Los ministros europeos de Interior, reunidos en Ámsterdam, también han presionado a Grecia para que controle el flujo de refugiados.
Los ministros europeos de Interior, reunidos en Ámsterdam, han debatido la posibilidad de ampliar el tiempo de los controles fronterizos temporales de seis meses a dos años. Eso es lo que quieren algunos Estados miembros que se ven desbordados ante la llegada masiva de refugiados, como ha dicho el Secretario de Estado para la Seguridad y la Justicia de Holanda, Klaas Dijkhoff:
“Actualmente las medidas temporales para controlar las fronteras pueden ponerse en marcha durante seis meses como máximo. Pero el flujo de demandantes de asilo sin precedentes que ha obligado a los Estados miembros a tomar estas medidas nacionales, todavía no ha disminuido”.
Grecia también estaba en la agenda de esta reunión, los ministros han pedido al país más esfuerzos para controlar el flujo de inmigrantes si quiere permanecer en la zona Schengen. El primer ministro esloveno, Miro Cerar, ya había propuesto enviar policías a las zonas más delicadas para atajar las llegadas: “Debemos introducir una segunda línea de defensa en la frontera greco-macedonia. Los países europeos tienen que reforzar la defensa en la frontera para prevenir la inmigración ilegal hacia Europa”.
La Comisión Europa ha negado que se vaya a apartar a Grecia del espacio Schengen. El comisario europeo de Interior y Migración, Dimitris Avramópulos, ha pedido a los países comunitarios que “hagan lo máximo posible para mantener y salvaguardar el mayor logro de la integración europea”.