Cuidar de los nietos mejora la salud cerebral de los mayores, protege especialmente a las abuelas del deterioro de la memoria y la fluidez verbal con el tiempo.
Es habitual que los abuelos ayuden con los deberes, preparen comidas o lleven a los nietos al parque o al colegio; pero ahora se sabe, según un nuevo estudio, que cuidar de los más pequeños podría ayudar a proteger a las personas mayores del deterioro cognitivo.
Un nuevo estudio, publicado por la Asociación Estadounidense de Psicología, concluye que estas actividades sencillas, y el hecho de cuidar con regularidad de los nietos, pueden ayudar a que las personas mayores tengan mejor fluidez verbal y memoria episódica, la que permite evocar hechos personales del pasado.
"Lo que más nos llamó la atención fue que ser abuelo cuidador parecía ser más determinante para el funcionamiento cognitivo que la frecuencia con la que daban cuidados o qué hacían exactamente con sus nietos", afirmó Flavia Chereches, de la Universidad de Tilburg, en Países Bajos, e investigadora principal del trabajo.
El estudio analizó a 2.887 abuelos de 50 años o más y con una edad media de 67. Todos estaban cognitivamente sanos durante el periodo del estudio y vivían de forma independiente. Los participantes respondieron a cuestionarios y realizaron pruebas cognitivas tres veces entre 2016 y 2022.
Se les preguntó con qué frecuencia se ocupan de sus nietos sin que estén presentes los padres de los niños y cuándo suelen ayudar: durante las vacaciones escolares, los fines de semana, los días laborables, a lo largo de todo el año. En torno al 56% de los participantes afirmó que cuida de sus nietos durante todo el año.
Los investigadores subrayaron que entender las actividades concretas, y no solo la frecuencia, es clave. Jugar o ayudar con los deberes parece relacionarse con una mayor fluidez verbal y una mejor memoria episódica. Los abuelos que recogían a los niños del colegio con frecuencia también mostraron una mayor fluidez verbal.
¿Ocurre lo mismo en hombres y mujeres?
Las abuelas cuidan de los niños más a menudo que los abuelos y los beneficios parecen durar más en las mujeres. Las abuelas cuidadoras tenían al inicio del estudio una memoria más nítida y mejores habilidades verbales, y estos rasgos se atenuaban más despacio que en las abuelas que no cuidaban de sus nietos. Sin embargo, los hombres que cuidan de sus nietos también comenzaron el estudio con mejores capacidades que quienes no lo hacen, pero descendieron al mismo ritmo que los que no cuidaban.
Los investigadores señalaron que las abuelas interactúan de forma distinta con sus nietos. Suelen implicarse más en los cuidados físicos y emocionales, mientras que los abuelos se ocupan principalmente de actividades de ocio.
Los autores del estudio apuntaron que conviene seguir investigando para explorar los efectos del contexto familiar y otras variables. "Prestar cuidados de forma voluntaria, dentro de un entorno familiar de apoyo, puede tener efectos distintos para los abuelos que hacerlo en un ambiente más estresante, donde se sienten desamparados o perciben que el cuidado no es voluntario o es una carga", señaló Chereches.