El ejercicio habitual, la luz del sol, un buen descanso y el contacto social son clave para superar la tristeza invernal.
Lunes, 19 de enero, se supone que es el día más triste del año, conocido como 'Blue Monday', pero ¿cuánta verdad hay detrás de esta afirmación?
Aunque no hay pruebas científicas de que este día sea más triste o sombrío que otros, el invierno puede resultar complicado para muchas personas.
¿De dónde viene?
El término 'Blue Monday' fue acuñado por primera vez en 2005 por el psicólogo Cliff Arnall para la agencia de viajes del Reino Unido Sky Travel, como una forma de promocionar las vacaciones de invierno.
Arnall fijó esta fecha, normalmente el tercer lunes del año, combinando datos meteorológicos, niveles de deuda, tiempo transcurrido desde Navidad, niveles de motivación y tiempo pasado desde que se hicieron los propósitos de Año Nuevo.
Sin embargo, no existe evidencia científica que respalde la fórmula de Arnall.
Más bien una época de bajón
Aunque el propio 'Blue Monday' quizá no sea real, el final del otoño y el invierno suelen formar una época de bajón más amplia.
Muchas personas experimentan el llamado bajón invernal, una caída temporal del ánimo y la energía ligada a la estación más fría y oscura.
Sentirse menos animado y más apático en invierno es habitual, principalmente por las horas de oscuridad más largas, el mal tiempo y la menor actividad al aire libre.
En estas fechas, los sistemas de salud registran más casos de personas con trastorno afectivo estacional (TAE), un tipo de depresión desencadenado por los cambios de estación.
En la mayoría de casos, los síntomas aparecen a finales de otoño y se atenúan en los días más soleados de la primavera.
Quienes padecen TAE suelen experimentar un ánimo bajo persistente, dificultades para concentrarse y dormir, y pérdida de interés por actividades que normalmente disfrutan.
La causa exacta del TAE se desconoce, pero los expertos lo vinculan a la falta de luz solar, que puede afectar a sustancias naturales del organismo como la serotonina y la melatonina, reguladoras del ánimo y la energía.
Cómo combatir el muy real bajón invernal
Según la experta en felicidad Stephanie Davies, superar el bajón de enero no va de fuerza de voluntad ni de cambios drásticos, sino de pequeñas acciones intencionales que sostienen el bienestar mental.
Cosas sencillas como salir a caminar o llamar a un amigo pueden marcar una diferencia real.
Los beneficios del movimiento
Aunque los meses fríos tienden a hacernos menos activos, los expertos subrayan la necesidad de mantener el ejercicio regular.
Un estudio recienteencontró poca o ninguna diferencia entre el ejercicio y tratamientos consolidados como la terapia o la medicación a la hora de aliviar síntomas de depresión, como fatiga, tristeza, problemas de sueño y desesperanza.
Incluso 20 minutos de actividad física pueden impulsar la motivación y liberar hormonas del bienestar. Hacerlo al aire libre es aún mejor, ya que la exposición a la luz diurna ayuda a regular los patrones de sueño y a mejorar los niveles de energía.
Aprovechar un poco de luz solar
La luz solar, aunque escasa en los meses de invierno, ayuda a ajustar el reloj interno del organismo. Una exposición diaria a la luz natural aumenta la serotonina y eleva los niveles de energía.
Los expertos recomiendan hacer el entorno lo más luminoso posible, dejando pasar la luz por las ventanas siempre que se pueda. La terapia de luz también ha demostrado ser un tratamiento eficaz en casos de TAE.
La importancia de un buen descanso nocturno
Un horario de sueño regular es esencial para el correcto funcionamiento del reloj interno del organismo.
La mayoría de adultos necesita entre siete y nueve horas de sueño por noche para sentirse descansados y mantener la energía durante el día. No obstante, tan importante como la cantidad es la regularidad, ya que las siestas excesivas y dormir de más pueden alterar los ritmos circadianos, advierten los expertos.
Conectar con amigos y familiares
Sentirse más triste y con menos energía, unido al mal tiempo, puede llevar a quedarse más en casa y a reducir la vida social.
Para Davies, la conexión es otro antídoto poderoso contra el bajón invernal. Ya sea una conversación cara a cara, una llamada telefónica o un mensaje rápido, la interacción social ayuda a reducir la sensación de aislamiento, habitual en esta época del año.