Los sindicatos bloquean la reestructuración del gigante del motor ante la caída de sus entregas globales. En este 2026, la dirección plantea reducir un 50% su gama de modelos y bajar su capacidad de producción anual a 9 millones de vehículos tras ver desplomarse sus beneficios un 28%.
Los representantes de los trabajadores de Volkswagen en el consejo de supervisión bloquearon un amplio plan de reestructuración en una reunión celebrada el jueves, informó Reuters el viernes citando fuentes de la compañía.
Esto sucede mientras el mayor fabricante de coches de Europa lidia con la caída de sus beneficios, el aumento de los costes y la presión de la competencia. Volkswagen indicó el viernes que sus entregas mundiales de vehículos descendieron un 8,6% interanual en el segundo trimestre, una caída más acusada que en el trimestre anterior.
Alrededor del mediodía en Europa, el precio de las acciones del grupo retrocedía un 0,6%. Sin embargo, la atención seguía centrada en las propuestas de reestructuración, que han dividido al consejo de supervisión.
Mientras el consejo se reunía el jueves en la sede de Volkswagen en Wolfsburgo, IG Metall, uno de los mayores sindicatos de Alemania, organizó protestas coordinadas en todo el país para frenar un plan que, según se ha informado, contempla hasta 100.000 recortes de empleo en todo el mundo, más de un 15% de su plantilla, así como el cierre de cuatro plantas en Alemania: las fábricas de Volkswagen en Hannover, Emden y Zwickau y la planta de Audi en Neckarsulm.
Según Reuters, que cita fuentes anónimas de la empresa, estas medidas fueron rechazadas el jueves por el consejo de supervisión, en el que se sientan representantes de los trabajadores y del estado de Baja Sajonia. El comité votó en contra de la reestructuración propuesta por la dirección por 12 votos frente a siete, tras la oposición de los representantes de los trabajadores.
Volkswagen no hizo ninguna referencia a posibles recortes de empleo ni al cierre de plantas a última hora del jueves. En su lugar, tras la reunión, el grupo presentó su estrategia hasta 2030, que incluye planes para reducir a la mitad el número de modelos que ofrece y recortar hasta un 75% el número de variantes de vehículos para abaratar costes y reducir la complejidad, medidas que no requerían la aprobación del consejo de supervisión.
Volkswagen señaló que reducirá su capacidad anual de producción a alrededor de nueve millones de vehículos para responder a una "competencia que se ha intensificado de forma brusca". Esa cifra contrasta con una capacidad de alrededor de 12 millones de vehículos antes de la pandemia de Covid-19 y de unos 10 millones en la actualidad.
Entre otras medidas figuran adaptar mejor los productos y la tecnología a los mercados regionales, ajustar la capacidad de producción a la demanda y simplificar la estructura corporativa y la cartera de inversiones del grupo.
El consejero delegado de Volkswagen, Oliver Blume, afirmó en un comunicado en vídeo que "la situación global se ha deteriorado en los últimos 12 meses", y señaló las tensiones geopolíticas, los aranceles, los elevados costes, el aumento de la regulación y una competencia mundial cada vez más intensa.
También aseguró que Volkswagen necesita "eliminar el exceso de capacidad", dejando abierta la posibilidad de cierres de fábricas a más largo plazo. Blume añadió que "la digitalización, la inteligencia artificial y los servicios compartidos ayudarán a aumentar la productividad y la velocidad".
Arno Antlitz, director financiero del Grupo Volkswagen, señaló que las reducciones de costes ya acordadas "no son suficientes en el actual entorno económico y geopolítico".
Añadió que la compañía prevé mejorar la estructura de costes de los vehículos, "reducir significativamente los gastos generales", aumentar la eficiencia de las plantas y acelerar el desarrollo tecnológico y la toma de decisiones.
Volkswagen emplea a unas 657.000 personas en todo el mundo, pero el grupo no ha precisado cómo afectará a su plantilla la prevista reducción de la capacidad de producción. Según Reuters, el comité de empresa de Volkswagen ha exigido que la dirección aclare sus planes de recorte de costes antes de que termine el viernes.
El grupo ha insistido en que es necesaria una reestructuración más profunda después de que su beneficio neto cayera un 28% hasta 1.560 millones de euros, mientras que los ingresos descendieron un 2,5% interanual hasta 75.700 millones de euros en el trimestre cerrado en marzo de 2026.
"Los próximos años determinarán quién desempeñará un papel decisivo en la industria del automóvil en el futuro", afirmó Blume.