Charles Duke fue la persona más joven en pisar la Luna, con 36 años. Ahora, con 90, le entusiasma la posibilidad de que el ser humano regrese allí.
Crece la expectación ante la nueva misión lunar de la NASA, Artemis II, cuyo despegue está previsto para este miércoles. Si todo sale según lo planeado, la misión supondrá el regreso de la humanidad al satélite por primera vez en más de medio siglo. El siglo pasado, la NASA envió a 24 astronautas a la Luna y 12 de ellos caminaron sobre su superficie entre 1968 y 1972.
Ante la inminente misión Artemis II, Charles M. Duke, que fue piloto del módulo lunar del Apolo 16, se muestra entusiasmado con el nuevo programa de exploración lunar de la NASA. Duke, que ahora tiene 90 años, fue la persona más joven en pisar la Luna, con 36 años.
"Estoy muy ilusionado, por fin se pone en marcha Artemis. Creo que va a ser un gran programa", señaló Duke. "La mitad de la población mundial ni siquiera había nacido cuando se desarrolló el programa Apolo... Creo que será una herramienta de motivación extraordinaria para los jóvenes, para retarles y que digan: 'bueno, vamos a hacer eso, eso es lo que quiero hacer'".
En esta ocasión la misión Artemis II no alunizará, sino que transportará a la tripulación miles de kilómetros más lejos en el espacio de lo que viajaron los los astronautas del programa Apolo, hasta situarse a unos 393.000 kilómetros de la Tierra antes de rodear la Luna y regresar a casa.
"Lo apoyo plenamente, estoy con ellos y animándoles. Va a ser un vuelo emocionante... podrán ver toda la cara oculta de la Luna". El cohete Space Launch System está ya listo para este lanzamiento histórico en el Complejo de Lanzamiento 39B del Centro Espacial Kennedy.
La nave Orion de la NASA, que será propulsada hasta el espacio por el cohete Space Launch System, mide 98 metros de altura y genera más empuje en el despegue que los cohetes Saturno V utilizados en el programa Apolo, pese a ser algo más baja.
La tripulación de Artemis II debía haber despegado para un vuelo alrededor de la Luna a comienzos de este año, pero las fugas de combustible y otros problemas del cohete Space Launch System lo impidieron.
Aunque la NASA consiguió sellar en febrero las fugas de hidrógeno en la plataforma, un problema en el flujo de helio obligó a la agencia espacial a devolver el cohete al Edificio de Ensamblaje de Vehículos para repararlo, retrasando la misión hasta abril.
A más largo plazo, el objetivo de la NASA es establecer una presencia humana sostenida en la Luna, con hábitats, vehículos y otras infraestructuras, como paso previo a futuras misiones a Marte. La agencia aspira a un alunizaje de dos astronautas en 2028, dentro del nuevo programa Artemis.