Varios usuarios en redes han sacado de contexto las últimas declaraciones de Kallas sobre China tras una cuestionable analogía médica sobre las subvenciones (morfina, según la Alta Representante) o la quimioterapia (medidas coercitivas) que debería aplicar Europa para competir con Pekín.
Una ristra de publicaciones y titulares que circulan en línea acusan a la líder de la diplomacia europea, Kaja Kallas, de calificar a China de "cáncer" y hacer comentarios belicistas sobre este país y Rusia. Una publicación ampliamente compartida afirma que Kallas "describe a China como una 'enfermedad', concretamente un 'cáncer', mientras que un titular de 'Brussels Signal' reza: "La máxima diplomática de la UE, Kaja Kallas, califica a China como un 'cáncer'".
Otras publicaciones en X, una de ellas con millones de visitas, también atribuyen la cita "Si Europa no puede derrotar a Rusia, ¿cómo vamos a derrotar a China" a la máxima diplomática de la UE. Sin embargo, un análisis más detallado de las declaraciones de Kallas muestra que, si bien los comentarios podrían considerarse controvertidos, algunos usuarios los presentan de forma sensacionalista y fuera de contexto.
El primer comentario lo hizo Kallas el 17 de mayo durante la Conferencia Lennart Meri celebrada en Estonia. En el panel donde intervenía Kallas se abordó la respuesta de Europa a la creciente influencia económica, la competencia industrial y las prácticas comerciales de China. Durante el debate, el moderador argumentó que China domina cada vez más diversas industrias, desde baterías y vehículos eléctricos hasta bienes industriales y que aún no había visto una respuesta europea coherente al desafío chino.
Kallas replicó que los países de todo el mundo estaban cada vez más preocupados por lo que describió como las "prácticas económicas coercitivas" de China, antes de recurrir a una metáfora médica para referirse a la respuesta europea. "Tenemos una comprensión muy clara del diagnóstico, pero no nos ponemos de acuerdo sobre la cura", afirmó Kallas. Continuó: "Si se padece una enfermedad muy, muy difícil, como el cáncer, existen dos opciones: aumentar la dosis de morfina o iniciar la quimioterapia".
Kallas explicó que con "morfina" se refería a las subvenciones que ayudan a las empresas europeas a competir con las importaciones chinas, mientras que la "quimioterapia" aludía a medidas más estrictas de la UE que podrían provocar represalias por parte de Pekín.
El moderador del evento, Edward Luce, editor asociado del 'Financial Times', publicó posteriormente en X que las publicaciones eran una "mala interpretación de su analogía". La Comisión se apresuró a ratificar la aclaración del moderador, destacando la importancia de mantener un diálogo abierto con China.
Kallas es acusada de "belicismo" dentro y fuera del Parlamento
En publicaciones virales separadas, varios usuarios también acusaron a Kallas de "belicismo" al atribuirle la cita: "Si Europa no puede derrotar a Rusia, ¿cómo vamos a derrotar a China?". Sin embargo, un análisis más detallado de lo que dijo la Alta Representante Exterior demuestra que no utilizó esas palabras exactas.
Los comentarios provienen de una charla organizada por el Instituto Hudson el 27 de febrero de 2025, donde Kallas conversó con Peter Rough, investigador principal del instituto, sobre las relaciones transatlánticas y la necesidad de que Europa afronte los desafíos geopolíticos actuales. El vídeo completo de la charla muestra a Kallas argumentando que no presionar eficazmente a Rusia por su guerra en Ucrania podría debilitar la credibilidad occidental al mostrar apoyo a sus homólogos asiáticos en caso de un conflicto con China.
"China tiene una economía y un ejército mucho mayores que los de Rusia. Si, como sociedad, no somos capaces de presionar a Rusia lo suficiente como para que tenga algún efecto, ¿cómo podemos afirmar que somos capaces de asumir el riesgo que supone China?», dijo Kallas en el vídeo, ya obsoleto, presentado como si fuera nuevo.
La frase que circula en internet no es una cita textual de Kallas, sino una paráfrasis abreviada de su argumento más amplio sobre la credibilidad de la disuasión europea. Este fragmento de la discusión han aparecido repetidamente en X, presentado como imágenes recientes, sin el contexto completo.
La reacción negativa en línea contra Kallas llega en un momento crítico para la relación de la UE con China. Las industrias europeas dependen actualmente del gigante asiático, en particular para materias primas esenciales para la defensa y la transición energética verde de la región, sectores en los que Pekín domina las cadenas de suministro.
Bruselas ha seguido una política de reducción de riesgos con Pekín: busca disminuir la excesiva dependencia de las cadenas de suministro chinas para protegerse de las vulnerabilidades geopolíticas, sin romper por completo los lazos económicos ni la comunicación.
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y los comisarios de la UE tienen previsto debatir el viernes una serie de herramientas que el bloque podría utilizar para proteger a las industrias europeas del impacto de las importaciones chinas de bajo coste, en medio de las crecientes tensiones comerciales entre Bruselas y Pekín. En las últimas semanas, China ha amenazado con represalias por las leyes de la UE que limitan el acceso de las empresas chinas al mercado único.