Europa afronta fuertes cambios demográficos, con una caída prevista de 53 millones de habitantes en la UE para 2100. Los expertos atribuyen a la inmigración gran parte de las diferencias entre países y en 2100 uno de cada tres europeos tendrá más de 65 años.
La fecundidad desciende y la población envejece en Europa. Las últimas proyecciones de Eurostat apuntan a que la población de la UE caerá un 11,7% entre 2025 y 2100. Pasará de 452 millones a 399 millones de habitantes, es decir, se reducirá en 53 millones de personas de aquí al inicio del próximo siglo. Esta proyección incluye la posible migración.
Las variaciones previstas en la población difieren mucho entre los distintos países europeos. Algunos tendrán más habitantes en 2100 que en 2025, mientras que muchos otros sufrirán descensos.
Entonces, ¿qué países se enfrentarán a los descensos demográficos más acusados? ¿Cuáles crecerán? ¿Qué explica estas diferencias entre países? ¿Por qué algunas poblaciones aumentan mientras otras disminuyen? De 30 países europeos analizados, en 12 se espera que la población aumente y en 18 que disminuya de aquí a 2100.
Letonia (33,9%), Lituania (33,4%), Polonia (31,6%) y Grecia (30,1%) figuran entre los países con mayores caídas previstas, todas por encima del 30 %. Esto significa que podrían perderse más de tres de cada diez habitantes de aquí a 2100.
El descenso también supera el 20% en Bulgaria (28%), Croacia (27%), Eslovaquia (26,7%), Rumanía (24,3%), Italia (24%) y Hungría (22,5 %). Es aproximadamente el equivalente a perder a una de cada cuatro personas en estos países, una variación muy significativa. El retroceso demográfico se sitúa también entre el 10% y el 20% en Portugal (19,3%), Estonia (19,1%), Chequia (11,5%), Finlandia (10,7%), Eslovenia (10,6%) y Alemania (10,6%).
En cambio, hay tres países europeos cuya población podría aumentar más de un 25%, aunque parten de tamaños relativamente reducidos: Luxemburgo (36,4%), Islandia (27,1%) y Malta (26%). Suiza (16,9%), Irlanda (14,6%), Noruega (11,8%) y Suecia (10%) son otros países en los que se prevén aumentos de población superiores al diez por ciento.
Impulsadas principalmente por las tasas de migración pasadas y previstas
"Esta variación se explica principalmente por las diferencias en las tasas de migración pasadas y previstas, junto con las diferencias en la estructura por edades", explicó a Euronews Health el doctor Tomas Sobotka, subdirector del Instituto de Demografía de Viena.
"Los países que han tenido baja fecundidad y emigración en las últimas décadas tienden a presentar una estructura de edad más envejecida, con pocas personas en edades jóvenes y reproductivas".
Sobotka señaló que estas diferencias en la dinámica demográfica también están determinadas por las distintas tasas de fecundidad previstas, aunque en menor medida. Los países del sur de Europa tienen y seguirán teniendo una fecundidad más baja que otras zonas del continente.
La doctora Anne Goujon, también del Instituto de Demografía de Viena, subrayó que el motivo principal de estas diferencias es el equilibrio entre el cambio natural y la migración neta.
"Aunque todos los países de la UE tienen una fecundidad baja, aquellos con una inmigración sostenida pueden seguir creciendo más allá de 2050 a pesar de esa baja fecundidad, por ejemplo Luxemburgo y Malta, mientras que los países con baja fecundidad y entradas migratorias más débiles o un saldo migratorio negativo tienden a reducir su población, como Letonia, Lituania o Polonia", señaló a 'Euronews Health'.
La fecundidad y la mortalidad explican menos las diferencias
Según el doctor Dmitri Jdanov, del Instituto Max Planck de Investigación Demográfica, tres factores principales explican la dinámica de la población: la mortalidad, la fecundidad y la migración.
Explicó que los niveles actuales de fecundidad ni siquiera permiten mantener el tamaño de la población, por lo que, sin migración, el descenso natural es inevitable. Las diferencias de mortalidad entre países incluidas en esta proyección no son lo bastante grandes como para explicar las divergencias en la dinámica demográfica.
"La migración es el único factor que puede garantizar el crecimiento de la población en Europa. Obviamente, las hipótesis sobre migración difieren de un país a otro", afirmó a 'Euronews Health'.
España, único país de los 'Big Four' que gana población
Entre los 'Big Four' de la UE en tamaño económico y población, España es el único país que registrará un aumento demográfico de aquí a 2100, aunque será modesto, del 1,3%. Se prevé que la población de Francia se reduzca ligeramente, un 2,5%. Alemania (10,6%) y, sobre todo, Italia (24%) sufrirán descensos demográficos más acusados.
"España ha registrado un nivel de inmigración muy elevado en las tres últimas décadas, lo que ha permitido que su población creciera con rapidez pese a unas tasas de fecundidad muy bajas en el país", apuntó Sobotka.
Subrayó que Francia tiene una tasa de fecundidad más alta que la mayoría de países de la UE, y que esa ligera ventaja en fecundidad, unida a una estructura de población más joven y a una inmigración moderada, debería mantener su población relativamente estable. Sobotka atribuyó la situación de Italia a la combinación de una fecundidad muy baja y una población muy envejecida.
Cambios en el ranking de población: España supera a Italia
Las tendencias demográficas previstas también modificarán la clasificación de los países más poblados entre 2025 y 2100. El cambio más destacado es que España adelantará a Italia y se convertirá en el tercer país más poblado.
En este periodo, se calcula que Italia perderá unos 15 millones de habitantes, mientras que España ganará en torno a medio millón. Entre los 30 países analizados, Suiza (del puesto 15 al 10), Irlanda (del 21 al 17) y Noruega (del 19 al 16) experimentarán las mayores subidas en la clasificación. Por el contrario, Bulgaria (del 16 al 20), Portugal (del 10 al 13) y Grecia (del 12 al 15) registrarán los mayores retrocesos.
Evoluciones demográficas desiguales en Europa
Los cambios de población previstos entre 2025 y 2100 no siguen un patrón lineal en toda Europa. En algunos países, la población crecerá durante un tiempo antes de comenzar a disminuir y, como resultado, el nivel final puede ser inferior o superior al de 2025.
Si se toma la población de 2025 como base 100, las tendencias demográficas difieren mucho entre países y dibujan patrones muy distintos de crecimiento y descenso. En la UE, por ejemplo, se prevé que la población baje de los niveles actuales hacia 2040.
En España, se calcula que aumentará en torno al diez por ciento hasta 2055 para después volver a situarse apenas un uno por ciento por encima del nivel de 2025 en 2100. Sin embargo, algunos países siguen una tendencia descendente durante todo el periodo. El descenso es más acusado en Italia, mientras que en Alemania resulta más gradual.
Uno de cada tres europeos tendrá más de 65 años en 2100
Si se observan los cambios por grupos de edad, la población de la UE será considerablemente más envejecida en 2100. El gráfico sobre la UE ilustra este cambio demográfico gradual pero profundo.
Se espera que la proporción de personas de 85 años o más se más que triplique, pasando del 3,2% en 2025 al 10,8% en 2100. Esto significa que más de uno de cada diez europeos se situará en este grupo de edad.
También aumentará el peso de la población de entre 66 y 84 años, del 17,6% al 21,8%. En conjunto, los mayores de 65 años representarán casi a uno de cada tres europeos en 2100, frente a uno de cada cinco en la actualidad.
Al mismo tiempo, todos los grupos de edad más jóvenes perderán peso relativo sobre el total. La población en edad de trabajar, de 31 a 65 años, el verdadero motor de las economías europeas, pasará del 47,8% al 40,5%.