Europa y Estados Unidos están interesados en las tierras raras y otros minerales de Groenlandia. Este interés ha generado disputas y amenazas arancelarias.
Los minerales raros de Groenlandia podrían ayudar a Europa y Estados Unidos a contrarrestar el liderazgo de China en tecnología y energía verde.
Las industrias utilizan estos minerales en coches eléctricos, turbinas eólicas, teléfonos inteligentes, chips informáticos y equipos militares. China actualmente suministra la mayoría de estos materiales. Por ello, Estados Unidos y Europa están buscando otras fuentes.
Los yacimientos de tierras raras y uranio de Groenlandia, especialmente en Kvanefjeld, la convierten en un punto focal en la competencia mundial por minerales críticos. El control de estos recursos aporta ventajas estratégicas en tecnología, energía y seguridad, lo que aumenta el interés y el escrutinio internacional sobre Groenlandia.