El lunes, la alta representante de la UE, Kaja Kallas, dijo a los periodistas que el bloque debía mantenerse "vigilante" ante el aumento de la actividad militar rusa en el Ártico y el creciente interés de China en la región.
Doce países europeos han instado a la Unión Europea a reforzar su presencia en el Ártico ante las amenazas procedentes de Moscú y del presidente estadounidense Donald Trump.
"Pedimos que la Unión Europea asuma un papel más estratégico y proactivo en el Ártico europeo", escribieron los países en una declaración conjunta tras la Cumbre del Ártico Europeo celebrada en Rovaniemi, en el norte de Finlandia. A la cumbre asistieron, entre otros, el canciller alemán Friedrich Merz, la primera ministra danesa Mette Frederiksen y el ministro francés de Exteriores Jean-Noël Barrot.
En declaraciones a la prensa la mañana del lunes, Kaja Kallas, máxima responsable de la diplomacia de la UE, afirmó que el bloque debía mantenerse "vigilante" ante el aumento de la actividad militar rusa en el Ártico, así como el creciente interés de China en la región.
Añadió que la UE presentará en octubre una nueva estrategia para el Ártico "que tiene la seguridad como eje central". "Está claro que esto forma parte de la arquitectura de seguridad de Europa", afirmó Kallas.
El Ártico actúa como una importante puerta de entrada que conecta Norteamérica y Europa, y ofrece rutas clave de transporte, comunicación y comercio. Pero en los últimos años se ha convertido en un escenario clave de maniobras estratégicas.
Según la OTAN, Moscú ha incrementado "significativamente" su actividad militar en el Ártico, ha creado un nuevo Mando Ártico, ha abierto instalaciones militares y está probando "nuevos sistemas de armas".
Pekín también tiene un interés directo en la región, especialmente en acceder a minerales críticos, recursos energéticos y nuevas líneas de comunicación, según la OTAN.
La cumbre de Rovaniemi se celebra después de que la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, viajara a Groenlandia a principios de este mes, mientras la UE reafirmaba su apoyo a la isla frente a las reiteradas peticiones de Trump para que Estados Unidos la adquiriera.
Bruselas ha intentado contrarrestar a Trump prometiendo un aumento de la inversión en Groenlandia, y durante su visita von der Leyen anunció un acuerdo de cooperación de 200 millones de euros con el territorio autónomo danés, que se invertirá este año y el próximo.
Desde su regreso a la Casa Blanca, Trump ha repetido que Estados Unidos necesita tomar el control de Groenlandia por motivos de "seguridad nacional", con el argumento de que, de lo contrario, China o Rusia se harían con la isla, lo que ha suscitado rechazo en Europa.
Se calcula que Estados Unidos llegó a tener 17 instalaciones militares y más de 10.000 soldados en la isla en el punto álgido de la Guerra Fría. Ahora mantiene solo una base en Groenlandia, la Base Espacial de Pituffik, la instalación más septentrional del Departamento de Defensa estadounidense. Pituffik se utiliza para misiones de alerta de misiles, defensa antimisiles y vigilancia espacial, según la Fuerza Espacial estadounidense.