Sin una intervención de calado, el Reino Unido corre el riesgo de agravar la inestabilidad geopolítica, la inseguridad económica, el conflicto y la migración.
El Reino Unido ha sido advertido de que el colapso de los ecosistemas globales es una amenaza directa para la seguridad nacional y la prosperidad.
Un nuevo informe del Ministerio de Medio Ambiente, Alimentación y Asuntos Rurales del Reino Unido (DEFRA), en cuya elaboración habrían participado MI5 y MI6, concluye que el mundo ya está sufriendo los impactos de la pérdida de biodiversidad. Entre ellos, fallos de cosechas, desastres naturales más intensos y brotes de enfermedades infecciosas.
Sin embargo, sin una “intervención de gran envergadura”, el informe advierte de que estas amenazas se agravarán con la degradación ambiental y que pueden derivar en inestabilidad geopolítica, inseguridad económica, conflictos, migraciones y mayor competencia por los recursos.
Por qué está en riesgo la seguridad del Reino Unido
Buena parte del informe de 14 páginas subraya la dependencia del Reino Unido de los mercados globales para alimentos y fertilizantes. El país importa actualmente alrededor del 40 por ciento de sus alimentos del extranjero, una cuarta parte procede de Europa.
Depende en gran medida de las importaciones de fruta fresca, verduras y azúcar, mientras que la ganadería también se apoya en la soja importada de Sudamérica. El Reino Unido tampoco es autosuficiente en fertilizantes, que ayudan a aumentar el rendimiento y el valor nutricional de los cultivos que sí produce en el país.
“La pérdida de biodiversidad, junto con el cambio climático, está entre las mayores amenazas a medio y largo plazo para la producción alimentaria nacional, por el agotamiento de los suelos, la pérdida de polinizadores y situaciones de sequía e inundaciones”, afirma el informe.
“El colapso de los ecosistemas colocaría al sistema agrícola del Reino Unido bajo una gran presión, dificultando su capacidad para adoptar los nuevos enfoques y tecnologías que serían necesarios para mantener el suministro de alimentos.”
Añade que una alteración significativa de los mercados internacionales, causada por la degradación o el colapso de los ecosistemas, pondrá en riesgo la seguridad alimentaria del Reino Unido.
El informe señala que la delincuencia grave y organizada “buscará explotar y hacerse con el control” de los recursos escasos, con el riesgo de empujar a más personas a la pobreza. A medida que más gente cruza el umbral hacia la inseguridad alimentaria, aumentará la migración.
Según un informe histórico de 2021 del Council on Strategic Risks, incluso un incremento de un punto porcentual en la inseguridad alimentaria de una población empuja a un 1,9 por ciento más de personas a migrar.
La polarización política y la inestabilidad crecerán en las zonas con inseguridad alimentaria y hídrica a medida que las poblaciones se vuelvan más vulnerables a los desastres naturales. Los expertos señalan que esto provocará un aumento de la desinformación.
“Los conflictos y la escalada militar serán más probables, tanto dentro como entre Estados, a medida que los grupos compitan por tierras cultivables y por recursos de alimentos y agua”, añade el informe. “Los conflictos existentes se verán agravados.”
El efecto dominó de todos estos riesgos ofrecerá a los actores no estatales, incluidos los grupos terroristas, más oportunidades derivadas de la inestabilidad política. “Podrían hacerse con el control de recursos escasos”, advierte el informe.
En conjunto, la inseguridad económica será más probable, ya que la naturaleza es un activo finito que sustenta la economía global. Según HM Treasury del Reino Unido, harían falta los recursos de 1,6 Tierras para sostener los niveles actuales de consumo del mundo.
Una ‘llamada de atención’ para el Gobierno británico
Fyfe Strachan, de Earthsight, una organización sin ánimo de lucro dedicada a destapar delitos ambientales, afirma que el informe debe actuar como una “llamada de atención”.
“El Reino Unido debe actuar con urgencia para reforzar y aplicar la Ley de Medio Ambiente, a fin de proteger los bosques que quedan en el mundo abordando el papel que el consumo británico desempeña en su destrucción”, añade.
La Ley de Medio Ambiente de 2021 es una legislación clave que busca limpiar el aire del país, restaurar hábitats naturales, aumentar la biodiversidad, reducir residuos y “hacer mejor uso” de los recursos nacionales. Entró en vigor durante el Gobierno de Johnson y obliga legalmente al Reino Unido a detener el declive de las especies para 2030.
Sin embargo, el sector bancario británico ha inyectado más de 1.000 millones de libras (alrededor de 1.140 millones€) en empresas consideradas de “riesgo forestal” en todo el mundo desde la COP26. Expertos de Global Witness sostienen que esto socava los compromisos del país contra la deforestación.
Un análisis reciente de la Energy & Climate Intelligence Unit (ECIU) concluyó que el Reino Unido también va por detrás de sus objetivos de plantación de árboles, y advirtió de que el país podría perder la “ventana crítica” para crear masas forestales necesarias para cumplir sus metas de clima y naturaleza.
Un portavoz de DEFRA dijo a Euronews Green que la plantación de árboles está en su nivel más alto en 20 años, pero no respondió directamente a las afirmaciones de que va por detrás de los objetivos.
“Los bosques del mundo están siendo empujados al colapso por la producción alimentaria industrial, algo que el informe del Gobierno británico advierte que pone en riesgo nuestra seguridad nacional”, dice Gemma Hoskins, del grupo climático Mighty Earth.
“Los retrasos en un mecanismo legislativo sólido son ya inaceptables, a la luz de lo que el informe dice que se avecina. Tiene que haber un plan claro y urgente para mantener los bosques en pie y acabar con el consumo vinculado a la deforestación en el Reino Unido.”
La ONG Forest Coalition pide al Gobierno británico que aplique el Anexo 17 de la Ley de Medio Ambiente, que prohibirá el uso de materias primas cultivadas en tierras deforestadas ilegalmente, y que vaya más allá poniendo fin a las importaciones de productos cultivados en cualquier tierra deforestada.
Cómo se compara Europa
Ningún país del mundo es inmune a los efectos de la pérdida de biodiversidad, incluida Europa, el continente que más rápido se calienta del planeta.
Aunque es una de las regiones con menor inseguridad alimentaria del mundo, el cambio climático ya ha aumentado el riesgo para alrededor de 12 millones de europeos.
El Parlamento Europeo señala que un tercio de la UE también sufre estrés hídrico durante todo el año. Unos niveles suficientes de cantidad y calidad del agua son clave para la seguridad alimentaria, ya que el sector agrícola representa alrededor del 30 por ciento de las extracciones anuales de agua.
Como el Reino Unido, Europa depende en gran medida de importaciones de alimentos como el maíz, el arroz, el trigo, el cacao, el café y la soja. Muchos de estos alimentos proceden de países vulnerables al clima que tienen recursos limitados para adaptarse a la degradación ambiental causada por el ser humano.
El consumo de la UE representa actualmente alrededor del diez por ciento de la deforestación mundial, impulsada sobre todo por el aceite de palma y la soja (que se usa principalmente como pienso).