Las pruebas de esfuerzo de las baterías recrean lavados de coche, tormentas de arena e incendios forestales para impulsar la transición energética.
El este de Alemania alberga algunas de las "cámaras de tortura" más avanzadas del mundo. Aquí se usan agua, fuego, corriente de alto voltaje e incluso polvo para presionar y comprimir, retorcer y golpear, sacudir y machacar el corazón palpitante de la tecnología que usamos a diario, como los vehículos eléctricos.
En el mayor centro de pruebas de baterías de Europa, colocan las baterías en todas las situaciones imaginables para ver qué ocurre. Ya sea que exploten, resistan o funcionen a la perfección, es mejor descubrirlo aquí que en el garaje de un consumidor.
Las baterías se someten a temperaturas extremas y a auténticas tormentas de arena
Estoy junto a una larga fila de cajas del tamaño de un garaje dentro de las instalaciones de DEKRA (fuente en inglés) en el pequeño municipio de Klettwitz, en Lusacia. Cada caja tiene una función propia. El responsable de DEKRA, Thomas Hucke, me sirve de guía. Termómetros y luces de alarma me rodean, ¿qué significan?
"Probamos cómo se comportan los prototipos de baterías a temperaturas muy bajas o muy altas. Desde Siberia hasta el Sáhara", explica Hucke. "En otras palabras, las condiciones ambientales clásicas que una batería como esta afronta a lo largo de su vida útil". Luego se acerca a un panel de control y, con gesto decidido, lo lleva hasta el nivel mínimo: "Bien, menos 40ºC, vamos a llevarla hasta el límite…"
¿Una tormenta de arena en toda regla? No supone ningún problema para Hucke y su equipo. Si una batería especializada está destinada a funcionar en el desierto, su idoneidad debe certificarse antes de que pueda comercializarse y venderse. Para ello, el equipo de DEKRA dispone, naturalmente, de unas cámaras de polvo especialmente exigentes.
Cruzamos una vía industrial y entramos en una nave al otro lado. Algunos empleados empujan apresuradamente cajas de plástico frente a un prototipo recién entregado para tapar la vista. "¡Cámara apagada!", ordenan. Es material altamente confidencial.
"También ensayamos baterías de gran tamaño", comenta Hucke, justificando las enormes dimensiones de la nave de pruebas, "como por ejemplo los sistemas de almacenamiento estacionario de energía.
"Allí", señala Hucke hacia otra cámara de pruebas, "realizamos ensayos de vibración. En los vehículos, las baterías suelen estar sometidas a vibraciones. ¿Qué ocurre cuando un vehículo pasa por encima de un bordillo o cuando sufre un impacto mecánico (fuente en inglés)?". Todo esto se ensaya, se documenta y se comunica al fabricante. La certificación solo se concede cuando el nuevo modelo de batería supera todos los parámetros de esfuerzo y Hucke queda completamente satisfecho.
La seguridad del consumidor es una prioridad absoluta en la Unión Europea. "La UE ha elaborado un Reglamento sobre baterías que define las pruebas que deben realizarse. Se trata de sostenibilidad, de la cadena de valor y, en última instancia, siempre de seguridad".
Hucke detalla: "La transición energética no se limita a la movilidad eléctrica. En el centro de ensayos, por supuesto, probamos también baterías de vehículos. Pero además, cada vez verificamos más soluciones de almacenamiento estacionario de energía. Se trata sobre todo de sistemas de almacenamiento intermedio para energías renovables, principalmente solar y eólica. Ese es el futuro".
Las baterías se trituran y se queman para averiguar qué ocurre
Hucke sonríe mientras nos conduce al siguiente círculo de fuego en el infierno de las baterías.
"¿Qué ocurre en caso de incendio? ¿En un accidente? ¿O si las baterías se sobrecargan o se descargan de forma incorrecta? Las baterías deben seguir siendo seguras incluso en esas situaciones", afirma. "La transición energética y la electrificación asociada tienen que funcionar de manera segura y sostenible. Para ello hacen falta proveedores de servicios de ensayo que garanticen el cumplimiento de determinadas normas y estándares".
Hucke indica con la cabeza la "nave de fuego". Allí intentaron hace poco prender fuego a un contenedor de baterías entero. No es un escenario irreal, las emisiones de combustibles fósiles que calientan el planeta están provocando temperaturas cada vez más extremas. Europa lo ha sufrido de primera mano durante un verano abrasador plagado de incendios forestales devastadores y sequía.
No puede descartarse que algún día un gran incendio alcance también la instalación de almacenamiento eléctrico de respaldo de un parque solar o eólico. Hasta determinados niveles de temperatura, una planta de almacenamiento masivo de baterías debe ser capaz de resistirlo.
Tras abrir una esclusa de alta seguridad, Hucke me guía hasta una sala con un techo alto como el de una catedral. Bloques metálicos macizos están firmemente anclados al suelo. Es la nave búnker del "lecho de trituración".
"Aquí tenemos una prensa de tornillo de tamaño gigantesco", explica Hucke, donde se sujetan las baterías para someterlas a esfuerzos. "La batería se comprime y la normativa establece que no debe pasar absolutamente nada".
Pero ¿y si ocurre algo? ¿Y si el nuevo prototipo no aguanta más después de las pruebas de agua, polvo, calor y frío? ¿Y si realmente se rompe y explota en el lecho de trituración, entre las mordazas de las abrazaderas de acero?
Hucke señala los dispositivos especiales instalados en las gruesas paredes. "Aquí tenemos compuertas de alivio de presión y, en el exterior del edificio, un sistema completo de depuración de gases de combustión que extrae los gases en caso de emergencia".
Las baterías son clave para una transición energética segura y sostenible
La energía eólica y solar se han convertido en una fuente de energía de rápido crecimiento en Europa. Las limitaciones de la red y el carácter intermitente de estas renovables hacen que la necesidad de almacenamiento flexible aumente con rapidez.
Los centros de ensayo de baterías son "un componente clave" de la transición energética, afirma Hucke, ya que garantizan que esta energía renovable pueda almacenarse de forma segura.
"En el sector del automóvil, las normas y reglamentos existen desde hace ya tiempo. Y lo mismo está ocurriendo ahora en el ámbito de las soluciones de almacenamiento estacionario en baterías para energías renovables", me explica. "Para ello se necesitan laboratorios de ensayo de última generación. Nosotros garantizamos que las baterías que entran en servicio cumplen todos los requisitos de seguridad".
¿Y qué hay de la propia sostenibilidad del centro de ensayos? Un complejo de pruebas de baterías tan grande y ultramoderno como este requiere mucha energía. "Estamos ampliando nuestros sistemas fotovoltaicos solares", subraya Hucke, "y utilizamos almacenamiento estacionario en baterías para asegurarnos de poder recuperar energía".
El Grupo DEKRA también estuvo presente en el World Economic Forum (WEF) de Davos, donde se unió a la 'Alliance of CEO Climate Leaders'. "En un entorno global cada vez más disruptivo, en el que la urgencia e incluso la existencia de la crisis climática vuelven a ser cuestionadas en algunos sectores, subrayamos la importancia estratégica de combatir conjuntamente el cambio climático", señalan desde la sede del Grupo.
El Programa de Impacto Climático de DEKRA incluye la descarbonización interna y el apoyo a proyectos climáticos externos que realizan una contribución cuantificable a los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU.