EventsEventos
Loader

Find Us

InstagramFlipboardLinkedin
Apple storeGoogle Play store
PUBLICIDAD

¿Qué efectos ha tenido el transporte público gratuito en Luxemburgo?

A día de hoy los residentes conciben el transporte público gratuito como un derecho y solución al tráfico y al calentamiento global.
A día de hoy los residentes conciben el transporte público gratuito como un derecho y solución al tráfico y al calentamiento global. Derechos de autor Canva
Derechos de autor Canva
Por Angela Symons con AFP
Compartir esta noticiaComentarios
Compartir esta noticiaClose Button

A día de hoy los residentes conciben el transporte público gratuito como un derecho y solución al tráfico y al calentamiento global.

PUBLICIDAD

Luxemburgo fue la primera nación del mundo en eliminar las tasas de todos los transportes públicos en 2020. Tres años después, los ciudadanos están encantados con esta medida.

Algunos afirman que este sistema les permite "viajar fácilmente", así como ser una medida "realmente positiva para el medioambiente". Para otros, esta popular medida ya se ha convertido en una "derecho fundamental".

Aquí les explicamos cómo este sistema de transporte gratuito funciona y cómo ha sido recibido por la población:

¿Por qué Luxemburgo implantó el transporte público gratuito?

En un principio, las autoridades decidieron implantar esta reforma para acabar con el problema del tráfico en el país.

En 2020, Luxemburgo tenía la mayor densidad de coches de la Unión Europea (UE): 696 automóviles por cada 1 000 personas; una cifra bastante superior a la media de 560. Debido a esto, la nación poseía graves problemas de tráfico y de emisiones de C02.

Los residentes afirman que el transporte público les ha animado a dejar sus coches en casa.

"Desde que es gratuito, es mucho más fácil decidirse entre coger el transporte público o el coche", dice Edgar Bisenius, contable. "Esto también es algo muy práctico y positivo para el medioambiente", señala Bisenius.

No obstante, algunos declaran que los coches continúan dominando las carreteras.

"La cultura del coche sigue estando presente y continúa siendo complicado hacer que la gente pase del coche al transporte público", explica Merlin Gillard, investigador especializado en transporte público.

Dado que el plan fue introducido durante la pandemia de COVID-19, medir su impacto ha sido complicado.

Los datos de otros países sugieren que el impacto sostenible del transporte público podría ser mínimo. Desde la introducción del transporte público gratuito en 2013, el uso del transporte privado ha aumentado en Tallin, la capital de Estonia.

El impacto social del ahorro parece ser más importante.

Teniendo en cuenta este factor, el profesor Ben Dratwicki, de Luxemburgo, considera que esta es una "buena iniciativa", que favorece y fortalece "el sector público".

Desde su punto vista, este sistema se ha consolidado como un derecho. "El transporte es un derecho fundamental de los residentes. Si tienes derecho a trabajar, también tienes derecho a ir al trabajo sin demasiados gastos".

¿Cómo funciona el sistema de transporte gratuito de Luxemburgo?

Desde el 29 de febrero de 2020, todos los transportes públicos (incluidos autobuses, trenes y tranvías) son gratuitos, tanto para residentes como para turistas.

El sistema se aplica en todo el país y los pasajeros solo tienen que comprar un billete si desean viajar en primera clase.

Anteriormente, los ingresos por billetes ascendían a 41 millones de euros al año en Luxemburgo, una fracción de los más de 500 millones de euros que cuesta el funcionamiento de todo el sistema de transporte público del país. El déficit lo cubren sobre todo los contribuyentes con impuestos más altos.

"Es un coste considerable, pero... lo pagan todos los contribuyentes", explica François Bausch, Viceprimer Ministro luxemburgués. "Hay más equidad porque, obviamente, los que pagan pocos impuestos no pagan nada o muy poco en este sistema. Y los que pagan más impuestos... tienen un precio que puede ser un poco más alto".

PUBLICIDAD

Como resultado, la inversión en el sistema de transportes del país no se ha frenado. El nuevo sistema de tranvías es regular y fiable, y no se ve obstaculizado por el tráfico. El país ha realizado inversiones récord en la mejora de su red ferroviaria.

¿Está Luxemburgo bien comunicado con el resto de Europa?

Luxemburgo está bien comunicado con otras partes de Europa por transporte público. El país tiene conexiones transfronterizas con Francia a través del TGV. París está a solo dos horas en tren. También está conectado con Alemania mediante trenes de alta velocidad ICE.

Los trenes van de Luxemburgo capital a Bruselas (Bélgica) cada hora y a Lieja cada dos horas.

Los residentes en las ciudades fronterizas también se benefician del sistema de transporte gratuito.

"Esto permite a todos los residentes fronterizos, especialmente a los de Bélgica, Alemania y Francia, viajar con facilidad", dice el trabajador temporal Gauthier Moumkama. "Y además, es una buena forma de libertad. Esto no lo tenemos en Francia. Hay menos controladores, hay menos molestias".

PUBLICIDAD

Sin embargo, como el régimen no se aplica al otro lado de la frontera, su impacto positivo en la movilidad se limita a quienes pueden permitirse vivir en el país más rico del mundo.

"Hay mucha gente que vive fuera de Luxemburgo que no puede permitirse una vivienda y que además tiene que pagar el transporte", dice Gillard. "Así que es redistributivo, pero solo hasta cierto punto".

Compartir esta noticiaComentarios

Noticias relacionadas

Luxemburgo abre camino en la prohibición del glifosato en la Unión Europea

"Libertad personal" frente a "bien común": las zonas de bajas emisiones muestran el impacto de la UE en nuestra vida cotidiana

Sólo en siete países del mundo se respira aire seguro. Tres de ellos están en Europa