El mundo de la agrogastronomía lamenta la muerte de Carlo Petrini, fundador de Slow Food y Terra Madre, referente mundial de la gastronomía sostenible y cercano al rey Carlos y al papa Francisco.
El fundador de Slow Food y Terra Madre, Carlo Petrini, murió el jueves por la noche a los 76 años, en su casa de Bra, en la provincia de Cuneo.
"De su gran capacidad de visión y de su amor por el bien común, por las relaciones entre los seres humanos, por la naturaleza y la biodiversidad nacieron Slow Food (1986), la red internacional de Terra Madre y la Universidad de Ciencias Gastronómicas de Pollenzo (2004). Además, fue cofundador de las Comunidades Laudato si’ (2017), inspiradas en la encíclica del papa Francisco", recordó en una nota Slow Food.
Fundada en 1986, Slow Food es la asociación italiana más importante dedicada a la cultura ecosostenible de la alimentación y tiene como objetivo promover el derecho al placer y a una comida "buena, limpia y justa para todas y todos", uniendo la cultura gastronómica con la ética y respetando la biodiversidad y la salud de los consumidores.
Terra Madre es, en cambio, una red internacional que reúne a campesinos, pastores, pescadores, cocineros, académicos y consumidores para promover la soberanía alimentaria, la biodiversidad y un modelo de agricultura sostenible.
Quién fue Carlo Petrini: de los reconocimientos internacionales a la amistad con el papa Francisco y el rey Carlos III
Petrini, gastrónomo, periodista y escritor, fue nombrado en 2004 "Héroe europeo" por la revista Time y en 2008 el diario británico The Guardian lo incluyó en la lista de las 50 personas que podrían salvar el mundo.
Su compromiso con la sostenibilidad y el medio ambiente fue reconocido por la ONU, cuyo Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente lo nombró coganador del premio 'Champion of the Earth 2013' en la categoría 'Inspiración y acción'. En 2016 fue nombrado embajador especial de la FAO para el programa Hambre Cero en Europa.
A lo largo de su vida fue amigo de diversas figuras públicas, desde el papa Francisco hasta el rey Carlos III de Inglaterra. En abril, Petrini acompañó al monarca británico durante su visita a Rávena al presidio de Slow Food en presencia del presidente Sergio Mattarella.
"Quien siembra utopía recoge realidad, le gustaba decir Carlo Petrini, que así resumía su vida, convencido de que los sueños y las visiones, cuando son bellos, justos, capaces de implicar a los demás y se viven con convicción y pasión, pueden hacerse realidad. Sabía soñar y divertirse, construir e inspirar, orientado a un concreto rescate social, trabajando con las personas, en particular con los jóvenes, deseando fraternidad, inteligencia afectiva y una austera anarquía. Su energía, su extraordinaria empatía, sus ganas de hacer, su ejemplo de vida serán la fuerza que guiará a todos nosotros", concluye la nota de Slow Food.
Mensajes de condolencia por la muerte de Petrini
Han sido muchos los mensajes de condolencia de figuras públicas para recordar a Petrini.
"Con emoción recibo la noticia de la desaparición de Carlo Petrini, un hombre con visión que supo transformar la comida en cultura, identidad, respeto por la tierra y solidaridad entre los pueblos. Con Slow Food y Terra Madre dio voz a las comunidades locales, defendió la biodiversidad y promovió en el mundo un modelo de desarrollo más humano, sostenible y justo. Italia pierde a un gran embajador de sus tradiciones, del diálogo entre culturas y de ese vínculo profundo entre el ser humano, el territorio y la calidad de vida que hace único a nuestro país. A su familia, a sus seres queridos y a toda la comunidad de Slow Food les transmito mi más sincero pésame", escribió el ministro de Asuntos Exteriores, Antonio Tajani, en un mensaje en X.
El ministro de Defensa, Guido Crosetto, recordó la amistad que le unía a Petrini, al que conoció antes de su éxito internacional, en la osteria Boccon Divino de Bra: "Con el paso del tiempo nos hicimos amigos y le eché una mano para levantar la Universidad del Gusto, la Banca del Vino y todo lo que gira en torno a Pollenzo. 'Visitamos' juntos decenas de restaurantes y bodegas y, frente a un plato o a una copa, dejamos volar la mente por cualquier pensamiento que se nos ocurría. En los últimos años le había perdido la pista, pero de vez en cuando hablábamos para un saludo rápido y para quejarnos del tiempo que pasaba y de cómo nos habíamos vuelto prisioneros de trayectorias de vida que ya no nos dejaban espacio para la despreocupación de antes. Esta noche han vuelto nítidos los recuerdos de risas, discusiones, sueños. Todos en estricto dialecto piamontés. Porque esa siempre ha sido la 'lengua oficial' de nuestros diálogos. El mundo ha perdido a un verdadero soñador. Buen viaje, Carlin".
"Adiós, Carlo, visionario amable que explicaste al mundo lo equivocado que es vivir solo para consumir la vida y el planeta. Gracias por haber estado cerca de los últimos de la Tierra con pasión. Con tus ideas concretas señalaste un camino mejor que el que había tomado el desarrollo: el bien común, el respeto y el amor por la tierra son revolucionarios y cambian las cosas para mejor. Carlo, gracias por aquellas bellísimas charlas, por la pasión arrolladora. Tenías razón en todo, los demás llegaron después", escribió en las redes sociales el jefe de la delegación del PD en el Parlamento Europeo, Nicola Zingaretti.