Después de tocar fondo, Francisco "Curro" Rodríguez creó una de las empresas líderes mundiales en el sector del agua envasada en cartón: Ly Company. Su éxito es inseparable de una historia personal marcada por el fracaso, la resiliencia y la reinvención.
Fundada en Málaga en 2015 como una startup, con solo unos pocos miles de euros, la empresa Ly se convirtió en una de las multinacionales de más rápido crecimiento de Europa y líder mundial en envases sostenibles para agua.
Con diez plantas de producción repartidas por Europa, Latinoamérica y Oriente Medio, el grupo produce actualmente alrededor de 10 millones de envases de cartón para agua al mes.
A diferencia de las marcas tradicionales de agua embotellada, Ly Company prescindió de los supermercados.
Suministra envases de agua personalizados a más de 3000 marcas, entre las que se incluyen aerolíneas, cadenas hoteleras, plataformas de transporte compartido y grandes eventos. "Se consume mucha agua sin que nadie se dé cuenta", afirma Rodríguez. "Una aerolínea puede utilizar hasta 50 millones de unidades al año". La empresa se está centrando ahora en China y, sobre todo, en Estados Unidos.
La sostenibilidad es fundamental en este modelo: fábricas que funcionan con energía verde, cartón de origen responsable, tapones y revestimientos de bioplástico a base de caña de azúcar y agua libre de microplásticos. Parte de los beneficios se destinan a la fundación de Rodríguez, Agua y Vida, que apoya proyectos medioambientales y humanitarios.
"He pasado por momentos muy difíciles. Ahora que me va bien, quiero devolver algo a la sociedad", dice Rodríguez.
El impulso del emprendedor se forjó a través de las dificultades. Durante 20 años, trabajó como socorrista en los servicios médicos de emergencia de España, al tiempo que ponía en marcha varios negocios. Dos de sus primeras empresas terminaron en quiebra, lo que le obligó a depender de ayudas alimentarias y a aceptar varios trabajos para mantener a su familia.
Finalmente, se rehizo y fundó un total de 39 empresas, 23 de las cuales siguen activas hoy en día dentro de su grupo empresarial.
"Lo que me apasiona es dar vida a un proyecto", afirma Rodríguez. "Cuando las cosas se hacen por emoción, crean valor. Eso te reportará dinero, pero piensa primero en el valor", concluye con una sonrisa.