La Administración Trump anunció que presionará a otros países para que se retiren del tribunal, un claro aumento del esfuerzo de EE.UU. por aislar a esta institución con sede en La Haya.
El secretario de Estado estadounidense Marco Rubio ha puesto en marcha una amplia campaña para socavar a la Corte Penal Internacional que podría incluir nuevas sanciones y otras medidas.
En un vídeo publicado en X y en un extenso artículo de opinión en el 'Wall Street Journal', Rubio prometió "desmantelar" el tribunal, al afirmar que supone "una amenaza intolerable para la soberanía de Estados Unidos".
"La Corte Penal Internacional (CPI) y sus aliados están librando una guerra contra nuestro país, no con balas ni misiles, sino con leyes, acuerdos y la fuerza del llamado derecho internacional", dijo Rubio en el vídeo.
Rubio añadió que la CPI "amenaza todos los aspectos de nuestro sistema político y jurídico" y que ha pasado de ser un "recurso de último término limitado", encargado de perseguir "solo los delitos más graves... cuando los tribunales de un país eran incapaces".
El Departamento de Estado señaló en un comunicado que la campaña "desactivará de forma sistemática la capacidad de la CPI para operar, señalar a militares o cargos estadounidenses, o amenazar de cualquier otra manera la soberanía estadounidense".
Según el comunicado, el tribunal "se arroga la autoridad de procesar e incluso encarcelar a militares y responsables estadounidenses que actúan en defensa del interés nacional de Estados Unidos".
"Los estadounidenses nunca aceptaron esto, y todos los presidentes estadounidenses desde la creación de la CPI han sostenido que la CPI no tiene jurisdicción sobre los estadounidenses", añadía el comunicado del departamento.
Ninguna opción diplomática queda descartada
La iniciativa supone una clara escalada en los esfuerzos en curso de Estados Unidos por aislar a la institución con sede en La Haya, sobre la que la Administración Trump ya había impuesto sanciones.
Estados Unidos había apuntado anteriormente a determinados responsables de la corte que considera una amenaza para sus intereses, pero la nueva campaña "de todo el Gobierno" presionará a otros países "para que se retiren de la CPI y corten cualquier apoyo financiero al tribunal", según un responsable del Departamento de Estado que habló bajo condición de anonimato.
"Ninguna opción diplomática quedará descartada en la campaña para desmantelar la amenaza que la CPI supone para los estadounidenses", escribió el Departamento de Estado en su comunicado.
Entre las medidas que el Gobierno estadounidense planea adoptar figura una "mayor supervisión de los países que se niegan a rechazar la falsa autoridad de la CPI mientras dependen de la asistencia estadounidense", de acuerdo con el texto.
El comunicado también insta a "los países que colaboran con las fuerzas de seguridad y el ejército estadounidenses" a "rechazar la supuesta autoridad de la CPI para procesar a responsables y militares estadounidenses".
El anuncio provocó de inmediato condenas de expertos en derecho internacional. Kenneth Roth, exdirector ejecutivo de Human Rights Watch, escribió en X que la Administración Trump quiere "poder cometer crímenes de guerra con impunidad incluso en el territorio de gobiernos que se han adherido a la Corte Penal Internacional".
"Rubio disfraza su búsqueda de impunidad para los crímenes de guerra estadounidenses en el extranjero bajo la etiqueta de la soberanía nacional, lo que ignora el derecho soberano de otros países a recurrir a la CPI por los delitos cometidos en su territorio", señaló Roth.
"Lo presenta como si la CPI actuara de forma arbitraria en cualquier lugar que quisiera, cuando en realidad solo interviene frente a delitos cometidos en el territorio de Estados que han invitado a su intervención", añadió.
La CPI solo tiene competencia para investigar delitos cometidos en Estados parte del Estatuto de Roma, el tratado de 2002 que creó el tribunal. La corte nunca ha abierto investigaciones sobre delitos cometidos en territorio estadounidense y Estados Unidos no ha ratificado dicho tratado.