Desde el despliegue del FSD de Tesla hasta los camiones sin conductor que conectan los almacenes de Lidl, una oleada de permisos en la UE muestra que los reguladores adoptan la movilidad autónoma más rápido de lo previsto y que el ritmo no da señales de frenarse.
Los europeos empezaron a entusiasmarse con opciones de movilidad más autónomas y semiautónomas a comienzos de este año, cuando varios Estados miembros de la UE comenzaron a aprobar el modo Full Self-Driving Supervised (FSD) de Tesla.
Solo dos meses después, la empresa de taxis autónomos de Google, Waymo, anunció sus planes para lanzar sus primeras operaciones en la UE en la ciudad alemana de Múnich para 2027.
Y las buenas noticias no dejan de llegar.
Recientemente, la Comunidad de Madrid autorizó a Uber, WeRide y AVOMO a comenzar a cartografiar y probar servicios de transporte de pasajeros con vehículos autónomos en la capital, con los primeros trayectos previstos para finales de 2026.
AVOMO es una filial del grupo español Moove Cars, centrada en el despliegue de servicios de vehículos autónomos en Estados Unidos y ahora también en Europa.
WeRide obtuvo asimismo un permiso y cerró una colaboración con el aeropuerto de Zúrich para trasladar a pasajeros desde la terminal hasta aviones estacionados en posiciones remotas mediante sus autobuses sin conductor.
Pony.ai y Verne anunciaron las primeras pruebas de conducción autónoma entre el aeropuerto de Zagreb y el distrito de negocios de la capital croata utilizando su tecnología basada en chips de Nvidia. El consorcio prevé una expansión más amplia de este servicio en Zagreb en un futuro próximo.
Verne es una escisión del fabricante croata Rimac, lo que demuestra además que las empresas europeas pueden competir en la primera división de las tecnologías de conducción autónoma.
El 15 de septiembre, la empresa sueca de transporte Einride anunció que, en colaboración con el gigante minorista alemán Lidl, había recibido la aprobación del estándar Nivel 4 de la Sociedad de Ingenieros de Automoción por parte de la Autoridad Federal de Transporte Motorizado de Alemania (KBA). Einride desplegará camiones electrificados en las carreteras alemanas.
A partir de septiembre de 2026, estos camiones sin conductor conectarán los almacenes de Lidl con sus tiendas. Aunque se trata todavía de un proyecto piloto, Lidl confía en afrontar la escasez de conductores incorporando vehículos de reparto autónomos y reforzando así la resiliencia de su cadena de suministro.
Las normas de circulación de Alemania se consideran de las más estrictas del mundo, de modo que esta autorización refuerza el optimismo de los entusiastas de la tecnología en Europa y más allá sobre el futuro despliegue de vehículos autónomos.
EU Tech Loop informó anteriormente de que siete de cada diez accidentes mortales podrían evitarse introduciendo coches sin conductor en la Unión Europea, lo que permitiría salvar hasta 13.000 vidas al año.
El pesimismo tecnológico suele asociarse con la elaboración de normas en Europa, pero la buena noticia es que, en materia de movilidad autónoma, se observa un giro de gran calado por parte de los reguladores europeos hacia la adopción de la innovación en la carretera.
El potencial en términos de seguridad vial y comodidad para los consumidores es enorme, y las buenas noticias no parecen tener fin.
Esta historia se publicó originalmente en EU Tech Loop (fuente en inglés) y se ha compartido en 'Euronews' como parte de un acuerdo de sindicación.