Exresponsables de la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas aseguran haber hallado indicios de que el Gobierno sudanés pudo usar agentes químicos en la guerra civil del país.
La presencia de distrés respiratorio agudo, olores inusuales, explosiones con destellos de colores, problemas de salud a largo plazo y degradación ambiental figura entre los indicios que un grupo de expertos ha identificado como pruebas creíbles para respaldar los testimonios de exposición a sustancias químicas tóxicas vinculadas a la actividad militar en Sudán entre 2024 y 2025.
Las conclusiones se recogen en una investigación de 32 páginas, a la que ha tenido acceso 'Euronews', sobre el uso de armas químicas en zonas civiles de Sudán en el marco de la guerra que comenzó en 2023.
La investigación estuvo dirigida por antiguos altos cargos de la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPAQ), dos de los cuales trabajaban en el organismo cuando este recibió en 2013 el premio Nobel de la Paz por su labor para aplicar la prohibición mundial de las armas químicas.
Los dos ex altos responsables de la OPAQ que encabezan el equipo detrás del informe hablaron con 'Euronews', pero pidieron mantener el anonimato debido a la sensibilidad del contenido.
"Dado que al menos un Estado parte ha sancionado a individuos en relación con el presunto uso de armas químicas, que hay nuevas y crecientes acusaciones sobre un programa oculto y que existen sólidos testimonios que apuntan a que en septiembre de 2024 se produjo un incidente en el que pudo haberse utilizado cloro, la OPAQ y sus Estados parte deben poner en marcha una investigación", dijeron a 'Euronews' los dos antiguos altos cargos.
El informe recoge el testimonio de ocho sudaneses, corroborado con vídeos, fotografías y otros materiales digitales aportados por las presuntas víctimas, que apuntan a que podrían haberse utilizado armas químicas en el conflicto. 'Euronews' revisó las imágenes incluidas en el informe, pero no pudo hablar con los testigos ni examinar sus vídeos u otras pruebas digitales.
No es la primera vez que se presentan indicios del posible uso de armas químicas en Sudán. 'The New York Times' y 'The Washington Post' publicaron a principios de septiembre sendas investigaciones basadas en información de servicios de inteligencia de Oriente Medio, incluidos documentos gráficos de arsenales y correspondencia entre responsables sudaneses. Fue el presunto uso de armas químicas lo que llevó al Gobierno de Estados Unidos a imponer sanciones a Sudán en abril de 2025.
Pero la investigación revisada por 'Euronews' aporta tanto una dimensión humana como elementos de fondo a estas graves acusaciones y previsiblemente atraerá aún más atención. El Gobierno sudanés ha negado en repetidas ocasiones cualquier responsabilidad.
El informe
Según el informe, el equipo de expertos entrevistó en la capital de Kenia, Nairobi, a ocho testigos. En conjunto identificaron "varios incidentes creíbles que implicaban enfermedades inexplicables tras actividades militares".
El grupo estaba formado por "personas que informaban de exposición directa a los presuntos incidentes, participantes en labores de respuesta de emergencia, un profesional sanitario que trató a pacientes afectados y personas capaces de aportar material documental y digital pertinente para la investigación", según el informe.
Las pruebas más sólidas proceden de dos testigos entrevistados por separado que estuvieron presentes durante un incidente en la refinería de petróleo de Al Jili, cerca de Jartum, en septiembre de 2024.
En aquel momento, la zona estaba bajo control de las Fuerzas de Apoyo Rápido, el principal grupo enfrentado al Ejército sudanés, sancionado por la UE y Estados Unidos por graves violaciones de los derechos humanos.
"Ambos testigos describieron un avión militar que sobrevoló la zona inmediatamente antes del incidente", señala el informe, que enumera "objetos con forma de barril asociados a ese sobrevuelo, impactos que no se asemejaban a ataques explosivos convencionales, emisiones inusuales en el aire, olores desconocidos, síntomas respiratorios agudos que afectaron a unas 20 personas trabajadoras, provocando tratamientos en la clínica médica de la refinería y cambios posteriores en la vegetación cercana a la zona de impacto".
El documento precisa que los efectos respiratorios y oculares agudos descritos por ambos testigos son compatibles con la exposición a un irritante o a una sustancia química peligrosa presente en el aire. Sin embargo, el equipo de expertos no pudo identificar de qué producto se trataba.
Los demás testimonios describen otros incidentes en distintos lugares que presentan patrones recurrentes.
"Varios testigos describieron ataques aéreos seguidos de la aparición rápida de síntomas respiratorios entre las personas que se encontraban en las inmediaciones", señala el informe, que explica que los síntomas más habituales incluían "tos, dificultad para respirar, irritación ocular y, en algunos casos, efectos gastrointestinales o dermatológicos".
Al igual que en el caso de la refinería, también hablaron de "olores inusuales, emisiones coloreadas en el aire y la aparente ausencia de los efectos explosivos normalmente asociados a los bombardeos aéreos convencionales".
El equipo de expertos no pudo confirmar de forma concluyente que los incidentes se debieran al uso de armas químicas debido a las lagunas que aún presenta la investigación.
Sin embargo, sí hallaron indicios creíbles y coherentes que apuntan en esa dirección y han pedido a la OPAQ que tenga en cuenta estas pruebas y emprenda nuevas investigaciones a partir de sus conclusiones preliminares.
Según datos de la ONU de abril de 2026, unas 14 millones de personas se han visto desplazadas desde el inicio de la guerra en Sudán, en 2023. El conflicto también ha desencadenado lo que se describe ampliamente como una de las peores crisis de hambre del mundo, con casi 19,5 millones de personas en situación de inseguridad alimentaria aguda y condiciones de hambruna.
'Euronews' contactó con el Gobierno sudanés para recabar su versión, pero no obtuvo respuesta antes de la publicación del reportaje.