Newsletter Newsletters Events Eventos Podcasts Videos Africanews
Loader
Encuéntranos
Publicidad

Gasto en IA de los gigantes tecnológicos se dispara, ¿aplastará a Europa?

ARCHIVO. Centro de datos de Amazon Web Services en construcción junto a la central nuclear de Susquehanna, en Pensilvania, enero de 2025
ARCHIVO. Centro de datos de Amazon Web Services en construcción junto a la central nuclear de Susquehanna, en Pensilvania, enero de 2025 Derechos de autor  AP Photo/Ted Shaffrey
Derechos de autor AP Photo/Ted Shaffrey
Por Quirino Mealha
Publicado
Compartir Comentarios
Compartir Close Button

Los gigantes tecnológicos apuestan a fondo por la IA y elevarán su inversión de capital este año a más de 700.000 millones de dólares, unos 590.000 millones de euros, un alza cercana al 60% frente a 2025.

Un buen número de grandes tecnológicas ha presentado resultados en las últimas semanas. Pero el dato que quizá ha llamado más la atención en Wall Street es la inversión de capital prevista (capex) para 2026, que en conjunto supera los 700.000 millones de dólares (590.300 millones de euros).

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD

Una amplia mayoría de ese capital se invertirá en infraestructuras, productos y servicios de inteligencia artificial.

Este movimiento confirma un giro definitivo que comenzó el año pasado, cuando las grandes tecnológicas destinaron unos 460.000 millones de dólares (387.000 millones de euros) a inversión de capital ligada a la IA.

Encabezando la clasificación de gasto para 2026 está Amazon, que por sí sola prevé una inversión de capital colosal de 200.000 millones de dólares (170.000 millones de euros). Para hacerse una idea, el plan de gasto individual de la compañía se acerca ya al conjunto del PIB anual de Grecia.

Le sigue Alphabet, matriz de Google, con unos 185.000 millones de dólares (155.000 millones de euros), mientras que Meta y Microsoft planean destinar aproximadamente 135.000 millones de dólares (113.000 millones de euros) y 105.000 millones de dólares (88.000 millones de euros), respectivamente.

Además, Oracle elevó su capex previsto para 2026 hasta 50.000 millones de dólares (42.100 millones de euros), casi 15.000 millones de dólares (12.600 millones de euros) más de lo calculado inicialmente, y Tesla planea duplicar su gasto este año hasta unos 20.000 millones de dólares (16.800 millones de euros).

Apple sigue a la zaga en términos de gasto, con unos 13.000 millones de dólares (10.900 millones de euros) previstos. Sin embargo, la compañía anunció el mes pasado una alianza plurianual con Google para integrar los modelos de IA Gemini en la próxima generación de Apple Intelligence.

Un profesor utiliza la herramienta de IA Google Gemini en un aula de secundaria, California, enero de 2026
Un profesor utiliza la herramienta de IA Google Gemini en un aula de secundaria, California, enero de 2026 AP Photo/Damian Dovarganes

En concreto, la colaboración se centrará en renovar Siri y reforzar las funciones de IA en el propio dispositivo. Puede decirse, por tanto, que Apple está externalizando parte del gasto necesario para ser competitiva en el desarrollo de la IA.

En cuanto a Nvidia, la compañía no presentará sus resultados y previsiones hasta finales de este mes, aunque en general no gasta tanto como los hiperescaladores en IA.

De hecho, dado que su negocio se basa sobre todo en la venta de GPU, procesadores especializados, se espera que Nvidia sea una de las grandes receptoras de buena parte del dinero invertido por otras grandes tecnológicas, sobre todo para equipar centros de datos.

Según su consejero delegado, Jensen Huang, los ingresos de la compañía por centros de datos podrían alcanzar los 500.000 millones de dólares (421.200 millones de euros) hasta finales de 2026.

La gran rotación de capital

En Wall Street las sensaciones son encontradas ante el enorme gasto que las grandes tecnológicas han previsto para 2026.

Por un lado, los inversores entienden la necesidad y la urgencia de desarrollar una ventaja competitiva en la era de la inteligencia artificial.

Por otro, la magnitud del gasto también ha inquietado a los accionistas, ya que se financia con grandes emisiones de deuda y poco habituales suspensiones de recompras de acciones.

Históricamente, las grandes tecnológicas han sido celebradas como máquinas de generar efectivo que devuelven enormes cantidades de riqueza a los inversores mediante recompras de títulos. Esa dinámica parece invertirse en la era de la IA.

Los datos del último trimestre de 2025 muestran que las recompras conjuntas en el sector tecnológico se desplomaron en más de 12.500 millones de dólares (10.500 millones de euros), su nivel más bajo desde 2018. En su lugar, las grandes tecnológicas están recurriendo a los mercados de deuda.

Morgan Stanley estima que los hiperescaladores se endeudarán en torno a 400.000 millones de dólares (335.700 millones de euros) en 2026, más del doble de los 165.000 millones de dólares (138.500 millones de euros) prestados en 2025.

Este repunte podría llevar la emisión total de bonos corporativos estadounidenses de alta calidad a un récord de 2,25 billones de dólares (1,88 billones de euros) este año.

Ya en noviembre, Alex Haissl, analista de Rothschild & Co, se convirtió en una solitaria voz discordante al rebajar la calificación de Amazon y Microsoft.

En una nota a clientes, el analista escribió "Los inversores parecen valorar los planes de capex de Amazon y Microsoft como si la economía de la nube 1.0 siguiera vigente", en referencia a la estructura de bajo coste de los servicios en la nube que permitió el auge de las grandes tecnológicas en la última década.

Sin embargo, el analista añadió "Hay varios problemas que apuntan a que el auge de la IA probablemente no se desarrollará del mismo modo y que será probablemente mucho más caro de lo que los inversores creen".

Es posible que la preocupación expresada por Haissl empiece ahora a extenderse a más analistas, a medida que el capex relacionado con la IA se dispare hasta niveles mucho más elevados en 2026.

La carrera de las grandes tecnológicas por la IA se financia con una cantidad enorme de apalancamiento. Si esta estrategia dará frutos y qué compañías saldrán ganando y cuáles perdiendo, solo el tiempo lo dirá.

El déficit industrial de Europa

En medio de todo este gasto han surgido también preguntas urgentes sobre la capacidad de Europa para competir en una carrera que se está convirtiendo rápidamente en una batalla de balances.

Para la Unión Europea, el contraste transatlántico resulta aleccionador. Mientras las tecnológicas estadounidenses movilizan casi 600.000 millones de euros en un solo año, los esfuerzos coordinados de la UE apenas logran igualar la potencia financiera de un solo gigante estadounidense.

Bruselas ha tratado de reaccionar con la iniciativa 'AI Factories' y el 'AI Continent Action Plan', lanzados en abril de 2025, que buscan movilizar inversiones público-privadas.

Sin embargo, las cifras dibujan un panorama contundente. Se prevé que el gasto total europeo en infraestructuras de nube soberana alcance solo 11.500 millones de euros en 2026.

Aunque supone un respetable incremento interanual del 83%, sigue siendo una cifra casi insignificante frente al despliegue estadounidense.

El año pasado, cuando aún se debatían algunas de las iniciativas mencionadas, Arthur Mensch, consejero delegado de la empresa francesa Mistral AI, afirmó que "las compañías estadounidenses están construyendo cada año el equivalente a un nuevo programa Apolo".

Mensch añadió además que "Europa está elaborando una regulación excelente con la Ley de IA, pero no se alcanza la supremacía informática solo con regulación".

ARCHIVO. Arthur Mensch, consejero delegado de Mistral AI, durante un acto paralelo a la cumbre AI Action en París, febrero de 2025
ARCHIVO. Arthur Mensch, consejero delegado de Mistral AI, durante un acto paralelo a la cumbre AI Action en París, febrero de 2025 AP Photo/Aurelien Morissard

Mistral representa uno de los pocos destellos de resistencia europea en la carrera de la IA. La empresa tecnológica francesa emplea una estrategia similar a la de sus homólogas estadounidenses y está ampliando de forma agresiva su huella física.

Tras una ronda de financiación de 1.700 millones de euros a finales de 2025, respaldada entre otros por el gigante de los semiconductores ASML, Mistral ha anunciado un plan de capex de 1.000 millones de euros para 2026. Esta misma semana, la compañía ha confirmado el inicio de las obras de un gran centro de datos en Borlänge, Suecia.

Se trata de un paso importante para Mistral, ya que es su primera gran inversión en infraestructuras fuera de Francia, y una decisión significativa para la soberanía europea.

En asociación con el operador sueco de centros de datos EcoDataCenter, se invertirán en torno a 1.200 millones de euros para construir una instalación diseñada para ofrecer "sovereign compute", cumpliendo las estrictas normas de datos de la UE y aprovechando la abundante energía verde de Suecia.

Mientras tanto, los gigantes tecnológicos estadounidenses intentan apaciguar a los reguladores europeos con soluciones "soberanas ligeras". Varios proyectos de grandes tecnológicas se han puesto en marcha para crear zonas de nube localizadas, por ejemplo en Alemania y Portugal, que prometen residencia de los datos.

Sin embargo, los críticos sostienen que estas soluciones siguen dependiendo técnicamente de las matrices estadounidenses, lo que deja a la industria europea vulnerable a los vaivenes de la economía y la política exterior de Estados Unidos.

A medida que avanza 2026, las apuestas están claras. Estados Unidos se lo está jugando todo, incluida su calificación crediticia, a la dominación en IA.

Europa, prudente y limitada por el capital disponible, confía en que las inversiones selectivas y la regulación basten para asegurarse un espacio soberano en un mundo cada vez más dependiente de la tecnología estadounidense.

Ir a los atajos de accesibilidad
Compartir Comentarios

Noticias relacionadas

¿Seres humanos o IA? Los investigadores dudan de quién publica en Moltbook

El CEO de Cisco reclama antecedentes para los 'empleados' fabricados con inteligencia artificial

Gasto en IA de los gigantes tecnológicos se dispara, ¿aplastará a Europa?