La responsable de la ampliación de la UE plantea cuatro ámbitos de debate: reformas internas sin cambios en los tratados, mayores garantías democráticas, una metodología de integración gradual y amplias medidas transitorias.
La responsable de la ampliación de la UE, Marta Kos, adelantó el martes la propuesta de la Comisión Europea para reformar en profundidad el proceso de ampliación del bloque, y esbozó planes de integración gradual, un control más riguroso de los candidatos y una nueva metodología, justo cuando el proceso entra en lo que ella define como un nuevo "Momento Helsinki".
"El mundo ha cambiado, y la ampliación debe cambiar con él", afirmó el martes la comisaria europea de Ampliación, Marta Kos, ante la Conferencia de Embajadores de Croacia en Zagreb.
En su discurso, Kos expuso los principales elementos de la próxima revisión de las políticas previas a la ampliación, una iniciativa aparcada durante mucho tiempo que analiza cómo podría ser una Unión Europea de más de 30 Estados miembros. La Comisión ha retomado la cuestión para recuperar la iniciativa antes de un debate crucial entre los líderes de la UE en octubre.
Para la comisaria eslovena, la UE se enfrenta a un nuevo "Momento Helsinki", en referencia a la reunión de dirigentes europeos en la capital finlandesa que abrió la vía a la ampliación del 'Big Bang' tras la Guerra Fría, cuando diez nuevos países se incorporaron al bloque.
Kos destacó en particular el rápido avance de Montenegro, que se perfila como el próximo país en adherirse a la Unión, los progresos de Albania en el cumplimiento de parámetros clave en materia de Estado de derecho, los importantes avances técnicos de Ucrania y Moldavia, y la decisión de Islandia de reanudar su proceso de adhesión.
"La Comisión presentará sus ideas sobre cómo debe prepararse la Unión Europea a medida que los países candidatos se acercan a la recta final de las negociaciones de adhesión", señaló Kos. "En mi opinión, debemos abordar cuatro cuestiones para construir un consenso al máximo nivel que permita acoger a nuevos Estados miembros".
Reformas internas
Para la responsable de la ampliación de la UE, una Unión más amplia necesitará reformas de calado para seguir siendo capaz de actuar y adaptarse con rapidez en tiempos de crisis.
Según subraya, lo importante es que los cambios en los procesos de toma de decisiones y en la arquitectura institucional podrían introducirse sin modificar los tratados, lo que evitaría largas negociaciones y un proceso de ratificación imprevisible entre los Estados miembros.
"Debemos aprovechar esto para que la toma de decisiones sea más ágil y flexible. Esto podría implicar reducir el número de ámbitos en los que un solo Estado miembro puede bloquear al resto. También podría suponer hacer nuestras instituciones más reducidas", afirmó Kos.
Kos mencionó asimismo la cooperación reforzada, un mecanismo jurídico que permite que un grupo más pequeño de países de la UE avance en una iniciativa cuando el resto de Estados miembros no está preparado para hacerlo. Este mecanismo se ha utilizado en ámbitos como el Acuerdo de Schengen y el euro.
Garantías democráticas
Otro elemento que destacó la comisaria es el refuerzo de las garantías existentes para evitar que los nuevos miembros retrocedan en los estándares democráticos y el Estado de derecho, una idea planteada por cinco Estados fundadores de la UE como lección derivada de la Hungría de Viktor Orbán.
"Tenemos que ir un paso más allá. Debemos asegurarnos de que no dejamos entrar caballos de Troya, ni hoy ni dentro de diez o 20 años. La experiencia reciente ha demostrado que pueden ser necesarias garantías más sólidas para prevenir, y, si es preciso, corregir las vulneraciones de los principios y valores fundamentales de nuestra Unión", dijo Kos.
Sin embargo, la propuesta resulta controvertida, ya que corre el riesgo de entrar en conflicto con el principio básico de la UE de trato igualitario entre los Estados miembros y, en la práctica, de crear miembros de segunda categoría.
El embajador de Montenegro ante la UE, Petar Marković, explicó a 'Euronews' que Podgorica vería con buenos ojos esas garantías, siempre que se basen en criterios objetivos evaluados caso por caso.
"Estas medidas son imprescindibles, no un complemento opcional. Esto es esencial para generar confianza y unidad dentro de nuestra Unión a la hora de aceptar nuevos miembros", añadió Kos, que apuntó que unas garantías más fuertes también podrían facilitar el proceso de ratificación.
Metodología de ampliación
Varios países de la UE, en especial Francia y Alemania, han sugerido también que el bloque debe revisar su metodología de ampliación, en particular mediante una "integración gradual" que ofrezca a los países candidatos beneficios tangibles en una fase más temprana.
"La ampliación de la UE debe evolucionar para responder a las realidades actuales", afirmó Kos, que recordó que, mientras el proceso de adhesión puede prolongarse durante décadas, los adversarios de la Unión podrían aprovechar la incertidumbre y ejercer presión política para descarrilarlo.
"Por tanto, debemos abandonar la lógica de 'todo o nada' en la ampliación. Necesitamos un enfoque más estructurado para salvar el tiempo del que ya no disponemos. Tenemos que buscar formas más ambiciosas de integración gradual", señaló.
La urgencia por replantear la metodología de ampliación del bloque se debe en gran medida al inicio del proceso de adhesión de Ucrania, ya que las capitales de la UE temen que alguna forma de pertenencia y garantías de seguridad tenga que incorporarse a un eventual acuerdo de paz con Rusia para anclar firmemente Kiev a Europa.
Kos señaló que ya existen algunos beneficios tempranos de los que pueden disfrutar los aspirantes a la UE, como incorporarse al Área Única de Pagos en Euros (SEPA) y conectarse a la red energética del bloque. "Son pasos positivos, pero no bastan", añadió.
Medidas transitorias
Por último, la responsable de ampliación de la UE advirtió de que Bruselas debe entender el impacto que tendrán los nuevos miembros sobre los Estados ya presentes y proteger los intereses del bloque frente a los posibles riesgos.
"Tenemos experiencia en medidas transitorias de amplio alcance para garantizar que la integración de los recién llegados se desarrolla sin sobresaltos. Y debemos asegurarnos de que el presupuesto de la UE puede seguir financiando nuestras prioridades", añadió.
La forma en que deben incorporarse los nuevos Estados miembros al presupuesto de la UE es motivo de discrepancia entre los gobiernos europeos, lo que complica aún más unas negociaciones ya tensas sobre el próximo Marco Financiero Plurianual.