En San Francisco y Pekín ya hay taxis sin conductor y pronto también en Múnich. Uber quiere usar robotaxis autónomos, falta el visto bueno de las autoridades.
La decisión se anunció en Taipéi, pero en realidad afecta a otra ciudad muy distinta, Múnich, donde Uber quiere desplegar robotaxis autónomos en colaboración con la empresa de inteligencia artificial Autobrains.
La capital bávara ha sido la elegida por Uber. "A la espera de la autorización de las autoridades, Múnich será la primera ciudad de despliegue del programa de robotaxis", señala un comunicado de la empresa.
Con ello, Múnich podría convertirse en la primera ciudad alemana donde los pasajeros puedan pedir robotaxis autónomos a través de la aplicación de Uber. Así lo presentaron las empresas implicadas en la conferencia tecnológica GTC en Taipéi.
Múnich, banco de pruebas para la conducción autónoma
Uber justifica la elección de Múnich por su papel como centro europeo de la industria del automóvil, por la densidad del tráfico urbano y por el marco regulatorio alemán para la conducción autónoma. El objetivo es desarrollar un modelo que pueda aplicarse más adelante en otras ciudades y en distintas plataformas de vehículos.
A diferencia de muchos proyectos previos de robotaxis, la tecnología no se diseñará para vehículos específicos desarrollados a medida.
En su lugar, los socios apuestan por un llamado enfoque compatible con distintos fabricantes de vehículos. Observadores del sector ven en ello un intento de reducir los elevados costes de las flotas autónomas y de poder escalar la tecnología más deprisa, es decir, extenderla también a otras ciudades.
Las empresas no han precisado por ahora qué fabricantes de vehículos participan, qué tamaño tendrá la flota ni cuándo podrían empezar a transportar a los primeros pasajeros.
Qué hay detrás de la IA agéntica
En el centro del proyecto está el software de conducción de la empresa israelí Autobrains. A diferencia de muchos competidores, la compañía asegura que no se basa en un único gran modelo de inteligencia artificial que asuma todas las tareas de conducción.
"La conducción autónoma no será escalable si se confía en un único modelo para resolver cada escenario de conducción", explicó el fundador de Autobrains, Igal Raichelgauz.
En su lugar, la tarea de conducción se divide en varios agentes de inteligencia artificial especializados que evalúan distintas situaciones de tráfico y toman decisiones en tiempo real. Con ello, el sistema debería reaccionar de forma más sólida ante contextos complejos e imprevisibles. A este enfoque se le denomina IA agéntica.
La empresa, que trabaja desde 2018 en soluciones para sistemas de asistencia a la conducción, sostiene que varios sistemas especializados pueden gestionar la incertidumbre mejor que un enfoque monolítico.
Los vehículos funcionarán sobre la plataforma DRIVE-Hyperion de Nvidia, una arquitectura de computación y sensores para vehículos autónomos de nivel cuatro. Este nivel de automatización permite, en principio, desplazamientos sin conductor dentro de zonas de operación determinadas.
Uber apuesta por las alianzas en lugar de desarrollar sus propios robotaxis
Para Uber, el proyecto en Múnich forma parte de una estrategia más amplia. La empresa sigue ahora un enfoque de plataforma y ya no desarrolla por sí misma los sistemas de conducción autónoma. En su lugar, Uber colabora con distintos socios tecnológicos e integra sus vehículos en su red existente de 'ride hailing'. Este término se refiere a la solicitud de servicios de transporte mediante aplicaciones digitales.
En los últimos meses, Uber ya había anunciado acuerdos similares con otros proveedores de tecnologías de conducción autónoma. Junto con Nvidia, la compañía planea a largo plazo desplegar flotas autónomas en varias decenas de ciudades de todo el mundo.
El vicepresidente de la división de automoción de Nvidia, Ali Kani, declaró en enero a Euronews que la conducción parcialmente autónoma llegaría todavía este año. "Tenemos que avanzar tan rápido como lo permita la regulación. Y creo que se está abriendo", auguró Kani.
Al mismo tiempo, la competencia en este mercado va en aumento. En Estados Unidos, Waymo, filial de Google, ya opera servicios comerciales de robotaxis en varias grandes ciudades. Tesla, Mobileye y varios proveedores chinos también están trabajando en soluciones de flotas autónomas. El consejero delegado de Tesla, Elon Musk, ha pronosticado que los coches autónomos en apenas cinco años podrían dominar el tráfico.
El mercado europeo de robotaxis está aún en sus inicios
Para Alemania, un servicio comercial de robotaxis sería un paso importante. Mientras que en ciudades como San Francisco, Phoenix o Pekín los vehículos autónomos forman ya parte de la vida cotidiana, en Europa su despliegue a gran escala sigue en una fase inicial. En Madrid, por ejemplo, el lanzamiento de taxis autónomos estaba previsto inicialmente a partir de 2026.
Las empresas presentan por ello a Múnich como posible trampolín para una expansión europea más amplia. Sin embargo, que llegue a convertirse en un servicio regular de robotaxis dependerá no solo de la tecnología, sino también de las autorizaciones regulatorias, de las garantías de seguridad y de la viabilidad económica del modelo.