"No quiero perder el tiempo" es la preocupación común de algunas mujeres en Irán que piensan en congelar sus óvulos. Con el aumento de la edad del matrimonio, la falta de pareja adecuada, los problemas económicos, la migración y la inestabilidad retrasan su decisión de ser madres.
El número de mujeres que en Irán recurren a la congelación de óvulos está en aumento según relatan los médicos especialistas. Este método, que antes se practicaba sobre todo por motivos médicos, entre ellos el cáncer, ahora se ha extendido también por razones no médicas.
Mina, 37 años, es una de las mujeres que hace poco ha decidido congelar sus óvulos. Cuenta a 'Euronews': "Hasta hoy no he encontrado a nadie con quien pueda iniciar una relación estable. Puede que tarde varios años en conocer a alguien y no quiero perder el tiempo mientras tanto".
Explica que la reacción de su entorno y de la mayoría de quienes se enteraron de su decisión a través de una de sus publicaciones en la red X fue positiva. Para muchas personas la propia congelación de óvulos no es un problema, aunque algunas, aludiendo a la situación de Irán, le han preguntado: "¿Estás loca, quieres tener un hijo en estas condiciones?".
La congelación de óvulos en mujeres solteras está ligada a la virginidad
Con todo, la congelación de óvulos para mujeres solteras puede seguir entrelazándose con la cuestión de la virginidad y con juicios sobre su vida privada. Mina relata: "Cuando fui al ginecólogo, una mujer que había acudido allí por su segundo hijo, nada más saber que era soltera me preguntó si no era virgen. Me resultó muy extraño. Pero he asumido que una parte de la sociedad sigue teniendo esa mirada".
Para un número de mujeres solteras, por motivos religiosos o por vivir en una comunidad tradicional, la virginidad continúa siendo importante. La doctora Marzieh Sanuei Farimani, exmiembro del cuerpo docente de la Universidad de Ciencias Médicas de Hamadán y directora del centro de fertilidad Omid Hamadán, explica a 'Euronews' que algunas mujeres solteras en Irán temen que durante este procedimiento se dañe el himen: "Existe esa posibilidad y normalmente recomendamos a estas personas que uno o dos días antes de la extracción del óvulo acudan a Medicina Legal y soliciten una carta".
Los altos costes de congelar óvulos y los gastos añadidos
El coste de la congelación de óvulos se ha disparado en comparación con hace unos años. Cuando Mina acudió para iniciar el proceso, le dijeron que la extracción de óvulos "en un hospital privado ronda los 80 millones de tomans (unos 500 euros) y en un hospital público unos 40 millones de tomans (unos 250 euros)", pero según ella los gastos no terminan ahí: "El precio de las inyecciones, si se compran sin cobertura, llega a entre 70 y 80 millones de tomans (entre 440 y 500 euros), aunque con seguro se sitúa en unos 7 a 8 millones de tomans (entre 44 y 50 euros)".
Nasrin decidió congelar sus óvulos a los 38 años por sugerencia de su familia. Señala que además de los medicamentos, se sumaban el coste de las consultas médicas, las analíticas, el electrocardiograma y varias ecografías a los gastos de todo el proceso. Nasrin cuenta a 'Euronews': "Desde que tomé la decisión hasta que lo hice pasaron unos seis meses, y en ese intervalo los precios prácticamente se duplicaron".
Encontrar los medicamentos tampoco fue siempre sencillo. Nasrin explica: "Aunque los fármacos eran iraníes, no se conseguían fácilmente. Cada vez tenía que recorrer varias farmacias y mi hermana iba al mismo tiempo a otras para que pudiéramos encontrar la medicación".
Las inyecciones debían administrarse a una hora determinada y, según ella, no respetar el horario podía afectar al resultado. Nasrin, que congeló sus óvulos en el año 1401 del calendario iraní, afirma que el coste de conservación el primer año fue de 600.000 tomans (unos 4 euros), pero ahora ha subido a 3,2 millones de tomans (unos 20 euros).
La cobertura del seguro es una medida que sigue sin aplicarse
Con el aumento de la edad del matrimonio y en línea con las políticas para incrementar la población, el Parlamento aprobó en Aban de 1402 una disposición según la cual las mujeres solteras de más de 30 años pueden beneficiarse del seguro básico para la congelación de óvulos. Sin embargo, todo apunta a que esta medida aún no se ha implementado plenamente.
La doctora Farimani señala: "Las aseguradoras normalmente no cubren los costes de la congelación de óvulos salvo en casos médicos", por ejemplo cuando una mujer, a causa de un cáncer o de algunas enfermedades autoinmunes, debe tomar fármacos que pueden dañar su fertilidad.
El último informe del Centro de Observación de la Población de la Organización Nacional de Registro Civil revela el elevado número de personas solteras en edades asociadas a la formación de una familia, una situación que, junto al descenso acusado de los matrimonios registrados y la caída continuada de los nacimientos, ha hecho saltar las alarmas sobre el futuro demográfico del país.
Muchas mujeres recurren tarde a la congelación de óvulosSegún el informe más reciente del Centro de Observación de la Población de la Organización Nacional de Registro Civil, en el país hay 7,35 millones de hombres solteros de entre 20 y 54 años y 6,93 millones de mujeres solteras de entre 15 y 49 años.
La doctora Farimani indica que la mayoría de las mujeres se plantean congelar sus óvulos después de los 35 años y, en ocasiones, cerca de los 40. Explica a 'Euronews': "A esa edad la probabilidad de éxito es menor. Con todo, la situación ha mejorado respecto al pasado y, a medida que aumenta la conciencia general, las mujeres acuden a congelar sus óvulos a edades más tempranas".
Y añade: "Posponer la maternidad puede contribuir a un aumento de la endometriosis entre las mujeres jóvenes, una enfermedad que es uno de los factores importantes de la reducción de la reserva ovárica y de la infertilidad. El síndrome de ovario poliquístico también es muy frecuente entre las chicas y mujeres jóvenes en Irán".
La congelación de óvulos entre mujeres casadas, de los conflictos de pareja a las dificultades económicas
En el caso de algunas mujeres casadas, los conflictos conyugales y la incertidumbre sobre el futuro están entre las razones para retrasar la maternidad. Poneh cuenta a 'Euronews': "Me preocupaba que nuestros problemas hicieran que el niño en el futuro se quedara solo o que nuestras peleas le dañaran. Por otra parte, no quería que, si mis conflictos con mi marido se agravaban, me viera obligada a seguir en una vida que ya no quiero solo por el hijo".
La guerra y el coste de criar a un hijo también influyeron en la decisión de Poneh. Añade: "De verdad no quería que mi hijo naciera en unas condiciones psicológicas de guerra ni estar en apuros económicos y no poder comprarle algo si lo necesitaba".
Poneh explica que quería estabilizar su vida lo máximo posible antes de tener un hijo. Prosigue: "Quería pensar en tener un hijo y en ofrecerle una vida adecuada cuando hubiera conseguido una situación más estable, no renunciar a cosas por el hijo y después arrepentirme y decir que no tenía otra opción".
Marzieh Vahid Dastjerdi, secretaria del Comité Nacional de Población, ha declarado recientemente que la tendencia de los nacimientos en Irán sigue siendo descendente. Según ella, en el año 1404 del calendario iraní se registraron unos 892.000 nacimientos, casi un 9% menos que el año anterior. Esta tendencia se ha mantenido en los primeros cuatro meses de este año y el número de nacimientos ha disminuido un 6,9% en comparación con el mismo periodo del año pasado. Basándose en una encuesta nacional, también ha señalado que el 75% de los jóvenes consideran que la situación económica es el factor más importante que influye en su decisión sobre tener hijos.
La congelación de óvulos, un camino difícil sin garantía de embarazo
El proceso tampoco es fácil para las mujeres. Para Nasrin, la parte más dura fueron los fármacos hormonales, hasta el punto de que comenta: "Sentía que todo el malestar y la irritabilidad que tengo durante la menstruación se habían multiplicado por 10. Estaba muy nerviosa".
Aun así, Nasrin afirma que la congelación de óvulos no supone para ella una garantía de llegar a ser madre. Precisa: "No hay ninguna certeza. Puede que cuando me case con una persona adecuada y quiera usar estos óvulos y se intente la fecundación, el óvulo no llegue a convertirse en embrión".
La doctora Farimani indica que no se ha fijado un periodo específico para la duración de los óvulos congelados, aunque habitualmente se habla de entre 10 y 15 años. Subraya: "Las mujeres pueden utilizar sus óvulos hasta los 49 años".
El seguro no cubre las pruebas esenciales de salud de las mujeres solteras
Según Mina, la información sobre la congelación de óvulos es escasa y las mujeres comparten poco sus experiencias con otras personas. Asegura: "Busqué mucho, pero no encontré demasiados relatos personales. Escuchar la experiencia de otras puede reducir la ansiedad, pero creo que, por la vergüenza y el juicio que rodean este tema, muchas prefieren no hablar. Si eres soltera, estos juicios son mayores, y si estás casada puede que la gente tenga curiosidad por saber qué problema tienes para no tener hijos".
Mina considera que su experiencia con las pruebas de VPH y la citología vaginal es un ejemplo de la importancia de informar sobre la salud de las mujeres, y recuerda que en 1397, al ver una publicación de una amiga en Instagram, fue la primera vez que pensó en hacerse las pruebas. Sin embargo, cuando acudió al centro le dijeron que el seguro no cubría estos análisis para mujeres solteras. Añade: "Cada test costaba unos 600.000 tomans (unos 4 euros) y en total pagué más de 2 millones de tomans (unos 13 euros) en el laboratorio".
Cuenta que desde entonces los costes han aumentado y más personas han contraído el VPH, y sostiene que, en ausencia de un programa de vacunación general contra el VPH, la información sobre este asunto adquiere aún mayor importancia.
El VPH es un virus muy común que se transmite principalmente por contacto sexual y algunos de sus tipos pueden aumentar el riesgo de cáncer de cuello uterino. La vacuna contra el VPH puede prevenir la infección por muchas de las variantes de mayor riesgo de este virus. La citología vaginal, o prueba de Papanicolaou, es un análisis que permite detectar cambios celulares en el cuello del útero y puede ayudar a identificar de forma temprana alteraciones precancerosas.