El Comisario europeo de Economía, Valdis Dombrovskis, afirmó que un acuerdo del G7 no es una "condición previa absoluta" para prohibir totalmente los servicios marítimos a los petroleros rusos. Bruselas quiere que las nuevas sanciones se aprueben antes del 24 de febrero.
La Unión Europea no descarta adoptar una prohibición total de los servicios marítimos a los petroleros rusos si los aliados del G7 no llegan a un acuerdo, ha declarado Valdis Dombrovskis, comisario europeo de Economía, mientras prosiguen las negociaciones entre los Estados miembros sobre una nueva ronda de sanciones económicas contra el Kremlin. Bruselas quiere que el vigésimo paquete de sanciones esté aprobado antes de que la guerra de Ucrania cumpla 4 años, el 24 de febrero.
Si se promulga la propuesta de prohibición de los servicios marítimos, el tope de precios del petróleo ruso que el G7 aplica desde diciembre de 2022 llegará a su fin dentro de la jurisdicción de la UE, ya que todas las empresas de la UE tendrían prohibido prestar servicios a los petroleros rusos, independientemente del precio al que vendan el crudo de los Urales. El tope se ajustó por última vez a 44,10 dólares por barril.
"Hemos presentado a nuestros socios del G7 las líneas generales de las medidas a adoptar porque, obviamente, lo mejor es que demos pasos de forma coordinada", declaró Dombrovskis el martes por la tarde tras una reunión de ministros de Economía y Hacienda en Bruselas.
"No está claro cuántos aliados del G7 están dispuestos a secundar la medida"
"En cierto sentido, no es una condición previa absoluta. Pero cuanto mayor sea la alineación que podamos lograr, incluso a nivel del G7, mejor", prosiguió. "No eludiremos también tomar medidas a nivel de la UE en caso de que no se alcance un acuerdo más amplio".
Las declaraciones representan un notable cambio de tono por parte de la Comisión. A principios de este mes, el ejecutivo dejó claro que la UE sólo avanzaría con la prohibición total después de que se tomara una decisión a nivel del G7. Pero a estas alturas, no está claro cuántos aliados del G7 están dispuestos a secundar la medida y poner fin a la limitación del precio del petróleo ruso.
Contactados por 'Euronews', los Gobiernos del Reino Unido y Canadá, así como Australia, que es miembro de la coalición 'price cap', dijeron estar al corriente de la propuesta de la Comisión.
El paquete de sanciones debe aprobarse antes del 24 de febrero
"Estamos trabajando estrechamente con nuestros socios del G7 para aumentar la presión económica sobre Rusia, incluyendo la persecución de los ingresos energéticos rusos como parte central de esta estrategia. Seguimos trabajando estrechamente con nuestros socios de la UE y del G7 en este sentido, y las conversaciones continúan", declaró a 'Euronews' un portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores del Reino Unido. Estados Unidos y Japón no respondieron.
Gracia ha expresado su preocupación por la prohibición total de los servicios marítimos
Las negociaciones entre los embajadores de la UE continuarán a lo largo de la semana para garantizar que el paquete de sanciones se apruebe antes del 24 de febrero o el mismo día. El plazo podría retrasarse si se necesita más tiempo para lograr un resultado ambicioso.
Grecia,un país con una potente industria marítima, ha expresado su preocupación por la prohibición total de los servicios marítimos, según los diplomáticos. Atenas cree que la prohibición podría aumentar la competencia de India y China, potenciar la flota fantasma rusa y fomentar aún más la retirada de buques de su registro nacional, una práctica engañosa conocida como 'deflagging'.
Un acuerdo a nivel del G7 podría influir en el pensamiento griego. Sin embargo, la última vez que los aliados ajustaron el precio máximo del petróleo ruso, Estados Unidos optó por no participar. "Tenemos que hacer lo que tenemos que hacer", declaró el martes por la mañana la ministra sueca de Finanzas, Elisabeth Svantesson. "Por supuesto, cuanto más seamos, mejor".
Kirguistán en el punto de mira
El otro elemento más destacado del vigésimo paquete de sanciones es la activación por primera vez de la herramienta antielusión. La Comisión ha propuesto activarla para restringir las ventas de máquinas numéricas computerizadas y radios fabricadas en la UE a países "en los que existe un alto riesgo de que estos productos se reexporten a Rusia".
Esto ha puesto en el punto de mira a Kirguistán. Este país montañoso de 7 millones de habitantes, que comparte una unión aduanera con Rusia, es sospechoso desde hace tiempo de servir de canal para ayudar a Moscú a obtener artículos de la lista negra que de otro modo no podría adquirir.
El comercio entre la UE y Kirguistán se ha disparado a niveles sorprendentes desde que empezó la guerra en Ucrania. En 2021, la UE exportó 263 millones de euros en mercancías a Kirguistán. En 2024, las exportaciones de bienes ascendieron a 2.500 millones de euros.
Más de la mitad de esas exportaciones eran maquinaria y equipos de transporte, los mismos que Bruselas teme que puedan ser vendidos a Moscú, para luego ser desmantelados y reutilizados en el campo de batalla en Ucrania. El Ministerio de Asuntos Exteriores de Kirguistán no respondió a una petición de comentarios.
David O'Sullivan viajará a Kirguistán en los próximos días
Como cualquier otra sanción, la activación de la herramienta antielusión requerirá la unanimidad de los 27 Estados miembros. El verano pasado, Dinamarca tanteó el terreno para una posible activación, pero no hubo suficiente consenso y se abandonó la idea.
Los embajadores se reunieron el lunes con David O'Sullivan, enviado de sanciones de la UE, para debatir las posibles implicaciones de la puesta en marcha del mecanismo. O'Sullivan tiene previsto viajar a Kirguistán en los próximos días para proseguir los esfuerzos de acercamiento.
El impulso para aprobar una nueva ronda de sanciones se produce en medio de conversaciones trilaterales entre funcionarios ucranianos, rusos y estadounidenses. La mayoría de los líderes europeos opinan que el Kremlin no se toma en serio hacer concesiones, lo que significa que se necesita más presión económica. Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, y António Costa, presidente del Consejo Europeo, tienen previsto viajar a Ucrania el 24 de febrero.
Zelenski pide que Europa apunte a la energía nuclear rusa
Una vez más, el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, pidió a las naciones europeas que apunten a la energía nuclear rusa, que hasta ahora se ha librado de las sanciones debido a la resistencia de unos pocos países de Europa del Este que explotan centrales nucleares alimentadas por Rosatom.
"Que se j*** Rusia. Iros a casa", dijo Zelenski el lunes, en un discurso en el que dijo a los rusos que no eran bienvenidos ni en Estados Unidos ni en Europa. "No respetáis a nadie en Estados Unidos. No respetáis las normas. No respetáis la democracia. No respetáis a Ucrania ni a Europa. Iros a casa".