Las reuniones pondrán de manifiesto el delicado equilibrio de la política exterior de Washington, que intenta mediar la paz en Ucrania pese a haber impulsado acciones militares en Oriente Medio.
El presidente estadounidense Donald Trump tiene previsto recibir el martes en la Casa Blanca a los dirigentes de Ucrania e Israel, en reuniones consecutivas que pondrán a prueba los esfuerzos de su Administración por influir en los conflictos en Europa y Oriente Medio.
El presidente ucraniano Volodímir Zelenski será el primero en reunirse con Trump, con el objetivo de garantizar el respaldo continuado de Estados Unidos a Kiev más de cuatro años después de la invasión a gran escala de Rusia. Más tarde, el primer ministro israelí Benjamín Netanyahu mantendrá su primer encuentro cara a cara con el presidente estadounidense desde el estallido de la guerra con Irán, con la expectativa de que Teherán acapare gran parte de las conversaciones.
Las reuniones llegan en un momento crucial para la política exterior de Trump, mientras Washington trata de reactivar iniciativas diplomáticas y, en ocasiones, intensifica la acción militar.
Antes de la visita de Zelenski, Rusia y Ucrania han intensificado sus ataques de largo alcance. Más de 390 drones ucranianos se dirigieron contra la región de Moscú durante la noche, según responsables rusos, que informaron de daños en edificios residenciales.
"Nos estamos preparando para una reunión con el presidente de Estados Unidos y su equipo", señaló Zelenski. Añadió que confiaba en que Washington "siga apoyando a Ucrania y podamos poner fin a esta guerra con una paz digna".
Las relaciones entre Trump y Zelenski han sido con frecuencia tensas, aunque en las últimas semanas el presidente estadounidense ha adoptado un tono más conciliador hacia su homólogo ucraniano.
Desde su regreso al cargo el año pasado, Trump ha frenado en gran medida los envíos directos de armamento estadounidense a Kiev en favor del programa PURL, por el que los países europeos compran armas de fabricación estadounidense antes de transferirlas a Ucrania. Washington, no obstante, sigue proporcionando apoyo de inteligencia y acceso a la red de comunicaciones por satélite Starlink utilizada por las fuerzas ucranianas.
Después, Trump recibirá a Netanyahu, mientras los dos dirigentes intentan superar sus recientes discrepancias públicas en torno al conflicto con Irán. Su relación se resintió durante las negociaciones de alto el fuego a comienzos de este año, cuando Trump criticó públicamente al dirigente israelí, aunque desde entonces ambos han tratado de minimizar sus diferencias.
"Es una gran responsabilidad", afirmó Netanyahu antes de partir de Israel. "Abordaremos todas las cuestiones de la agenda, en primer lugar Irán. Naturalmente, nuestro objetivo es proteger nuestra seguridad y también ampliar el círculo de paz a nuestro alrededor".
Está previsto que los dos dirigentes centren sus conversaciones en la guerra con Irán, mientras Washington presiona para reanudar las negociaciones, y que aborden también la aplicación de un acuerdo entre Israel y Líbano respaldado por Estados Unidos y los esfuerzos para relanzar la reconstrucción de Gaza, paralizada casi tres años después de que los ataques del 7 de octubre de 2023 en el sur de Israel perpetrados por Hamás fueran seguidos por una ofensiva de años del Ejército israelí sobre el enclave.