El expresidente de la Comisión Europea Durão Barroso afirma que, tras romperse la confianza, los Estados de la UE deberían reunirse sin Hungría para limar asperezas y que la presión política puede ser tan eficaz como las vías legales si los otros 26 Estados envían un mensaje de soberanía conjunta.
El presidente del Consejo Europeo, António Costa, debería excluir a Hungría de los debates delicados si Budapest no aclara las supuestas filtraciones a Rusia, según ha declarado a Europe Today el expresidente de la Comisión Europea José Manuel Durão Barroso.
Hungría se encuentra en el centro de unas acusaciones explosivas que sugieren que el ministro de Asuntos Exteriores, Péter Szijjártó, informaba al ministro de Asuntos Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, antes y después de las reuniones privadas de la UE. Budapest ha tratado de capear el temporal, alegando que habla con los países "socios" sobre asuntos europeos que afectan a su relación bilateral y lo ha calificado de práctica habitual. La Comisión Europea calificó las acusaciones de "muy preocupantes".
Rusia es el país más sancionado de la UE a raíz de su invasión de Ucrania, se le considera un actor hostil para la seguridad europea y las reuniones son confidenciales. Barroso calificó las acusaciones de "inquietantes" y dijo que se trata de un asunto urgente que Costa debe abordar si Budapest no aclara las acusaciones.
"En primer lugar, ellos (Hungría) deben aclararlo. Si la aclaración no es suficiente, el presidente del Consejo Europeo puede decir perfectamente: ahora vamos a reunirnos sin Hungría", declaró Barroso a Europe Today, añadiendo que los Estados miembros están obligados por la "decencia".
Barroso, que dirigió la Comisión Europea entre 2004 y 2014, dijo que los tratados contemplan procedimientos de penalización en caso de violaciones graves de la confianza, señalando el principio de cooperación sincera recogido en el artículo 4 de los tratados, que estipula que todos los Estados miembros deben actuar de buena fe y abstenerse de acciones que puedan ir en detrimento del interés general.
"Desde un punto de vista jurídico, la UE puede iniciar un procedimiento de infracción si hay una violación del artículo 4 del Tratado de Lisboa", sostuvo Barroso. "Pero más allá de las medidas legales, puede ser más eficaz políticamente demostrar a un país que se comporta así, sin respetar los principios básicos de la decencia, que los demás países también pueden moverse políticamente".
El antiguo jefe de la Comisión dijo que las "aclaraciones ofrecidas hasta ahora por el Gobierno húngaro no son realmente aclaraciones" y afirmó que hablar con otros países, como Estados Unidos, como sugirió Szijjártó, no es suficiente. "El hecho de que haya puesto a Washington y Moscú al mismo nivel, es bastante extraño y plantea cuestiones muy importantes de lealtad entre los Estados miembros", consideró.
Diplomáticos europeos consultados por 'Euronews' tras el escándalo, que saltó a la luz el fin de semana después de que el diario 'The Washington Post' afirmara que Szijjártó mantenía una comunicación regular con Lavrov, a veces incluso durante reuniones de la UE, dijeron que las acusaciones son chocantes "pero no sorprendentes" dados los lazos políticos y empresariales entre ambos.
La responsable de Exteriores de la UE, Kaja Kallas, ha exigido una explicación completa, y la Comisión Europea ha pedido una aclaración. El primer ministro polaco, Donald Tusk, lo calificó de "vergüenza". Budapest niega haber mantenido conversaciones durante las reuniones con Rusia.
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Con la colaboración de Aida Sanchez.