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Alimentación, agricultura y silvicultura deben transformarse para frenar calentamiento global: ONU

Alimentación, agricultura y silvicultura deben transformarse para frenar calentamiento global: ONU
Por Reuters

Por Leah Douglas

5 abr – La protección de los bosques, el cambio de la dieta y la modificación de los métodos agrícolas podrían contribuir a una cuarta parte de las reducciones de gases de efecto invernadero necesarias para evitar los peores efectos del cambio climático, según el grupo de expertos climáticos de Naciones Unidas.

No obstante, es poco probable que los cambios se produzcan a menos que los gobiernos actúen para impulsarlos, según el informe del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC, por sus siglas en inglés) publicado el lunes.

“Estamos en las primeras fases del desarrollo de políticas climáticas y agrícolas, pero tenemos que empezar por reconocer la urgencia del desafío”, dijo Ben Lilliston, director de estrategias rurales y cambio climático del Instituto de Política Agrícola y Comercial. “El IPCC advierte que hasta ahora los gobiernos no han estado a la altura”.

Cerca del 22% de las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero vinieron de la agricultura, la silvicultura y otros sectores de uso de la tierra en 2019, según el informe, de los cuales alrededor de la mitad procedieron de la deforestación. Gran parte del resto se debía a la combustión de combustibles fósiles.

Las medidas de mitigación en esos sectores incluyendo la protección de los bosques contra la tala, el secuestro de carbono en los suelos agrícolas y dietas más sostenibles pueden proporcionar hasta un 20%-30% de las reducciones de emisiones necesarias para limitar el calentamiento global a 1,5 o 2 grados centígrados por encima de los niveles preindustriales.

Los científicos afirman que ese es el umbral a partir del cual el cambio climático corre el riesgo de quedar fuera de control.

“Los pueblos indígenas, los propietarios de bosques privados, los agricultores locales y las comunidades gestionan una parte importante de los bosques y las tierras agrícolas del mundo y desempeñan un papel fundamental en las opciones de mitigación basadas en la tierra”, señala el informe.

Aunque los cambios necesarios en los sectores de la agricultura, la silvicultura y otros usos de la tierra denominados AFOLU (por sus siglas en inglés) por los especialistas en clima no costarían mucho de aplicar, hasta ahora hay poco impulso para ponerlos en marcha, según el informe.

La falta de apoyo institucional y financiero, la incertidumbre sobre las ventajas y desventajas a largo plazo de la gestión de la tierra y la dispersión de las explotaciones privadas han obstaculizado su aplicación.

“La tierra nos proporciona muchas cosas, por ejemplo, alimentos, naturaleza y nuestros medios de vida”, dijo Diána Ürge-Vorsatz, vicepresidenta del grupo de trabajo del IPCC que redactó el informe. “Hay que gestionar cuidadosamente estas demandas contrapuestas”.

Uno de los principales obstáculos es que dictar la dieta es divisivo.

El resumen inicial del informe del IPCC incluía una recomendación para que los consumidores adopten dietas basadas en plantas y reduzcan su consumo de carne, según un borrador al que tuvo acceso por Reuters.

No obstante, la versión final del resumen incluía una recomendación de dietas equilibradas que incluyan productos animales producidos de forma sostenible junto a plantas como los cereales y las legumbres.

La demanda mundial de productos ganaderos está creciendo, lo que supone un viento en contra para reducir las emisiones de la agricultura, según el informe.