El inicio de temporada de fútbol en España ha reactivado el bloqueo masivo de direcciones IP que LaLiga ejecuta alegando lucha contra la piratería con aval judicial. Sin embargo hay miles de personas afectadas con webs y servicios que dejan de funcionar cada vez que empieza un partido.
Con el arranque de cada temporada futbolística vuelve también uno de los mecanismos de filtrado digital más agresivos de Europa. Amparada en resoluciones judiciales, LaLiga, la patronal que preside Javier Tebas, ordena a las operadoras españolas bloquear en tiempo real cientos de direcciones IP vinculadas, supuestamente, a la retransmisión ilegal de partidos.
El objetivo originario es frenar la piratería, pero el efecto real es otro: internet no funciona con servidores exclusivos para cada web, así que al cortar una IP se arrastra con ella a toda una serie de servicios que nada tienen que ver con el fútbol. Es decir, LaLiga tiene derechos judiciales que le permiten comunicar una serie de IPs y bloquearlas en España. Y esto vulneraría claramente el principio de la de neutralidad de red.
El problema viene a que no cada página web o servicio web tiene una IP distinta a modo de DNI. Hay servicios que hospedan páginas web todas bajo una única dirección madre y aquí es donde empiezan los problemas, ya que al bloquear esa dirección de la que cuelgan servicios, y páginas web, dejan de funcionar estos últimos también, lo que es un daño colateral para cualquier internauta que quiera visitarlos mientras hay partido.
A modo de ilustrar el ejemplo, sería como decir que en Madrid (el servicio de hospedaje) hay algún vecino, de los millones de personas de la ciudad, que roba la luz (que piratea la señal con IPTV de LaLiga), y ordenan el corte de electricidad a toda la ciudad de Madrid.
En una entrevista Tebas llegó a afirmar que no se estaban realizando bloqueos masivos y que las quejas que estaban recibiendo eran "de cuatro frikis". Sin embargo, la realidad queda patente, con bloqueos que sí que afectan a servicios de terceros y entre 500 y 1.000 IPs bloqueadas por partido.
¿Cómo suceden los bloqueos?
El bloqueo empieza poco antes del inicio de los partidos y se retira al terminar la retransmisión. LaLiga identifica direcciones IP asociadas a servicios pirata y pide a los operadores que las corten durante esa franja horaria. En la primera jornada de fútbol de la temporada 2026-2027, 15 de agosto de 2026, se llegó a bloquear simultáneamente unas 550 direcciones IP. Desde entonces, los bloqueos continúan cada día de partido.
El Open Observatory of Network Interference (OONI) calcula que en la primera mitad de 2026 se bloquearon 7.441 direcciones pertenecientes a 36 proveedores distintos, entre ellos Amazon AWS, Cloudflare, Akamai, Alibaba Cloud, Microsoft y Meta.
LaLiga defiende que se trata de bloqueos dinámicos que no son masivos ni indiscriminados, y los justifica por unas pérdidas anuales que cifra entre 600 y 700 millones de euros a causa de la piratería de sus emisiones. Sin embargo, acaban pagando justos por pecadores.
El problema base es el funcionamiento de Internet que choca directamente con la metodología que plantea LaLiga como solución y, a diferencia de lo que argumenta, sí que acaba salpicando a miles de webs cada vez que hay partido en España. De hecho, hay un servicio web para comprobar si se están produciendo este tipo de cortes: hayahora.futbol.
Una red de distribución de contenido (CDN) como Cloudflare cachea bajo una misma dirección IP a miles de contenidos de servicios independientes entre sí. Mejora la velocidad de carga al proveer los contenidos desde ubicaciones más cercanas y con menos latencia al usuario final y minimizar también los problemas de ataques DDoS.
Si se pide el bloqueo de la IP del CDN, se pasan a bloquear contenidos de miles de servicios y webs y el sistema actual no puede diferenciar si el usuario buscaba esa retransmisión pirata, o una web como las de la RAE, Amnistía Internacional, Greenpeace, Unicef, Acnur o Cáritas, tribunales, universidades y proyectos como Hugging Face, que hospeda modelos LLM de IA o incluso algunas webs de equipos de fútbol y de sus patrocinadores, como pura ironía retórica de este método de bloqueo.
El informe de OONI, que cruzó las mediciones registradas en España entre enero y junio de 2026 con una lista de 9,2 millones de dominios, calcula en más de 554.000 los dominios legítimos afectados en algún momento. Cloudflare concentró la mayor parte del daño: con solo el 30% de las IP bloqueadas, se llevó el 90% de los dominios afectados, más de 501.000.
En España, uno de los casos más conocidos es el servicio de pago Redsys, que ha sufrido fallos repetidos en la confirmación de pagos online durante jornadas de LaLiga sin que los comercios afectados supieran siquiera dónde estaba el problema. También se ha visto afectada en ocasiones anteseriores WikiDex, la mayor enciclopedia sobre Pokémon en español, que denunció problemas de acceso a sus servidores de imágenes.
Caso práctico durante el partido del Real Madrid del 15 de septiembre
En mi caso particular con fibra de DIGI, he notado bloqueos durante anteriores partidos para descargas de modelos abiertos LLM en mi servidor desde Hugging Face (normalmente hospedado en AWS), para el uso de servicios de unas gafas inteligentes (Halliday) o incluso para ver alguna web. Si alguien encuentra la relación de esas webs o servicios con la piratería que argumenta LaLiga, por favor, háganmelo saber.
Los bloqueos han comenzado a crecer tras el comiendo del partido Elche C. F. - Real Madrid con IPs de Cloudflare bloqueadas por las cinco principales operadoras de internet de España.
Durante la noche de partido, hay webs completamente inaccesibles como, por ejemplo, mandalaweb.es, una página web que ofrece mandalas para ser coloreados o todopuntodecruz.com, una página con una tienda de kits y esquemas para hacer punto de cruz.
Si utilizamos una VPN desde fuera de España sí que carga la página mandalaweb.com o todopuntodecruz.com que nada tienen que ver con pirateo de la señal IPTV de los partidos de LaLiga.
Se ha comentado por parte Tebas que las quejas son de pocas personas, y les ha catalogado de frikis, pero, no son pocos dominios o solo dominios pequeños. Hay webs inaccesibles como linuxmint.com, la del supermercado froiz.es o la web del Centro de Investigación Biomédica en Red. El veredicto está claro, es un bloqueo nacional a través del operador de Internet, en mi caso DIGI.
Otro ejemplo, el día siguiente, el miércoles 16 de septiembre de 2026, intenté descargar el modelo LLM Qwen 3.8 27b desde Ollama en mi servidor, y las peticiones dan error por caducidad de la petición a la hora de recibir el certificado TLS, durante los partidos del día, a las 19:41 que es cuando quería descargarlo. Los modelos de Ollama están hospedados en Cloudflare, y, por supuesto, nada tiene que ver un modelo LLM de IA con el fútbol.
Como se puede ver a continuación, hay también una serie de bloqueos debido a partidos de LaLiga. Los bloqueos incluyen dominios de Cloudflare. El día 15 de septiembre los cortes del día anterior comenzaron alrededor de las 21:20 y terminaron pasadas las 00:00. Es decir casi 3 horas de bloqueo.
El día 16 de septiembre, miércoles, el bloqueo comenzó a las 18:45 y llegó hasta algo antes de las 00:00, por lo que hablamos de entre 5 y 6 horas de bloqueo. En estos dos casos son dos días entre semana, el fin de semana es, en el mejor de los casos, una duración similar.
Alternativas técnicas, marco legal y fecha de caducidad
Actualmente existen vías más precisas que tumbar una IP entera: actuar sobre el dominio, la URL, la cuenta o el servidor concreto que distribuye la señal pirata, y pedir su retirada al proveedor correspondiente.
La regla debería ser bloquear el contenido infractor, no una infraestructura compartida, porque el daño que se genera es incalculable, con daños colaterales sobre servicios y usuarios que dejan de poder usar internet y aplicaciones de manera natural durante los partidos de fútbol. Varias webs hacen eco de las pérdidas que registran servicios y webs. Los cortes de LaLiga ya han producido más de 3,1 millones de impacto.
El origen legal de estos bloqueos es la sentencia del Juzgado de lo Mercantil número 6 de Barcelona, dictada el 18 de diciembre de 2024, que estimó la demanda presentada por LaLiga junto a Telefónica Audiovisual Digital.
El fallo autoriza el cese inmediato del acceso a las IP identificadas y permite su actualización dinámica y semanal, incluso durante los partidos, sin necesidad de una nueva orden judicial para cada dirección. Movistar, Vodafone, DIGI y MásOrange se allanaron al procedimiento, es decir, aceptaron las medidas sin oponerse judicialmente.
En el Congreso hay un primer movimiento, aunque todavía sin fuerza legal: el pasado 29 de abril de 2026 se aprobó una Proposición No de Ley para reformar la Ley de Servicios Digitales, impulsada por ERC y pactada con el PSOE, con el respaldo de Sumar, Bildu, PNV y Compromís. PP y Vox votaron en contra y Junts estuvo ausente. De prosperar, la reforma introduciría exigencias de proporcionalidad y límites a las resoluciones judiciales para que no deleguen en la patronal la gestión de las listas de bloqueo sin supervisión.
Ante los cortes, parte de los usuarios ha optado por usar redes privadas virtuales (VPN) para esquivarlos, una herramienta que la justicia europea considera software neutro y de uso legítimo.
LaLiga responde que las VPN, como intermediario tecnológico, tienen también responsabilidad sobre los contenidos que circulan por sus infraestructuras, y recuerda que el Juzgado Mercantil de Córdoba ya decretó medidas cautelares al respecto.
Tampoco el cifrado ECH, impulsado por Cloudflare y Apple para ocultar el dominio al que se conecta un usuario, ha logrado hasta ahora desplazar al bloqueo por IP como principal herramienta de contención.
La temporada 2026/2027 será, en cualquier caso, la última cubierta por la sentencia actual, que expira el 20 de junio de 2027, coincidiendo con el final de la Segunda División.
LaLiga y Telefónica solicitarán previsiblemente una prórroga para este partido que llevan ganando varios años. Sin embargo, el contexto legal y regulatorio ha cambiado respecto a hace dos años, y ello genera una incertidumbre real sobre si volverán a obtener un aval tan amplio como el actual.