Los factores de riesgo psicosocial, entre ellos las largas jornadas laborales, la inseguridad en el empleo y el acoso en el trabajo generan entornos nocivos que dañan la salud física y mental de las personas, según un nuevo informe de la ONU.
Más de 840.000 personas mueren cada año por problemas de salud vinculados a riesgos psicosociales en el trabajo, entre ellas las largas jornadas laborales, la inseguridad en el empleo y el acoso en el lugar de trabajo, según un nuevo informe de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), una agencia de Naciones Unidas. Estos riesgos se asocian principalmente a enfermedades cardiovasculares y trastornos de salud mental, incluido el suicidio, señala el informe.
"Los riesgos psicosociales se están convirtiendo en uno de los desafíos más importantes para la seguridad y la salud en el trabajo en el mundo laboral moderno", afirma Manal Azzi, responsable del equipo de políticas y sistemas de Seguridad y Salud en el Trabajo en la OIT. "Mejorar el entorno psicosocial en el trabajo es esencial no solo para proteger la salud mental y física de las personas trabajadoras, sino también para reforzar la productividad, el rendimiento de las organizaciones y un desarrollo económico sostenible", añade.
El trabajo configura la identidad, las relaciones sociales y la seguridad económica, y su diseño y organización determinan si es coherente y cuenta con recursos suficientes o si, por el contrario, las exigencias excesivas, la ambigüedad de funciones y la percepción de injusticia acaban causando daño.
El elevado coste para la salud
El informe concluye que los riesgos para la salud provocan cada año la pérdida de casi 45 millones de años de vida ajustados por discapacidad (DALYs), y que el impacto combinado de las enfermedades cardiovasculares y los trastornos mentales supone una pérdida anual estimada del 1,37 % del PIB mundial. Solo en Europa, la OIT contabilizó 112.333 muertes, cerca de seis millones de años de vida ajustados por discapacidad y una pérdida del 1,43% del PIB.
Las enfermedades cardiovasculares representan la mayoría de las muertes atribuibles, pero la pérdida total de años de vida saludable es mayor en el caso de los trastornos mentales, escriben los autores. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la depresión y la ansiedad son responsables de aproximadamente 12.000 millones de jornadas laborales perdidas al año.
Los problemas más frecuentes incluyen la depresión, los trastornos de ansiedad, el síndrome de agotamiento profesional, las alteraciones del sueño y la fatiga. Las dificultades de salud mental también pueden derivar en daños físicos a través de mecanismos de afrontamiento poco saludables que a menudo se adoptan para gestionar el estrés y la fatiga.
El tabaquismo, el consumo de alcohol, comer en exceso y la inactividad física motivados por problemas en el trabajo pueden provocar obesidad, hipertensión y otras enfermedades crónicas. "La evidencia también sugiere que las conductas relacionadas con la salud y los riesgos psicosociales interactúan con el tiempo, de modo que las conductas poco saludables refuerzan y amplifican los efectos adversos sobre la salud asociados a la exposición al estrés psicosocial", señalan los autores.
¿Cuáles son las principales causas de daño en el trabajo?
El informe identifica las largas jornadas laborales, el acoso, la tensión laboral, el desequilibrio entre el esfuerzo y la recompensa, la inseguridad en el empleo y la violencia y el acoso como los principales factores que deterioran la salud de la población trabajadora. "Es importante recordar que las largas jornadas laborales, un factor de riesgo psicosocial clave asociado a un mayor riesgo de enfermedades cardiovasculares e ictus, siguen siendo muy frecuentes", subrayan los autores.
La OIT estima que, a escala mundial, el 35% de las personas trabajadoras trabaja más de 48 horas por semana. Investigaciones de la OMS han constatado que trabajar 55 horas o más a la semana se asocia a un riesgo de ictus aproximadamente un 35% mayor y a un riesgo de morir por cardiopatía isquémica un 17% más alto, en comparación con quienes trabajan entre 35 y 40 horas semanales.
El acoso y otras formas de violencia también se señalan como un motivo de gran preocupación. El informe indica que el 23% de las personas trabajadoras en todo el mundo ha sufrido al menos una forma de violencia o acoso a lo largo de su vida laboral, y que la violencia psicológica es la más frecuente, con un 18%.
La digitalización, la inteligencia artificial, el trabajo a distancia y las nuevas formas de empleo están transformando el entorno psicosocial en el trabajo, lo que obliga a las organizaciones a identificar los riesgos y aplicar medidas preventivas. Estas medidas deben abordar cómo se diseña, organiza y gestiona el trabajo, incluido el reparto de la carga de trabajo, la claridad de las funciones, las plantillas y los horarios.
Cuando la prevención no es suficiente, la OIT pide ofrecer apoyos oportunos y sin estigmas, como acceso a servicios de apoyo, adaptaciones temporales del puesto, asesoramiento de salud laboral y procesos justos de reincorporación al trabajo.