En todo el país, un método científico de la Universidad de Trás-os-Montes e Alto Douro (UTAD) permite datar centenares de olivos milenarios; en Vidigueira hay uno que habría superado los 3.700 años.
En Alemania se ha descubierto recientemente un árbol que podría ser el más antiguo conocido del país, con unos 1.100 años. Pero en Portugal se cuentan cientos de ejemplares cuya edad estimada supera ya los dos mil años, en particular olivos, que llevan, a lo largo de los años, siendo objeto de certificación por la Universidade de Trás-os-Montes e Alto Douro (UTAD).
Durante varios años todo apuntaba a que el ejemplar conocido como "Oliveira do Mouchão", en el municipio de Abrantes, podía ser el más antiguo del territorio nacional. En un comunicado difundido por la institución académica en octubre de 2018 se señalaba que, en aquella fecha, ya contaba con 3.350 años.
Se trata de un olivo "contemporáneo de fenicios, celtíberos y romanos" y que, según reveló la UTAD a comienzos de 2022, seguía por entonces "produciendo aceituna como en plena juventud," pese al tronco carcomido por las inclemencias del tiempo.
Un ejemplar que sobrevivió, en particular, al paso de "pueblos invasores, bárbaros y pueblos refugiados" a lo largo de los milenios, "gracias a las profundas raíces que echó" en el suelo. Y que fue también una de las candidatas en la elección del Árbol Europeo de 2022, quedando en quinto lugar en el concurso nacional y, por ello, sin representar a Portugal en la competición internacional.
La estimación se obtuvo mediante un método desarrollado por un equipo de investigadores de la UTAD, ya patentado, que se ha aplicado en el marco de una colaboración con la empresa Oliveiras Milenares y ha permitido calcular la edad de numerosos especímenes, tanto en Portugal como en el extranjero.
Se basa en un modelo matemático que relaciona la edad del árbol con características de su tronco, como el diámetro, la altura o el perímetro, según información difundida en el portal Florestas.pt, una iniciativa de The Navigator Company y de Raiz – Instituto de Investigação da Floresta e Papel.
Sin embargo, ya en el momento del hallazgo en Abrantes había sido posible certificar "muchos otros olivos milenarios" repartidos por varios puntos del país. Otro caso digno de mención se encuentra en Santa Iria de Azóia, en el municipio de Loures, un árbol cuya edad se calculó en unos 2.850 años en el momento del análisis realizado por la UTAD.
Pero en la página web de la empresa Oliveiras Milenares, que coopera con la UTAD en esta misión de certificación desde 2007, se informa de que entretanto se ha identificado otro olivo de mayor antigüedad que los anteriores. Se encuentra en el Alentejo, más precisamente en la Herdade do Peso, Vidigueira, distrito de Beja, y habría superado ya los 3.700 años, según el reconocimiento realizado en 2021.
Este olivo, la 'Oliveira do Peso' como se la conoce, también optó al título de Árbol Portuguesa de 2024, concurso nacional en el que quedó en tercer lugar y cuyo ganador representaría a Portugal en la competición europea equivalente.
Una candidatura justificada por la "significancia patrimonial" de la que es el "olivo milenario más antiguo de la Herdade do Peso", situada en una llanura donde hay "un conjunto de olivos cuya suma de edades supera los 7.000 años", según un comunicado de dicha propiedad.
Además de estos, otros ejemplos destacados por la institución de enseñanza se encuentran en Monsaraz, en el distrito de Évora, donde existen varios olivos milenarios, uno de ellos con unos 2.450 años.
Pero hay muchos otros en Portugal, repartidos por lugares como Estremoz, Montemor-o-Novo, Lagoa, Beja, Vilamoura, Évora y el parque de Serralves, en Oporto, según la UTAD.
En el extranjero, la universidad ha revelado que también fue invitada a datar olivos en países como España y Francia, concretamente en Burdeos, Girona, Málaga y la isla de Menorca, donde en esta última certificó la existencia de un árbol de más de 2.300 años.
Qué explica la longevidad de estos olivos?
Citado en un comunicado publicado en la página de la UTAD, José Luís Louzada, investigador de esta institución de enseñanza que desarrolló el método científico que sustenta la datación de estos árboles, apunta que el olivo es, "sin duda, uno de los seres vivos que más resisten al paso del tiempo," gracias a su gran capacidad de rejuvenecimiento. De este modo, "un trozo de tronco, por muy viejo que esté, tiene capacidad de volver a brotar", lo que permite que el árbol continúe "produciendo aceituna".
El investigador atribuye esa longevidad, entre otros factores, al hecho de que se trata de una especie "muy bien adaptada a nuestro clima mediterráneo", razón por la que alcanza "una notable longevidad".
En Portugal, estos olivos se encuentran "especialmente al sur del Mondego" y pueden, "en teoría", vivir "una eternidad", superando la edad de las innumerables generaciones que pasan por el mismo territorio.