurre, se situaría entre los episodios de El Niño más intensos jamás registrados.
Los investigadores suelen clasificar como "super El Niño" aquel episodio en el que la temperatura del océano Pacífico sube al menos 2ºC por encima de la media. Sin embargo, el término no se utiliza de forma oficial en la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA).
El último gran episodio de El Niño, en 2024, contribuyó a encadenar una serie de récords de calor a escala mundial. Los científicos temen que otro fenómeno similar, sumado al calentamiento del clima, pueda provocar aún más episodios meteorológicos extremos.
Ya en abril, fuertes inundaciones afectaron a zonas de la península Arábiga, Irán y Afganistán, mientras las condiciones de sequía se agravaban en el sur de África. También se formaron ciclones tropicales en distintas áreas del Pacífico.
Europa muestra un panorama climático dividido
Europa vivió el mes pasado dos realidades muy distintas. Mientras el suroeste del continente registró temperaturas muy por encima de la media, con España anotando su abril más cálido desde que hay registros, el este de Europa fue más frío de lo habitual.
En conjunto, el continente cerró el mes como el décimo abril más cálido del que se tiene constancia, pero esa cifra oculta los fuertes contrastes regionales y las tendencias recientes.
Un reciente informe de Copernicus concluyó que, en 2025, al menos el 95 por ciento de Europa registró temperaturas por encima de la media. Los últimos datos se suman a las crecientes evidencias de que la crisis climática se está acelerando en todo el continente.