National Geographic ha incluido Creta en su lista Best of the World por su gastronomía y la isla será Región Europea de la Gastronomía oficial en 2026.
Algunos de los mejores recuerdos de un viaje al extranjero nacen compartiendo comida alrededor de una mesa.
Además del pasaporte, la tarjeta de embarque, un par de vaqueros de repuesto y un adaptador universal, conviene meter también el apetito en la maleta.
Ese es precisamente el mensaje de la lista de destinos gastronómicos de 'National Geographic' Best of the World 2026 (fuente en inglés). La selección, que reúne 15 de los mejores lugares para comer ahora mismo, pone el foco en los destinos con los sabores más destacados.
La revista reunió a su red global de redactores y editores para elaborar esta lista de los rincones más deliciosos e intrigantes del planeta donde comer, con varios destinos europeos entre los elegidos.
"Más que un simple punto en el mapa, estos destinos revelan historias ocultas, nuevas estrellas de la cocina y sabores sorprendentes que dejan con ganas de más", señaló 'National Geographic'.
Los destinos y las tradiciones de la lista
Para 'National Geographic', la comida en la isla es mucho más que un simple alimento.
Creta, donde prosperan hasta 40 millones de olivos, es el primer destino europeo destacado en la clasificación. La combinación de montañas, mar y abundante sol ha dado forma a una isla rica en frutas, hortalizas y algunos de los mejores aceites de oliva virgen extra del mundo.
Por ejemplo, los guisantes y los espárragos se recolectan normalmente a comienzos de la primavera; las judías, los pepinos y las berenjenas a partir de mayo; los tomates, las patatas y las calabazas a lo largo del verano; y las zanahorias, las remolachas y los aguacates durante el invierno.
Y eso es solo una pequeña muestra, señala la web 'Discover Greece' (fuente en inglés). "Es una isla que no deja de sorprender".
De hecho, a la mayor isla griega se le atribuye haber sentado las bases de la dieta mediterránea, respaldada por la ciencia, que prioriza los alimentos de origen vegetal y limita los productos procesados en favor de una mejor salud.
Designada este año por el International Institute of Gastronomy, Culture, Arts and Tourism como una de las European Regions of Gastronomy, Creta y su cocina se vuelven más auténticas cuanto más hacia el interior y a zonas remotas se aventuran los visitantes.
En el apartado lácteo, Creta cuenta con otra arma secreta, la 'staka', una mantequilla clarificada elaborada con nata de oveja o de cabra.
Los amantes del queso tampoco se sentirán fuera de lugar en la isla, donde las tiendas delicatessen y los supermercados rebosan de variedades como myzithra, pichtogalo o xigalo.
El queso myzithra es protagonista del boureki, una especialidad de la ciudad portuaria de La Canea que consiste en capas de patatas, calabacines o, en invierno, calabaza, además del propio queso y menta.
Además, tanto la staka como los quesos locales se utilizan para dar sabor a la kreatotourta, un pastel de carne de cabra o cordero cocida, dispuesta en capas con menta, especias, staka y queso.
Francia tampoco es el único destino que ha desarrollado un gusto por los caracoles. Los moluscos se disfrutan en Creta desde alrededor del año 3000 a. C., y uno de los platos más conocidos de la isla es el chochlioi boubouristi, caracoles fritos en sartén con aceite de oliva, romero y vinagre que se sirven con verduras silvestres hervidas.
Para los viajeros más golosos, el queso cretense también se cuela en los postres. Un ejemplo son los kalitsounia lichnarakia, unos delicados bocados de masa rellenos de quesos como la myzithra e impregnados de canela y miel, una versión dulce de las tradiciones culinarias locales.
Dónde comer en Creta
El año pasado, el diario británico 'The Telegraph' (fuente en inglés) elaboró su lista de los 21 mejores restaurantes de la isla, con propuestas que van desde la alta cocina hasta opciones más económicas.
En la localidad costera de Agios Nikolaos, en el este de Creta, La Bouillabaisse ofrece menús que cambian con las estaciones y vistas a la bahía de Mirabello. Se recomienda reservar mesa, sobre todo junto al borde de la terraza para disfrutar de las mejores panorámicas, y pedir el tierno cordero kleftiko marinado en ajo, zumo de limón y aceite de oliva y cocinado lentamente en papel de horno.
En la Ciudad Vieja de La Canea, el restaurante To Pigadi tou Tourkou, que significa "el pozo del turco", sirve sabores de Marruecos, Egipto, Líbano y, como sugiere el nombre, Turquía. Para quienes buscan una alternativa a la cocina cretense en la isla, en su carta figuran platos como pizza turca y diferentes preparaciones de cordero.
'The Telegraph' también recomienda Thigaterra, en Heraclión, por su interpretación del 'siga siga', que significa "despacio, despacio". Defensor del arte de la eco-gastronomía, el restaurante basa sus recetas en ingredientes procedentes de cultivos ecológicos.
'National Geographic' destaca asimismo Chrisostomos, una taberna tradicional de La Canea. La revista subraya sus generosas raciones de cordero tsigariasto, "sazonado simplemente con sal y cocinado lentamente en aceite de oliva para potenciar al máximo el sabor".